Memoria de “La Juntada” del

XXII SEMINARIO DE FORMACIÓN TEOLÓGICA

 

Viedma, 4 al 10 de febrero de 2007

Desde los pobres, Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia

 

Piedras 575 PB (1070) Cap. Fed. (011) 4345-4774 (011) 4342-0869

sft@nuevatierra.org.ar - www.sft.org.ar

 

“Juntando Señales de Vida

y Construyendo Teología”

 

 

Memoria de “La Juntada”

 

Contenido:

Presentación: La columna vertebral del Seminario

Imágenes: Juntando señales de Vida y construyendo Teología

Para leer y comentar: Ciudadanía Vital

Para pensar y repensar: El quehacer teológico en el Seminario

Para trabajar en comunidad: Descubriendo pistas, indicios, señales…

Para imaginar, crear e inventar: ¿En qué Dios creemos?

Para trabajar en comunidad: Nuevos significados de Ciudadanía y Vida

Para trabajar en comunidad: Relatos de una certeza compartida

Para trabajar en comunidad: Propuestas para seguir andando  

Para leer y comentar: Jesús de Nazareth, uno de nosotros  

Contratapa: Yo creía… Ahora creo...

 

 

Equipo de Producción:

 

Gerardo Duré / Lucas Spigariol / Marta Manterola

 

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Presentación

La columna vertebral del Seminario

 

En Viedma decíamos que nuestro andar no es un andar solitario y errante sino que tiene brújula, sentido, tiempo y espacio. Este andar hace que recorramos nuestro país insertándonos en cada lugar donde se hace el Seminario tratando de involucrar e involucrarnos con las distintas geografías que nos atraviesan y con las distintas formas de vivir y afrontar la realidad.

Allí, en medio de esas realidades, el Seminario se vuelve gesto, canción, voz, palabra y oración. Allí, en medio de esas historias comunes, el Seminario se vuelve encuentro, abrazo, pasión, tierra y cielo. Allí, en medio de ese entramado de vidas, el Seminario se hace carne tratando de recuperar esas primaveras robadas para que nuestra canción la cantemos todos y todas.

El Seminario se vuelve colectivo, gestor de nuevas vidas, se construye como sujeto hacedor de teología: una teología que nos refleja las señales de nuestro tiempo para que las resignifiquemos a la luz de la Palabra de Dios y de la práctica de Jesús, que fortalece nuestro compromiso con la Vida Abundante y la Ciudadanía Plena; una teología desde el Espíritu que anima los cuerpos y desde los cuerpos que vitalizan el Espíritu.

 

El caminar teológico del Seminario está sintetizado en este cuadernillo que quiere recoger en sus páginas la producción teológica de lo trabajado en los grupos en "La Juntada" que denominamos “Juntando Señales de Vida y Construyendo Teología”.

Este momento fue la columna vertebral del Seminario, el pozo donde abrevamos todos, el lugar donde entrecruzamos las experiencias y reflexiones de los diferentes espacios de trabajo, donde compartimos lo que nos mueve y nos motiva, donde descubrimos señales y nuevas imágenes de Dios, donde planteamos propuestas y desafíos para seguir caminando.

Aquí vamos entonces, esperando que este trabajo sirva para compartirlo en comunidad, profundizarlo y hacerlo carne en sus lugares, esos lugares desde donde resistimos, luchamos y construimos Ciudadanía Plena, esperando alcanzar la Vida en Abundancia.

Gerardo Duré

Por Coordinación Nacional

 

La memoria

La memoria, para que se haga presente y futuro, no puede ser sólo reflejo de lo sucedido  sino una invitación a seguir andando. Por eso, los cuadernillos que conforman la “Memoria del XXII SFT” recogen las principales ideas, producciones y momentos fuertes del Seminario, para que las revivan quienes participaron y las conozcan quienes no lo hicieron, y a la vez incluyen una serie de propuestas concretas, con preguntas, dinámicas, pistas de reflexión y acción para convertir estos textos en herramienta fructífera en las manos de las comunidades, grupos, organizaciones y toda persona que quiera construir un mundo mejor desde una convicción de fe.

