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Aportes
Bienvenida
"Para cargar pilas", "experiencia vital", "hace bien", "intercambio de experiencia", son sólo algunas de las muchas expresiones que salen de la boca de los participantes cada vez que le preguntan qué es el Seminario de Formación Teológica. Tienen razón. Es todo eso, pero no se reduce solamente a eso, es mucho más ambicioso: el Seminario es una experiencia única que trata de darle sentido a la vida desde una sabiduría y un conocimiento popular teológico. El abordaje a los temas está dado desde las perspectivas vitales que cada uno trae. La experiencia de cada participante, puesta en una dinámica de reflexión comunitaria, contextualizada en la realidad actual y enriquecida con los aportes de teólogos y cientistas sociales, nos permite mirarnos, reconocernos y construir herramientas que nos sirvan para la transformación, en nuestro lugar de origen, de nuestra vida cotidiana y de las estructuras de la sociedad. El seminario es una experiencia vital, un espacio saludablemente comprometedor y si algo se puede decir es que no pasa desapercibido para quien la ha vivido alguna vez.
Hace 20 años, Viedma fue el punto de encuentro de un tenaz grupo de personas que buscaban reflejar el anhelo de justicia y verdad de una sociedad que recién comenzaba a asomarse en la niñez democrática, desde una base profundamente teológica que daba sentido a la construcción de respuestas sociales y políticas. Era apenas el segundo Seminario y no eran miles como en los más recientes, pero había idea hacia donde caminar, como lo demuestra la confirmación de la “Opción por los Pobres” como clave de identidad. El seminario tuvo la inteligencia de asimilar la realidad estando a la altura de los acontecimientos sociales, políticos y religiosos y no pocas veces ha instalado temáticas que luego fueron abordadas por otros. Este es el aporte que hemos dado a la Iglesia y a la sociedad en todas y cada una de las experiencias anuales.
Como sano ejercicio permanente de revisión y resignificación de la propia experiencia, el seminario va dando pequeños pero firmes pasos y realizando cambios en su organización. Por tercer año consecutivo, optamos por trabajar en “espacios”, que son como grandes talleres donde se trata el tema general del seminario desde algún aspecto o temática más puntual. Es un confirmación de la renovación que impulsamos respecto del esquema de “ámbitos” que marcó muchos seminarios anteriores, en un intento de no quedar estancados en prácticas que a través del tiempo se vuelven insuficientes para nuestro andar militante y tener un oxigeno agradable. Seguimos apostando a una dinámica participativa, con un método teológico que tiene a la experiencia vital de los participantes como punto de partida y valora el intercambio grupal. Sabemos que hay cosas para mejorar y que lo tenemos que hacer entre todos, por lo que las evaluaciones de los participantes y las reuniones con los referentes de las delegaciones son instancias muy valoradas.
Hemos establecido una continuidad "temática" que tiene su génesis en la experiencia de Iguazú con "Los pueblos se encuentran para vivir", tuvo su continuidad en La Rioja donde tratamos de "Valorar la materialidad de la vida para ser libres" dejando la puerta abierta para llegar a Viedma que nos esta interpelando desde "La Ciudadanía plena y Vida en Abundancia".
Sin dudas los dos primeros han sido como la base en la que nos sentamos a discutir y diagnosticar nuestra realidad, Viedma nos exige un pasito más desde el hacer, los espacios proponen reflexión, búsqueda, camino y construcción.
Coordinación Nacional del SFT
Muy queridos futuros participantes del XXIIº Seminario de Formación Teológica:
“Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa del Señor”, exclama alborozado el salmista. Sí, nosotros los viedmenses, exclamamos llenos de júbilo: ¡“Qué alegría cuando nos ofrecieron, ser sede del XXIIº SFT”! Y tanto estamos esperando y preparando este evento que desde ya, les damos la más cálida y fraterna, ¡“BIENVENIDA”!.
Viedma está emplazada a orillas del Río Negro, a 30 Kms. de su desembocadura. Es la capital de la provincia y también fue la capital histórica de la Patagonia. La muy vecina Carmen de Patagones se levanta en la otra margen del río, en la Pcia. de Buenos Aires. Estamos muy hermanados y constituimos la “Comarca”, con el río como signo de vida y sus dos puentes que nos relacionan estrechamente.
Viedma fue el centro difusor de la Buena Noticia desde el 1800 y el centro cultural y social de la región. Actuó como crisol de razas y factor de inclusión y de arraigo, con gente autóctona e inmigrantes venidos de países limítrofes y de más allá. Aquí vivió un tiempo Ceferino Namuncurá, tratando de recuperar su quebrantada salud y Don Artémides Zatti, quién brindó su exquisita caridad cristiana, trabajando por 50 años como enfermero, farmacéutico y director del Hospital “San José”, que por muchos años fue el primero y único centro de salud en toda la región.
¡Los esperamos a todos y todas! A los nuevos y a los “veteranos” en los SFT. Nuestro Padre del Cielo ciertamente, los bendice, la Virgen María los atrae y nuestra oración los acompaña.
Equipo Coordinador de Viedma.
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