La memoria completa se conforma por ocho cuadernillos de similares características:

v      Preparación previa (dic 2006)

v      Material del participante (feb 2007 - durante el SFT)

v      Memoria del desarrollo general (abril 2007)

v      Memoria de “La Juntada” (el presente cuadernillo)

v      4 cuadernillos más, uno de cada Espacio de Vida (2007)

Los textos completos y numerosas fotografías están publicados en www.sft.org.ar

 

Coordinación Nacional

Walter Aranda Cejas (Sgo. del Estero)

Nelly Borquez (La Matanza)

Gustavo Beltrán (Neuquén)

Gerardo Duré (Merlo-Moreno)

Darío Esteche (Misiones)

Susana Goyochea (La Rioja)

Jorge Huergo (La Plata)

Edith López (Alto Valle)

Lita Valenzuela (Yguazú)

Alberto Vanden (Córdoba)

Pocho Brizuela (La Rioja)

P. Rubén Oyarzo (Neuquén)

Pr. Néstor Míguez (Ramos Mejía, Ig. Metodista)

Marta Manterola (Secretaría Ejecutiva - Centro Nueva Tierra)

 

Referentes Locales

Daniel Cifuentes (Patagones)

Gladys Suárez (Viedma)

Adriana Viale (Viedma)

 

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Imágenes

Juntando señales de Vida…

… y construyendo Teología

 

Presentación

“La juntada”, o “Colectivo hacedor de teología”, comenzó el jueves 8 de febrero de 2007 por la mañana, con los aportes de Diana Maffía, quien recuperó las ideas centrales del lema relacionándolas con lo realizado en los días anteriores y fundamentó la propuesta de trabajo y de Marcelo Trejo, quien abordó la dinámica del método teológico en el Seminario.

 

Trabajo en grupo

Durante buena parte de la jornada se reflexionó en grupos mezclados, formados por participantes de los diferentes “espacios de vida” en los que se trabajó en los días previos y posteriores con temáticas específicas. La consigna fue:

v      ¿Cómo se resignificó el lema del Seminario desde los distintos Espacios?

v      ¿Qué hemos aportado y qué podríamos aportar como “señales” hacia una Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia?

v      ¿Qué nuevos aspectos y modos de hablar de Dios intuimos a partir de las señales compartidas y que nos ayudan a continuar este camino?

 

Celebración

Si bien se puede afirmar que todo el día fue una gran celebración, hubo momentos clave en los que se compartieron diferentes reflexiones, gestos y signos, como la presentación de las raíces y la simbología de la tierra, las imágenes de rostros mapuches  y una vasija de fuego danzante que acompañó las producciones grupales.

 

Marcha de los carteles

Como puesta en común de la reflexión y producción de los grupos, cada uno puso bien arriba el cartel que había elaborado, y todos, dando vueltas en el salón principal los fueron leyendo en voz alta.

Al terminar se ubicaron en ronda alrededor de los carteles realizados y Ronaldo Muñoz hizo su aporte presentando los rasgos centrales de Jesús desde una perspectiva histórica.

 

Dinámica de reflexión

v      Los pequeños grupos son la cocina del Seminario, donde se pone a punto la producción teológica.

v      La producción creativa permite traducir en un lenguaje simbólico las ideas de la “Ciudadanía Plena y la Vida en Abundancia”

v      El diálogo, el intercambio de opiniones, el compartir experiencias, la discusión, el debate son los condimentos más sabrosos de la dinámica grupal.

v      Poder expresar y compartir con todos lo más significativo de la reflexión del grupo es motivo de alegría.

 

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Para leer y comentar

Ciudadanía Vital

 

Las palabras de Diana enmarcaron el trabajo de intercambio de “La Juntada”, recuperando el video disparador del comienzo del Seminario que mostraba diferentes señales de vida sobre lo que está sucediendo en grupos, movimientos y diversos sectores de la sociedad, y el trabajo en los espacios. A su vez, invitan a reflexionar sobre la necesidad de articular las señales de vida en un relato mayor que las interprete y les de sentido.

Por Diana Maffía

 

El lema de este Seminario es: “Desde los pobres, Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia.” En los distintos espacios estuvimos pensando qué significaban estos conceptos desde el lugar que cada uno eligió analizarlo. Desde los pobres no significa hablar de los pobres, significa, sobre todo, una escucha sensible, qué es lo que viene como voz desde ahí.

Vimos un video llamado Señales donde se mostraba algo de lo que vamos haciendo en común en diferentes ámbitos de la vida de la sociedad. De los movimientos sociales que están reclamando, que están diciendo en sus propias palabras lo que necesitan, vienen señales que pretenden poner de manifiesto la distancia entre una ciudadanía en un papel, aún cuando ese papel sea nuestra Constitución, que tiene todos los tratados de Derechos Humanos y que parece que todos podríamos ejercer por igual, y lo que sería una ciudadanía plena: una capacidad de todos nosotros y de todas nosotras para llevar adelante una vida con derechos. Esos reclamos dicen en sus propios términos lo que necesitan. Nadie puede cometer lo que un filósofo llamaba la indignidad de hablar por otro o por otra, cosa que nos ha ocurrido durante centurias. Por nosotras, las mujeres, ha hablado la filosofía, el derecho, la ciencia, la teología…

La condición de ciudadanía plena implica que se nos acepte como personas, y la  condición de persona excede el que podamos cubrir las necesidades de nuestro cuerpo. Somos una materialidad -no habría espíritu posible si no fuera encarnado- que requiere esos derechos que nos hacen vivir en un sentido biológico, pero ser persona implica algo más: un espíritu, una mente, un alma, algo que trasciende y que también debe ser escuchado y respetado en una unidad. Esa separación tan fuerte entre palabras que tenemos para el cuerpo y palabras que tenemos para el alma hace que a veces sea muy difícil considerarnos integralmente en la condición de personas. Y además, a muchos sujetos que vivimos en este territorio se nos ha negado esa condición de ciudadanía porque se nos ha negado la condición de persona. La propia teología nos ha dicho que algunos son cabeza y otras somos cuerpos. Quiere decir que nosotras, las mujeres, que somos cuerpos, podemos nutrir, gestar, parir, pero no podemos pensar, elegir y decir en nuestras propias palabras aquello a lo que aspiramos como ciudadanía. Los niños o los jóvenes, que están diciendo su propia palabra y hablando de sus movimientos y culturas en sus propios términos, para ser personas tienen que poder expresarlo según lo que cada uno experimenta y siente.

 

Somos una materialidad -no habría espíritu posible si no fuera encarnado- que requiere esos derechos que nos hacen vivir en un sentido biológico, pero ser persona implica algo más: un espíritu, una mente, un alma, algo que trasciende y que también debe ser escuchado y respetado en una unidad.

 

Las señales que vimos de un pueblo que se mueve, se pone en movimiento y demanda en sus propias palabras, son como perlas sueltas, están incompletas. Es necesario agregarle otras señales, unirlas, para con ellas construir algo con un sentido mayor. Pero principalmente, para que la señal funcione, necesitamos que alguien la reciba y la interprete. No hay alguien que tenga el privilegio o la exclusividad de poder interpretar, sino que todos tenemos derechos a interpretar a nuestro modo esas señales, y también a emitirlas. Todos tenemos esa capacidad de dar sentido, y tenemos que ponerla en práctica si queremos que esas señales se transformen en un relato, en un texto, en una significación mayor, en una narrativa. Si queremos hacer una narración con esas señales, tenemos que agregarle muchos sentidos que sólo se pueden producir junto con otras personas, ya que es comunitariamente como elaboramos esos sentidos y transformamos en relatos las señales. A todos nos fue dado un cuerpo que es un aquí donde vivimos, y si no estamos nosotros no está nadie en nuestro lugar. Lo que falta como palabra, como interpretación, como capacidad para producir sentido, no lo puede cubrir ninguna otra persona. Por eso, cada uno de nosotros y nosotras es indispensable en la construcción comunitaria de este relato, sobre todo si esperamos que el relato tenga una eficacia en la realidad. El relato le da un sentido a nuestra acción; vamos a actuar no solamente impulsados, empujados o arrastrados por una necesidad o un liderazgo, sino por los sentidos que vamos asumiendo como propios, que vamos enraizando también en nuestra experiencia.

 

El relato le da un sentido a nuestra acción; vamos a actuar no solamente impulsados, empujados o arrastrados por una necesidad o un liderazgo, sino por los sentidos que vamos asumiendo como propios, que vamos enraizando también en nuestra experiencia.

 

Hablamos de juntar señales de vida porque esa ciudadanía que esperamos plena, debe vitalizarse. Queremos que se refiera a cada uno de nosotros y nosotras como personas y esperamos poder manifestar en nuestros propios términos, la manera en que queremos ejercer esos derechos abstractos. Son señales de vida porque hablamos de una democracia y de una ciudadanía vital, que implica volver a darle potencia a la ciudadanía, volver a ponernos en marcha, revitalizar en el sentido de volver a dar energía.

Las vidas de todos nosotros y todas nosotras son extraordinariamente diversas. Si hay un lugar donde la diversidad se manifiesta, es en los cuerpos, en el color, la edad, la contextura física, las sexualidades. Frente a esas diversidades enormes que se manifiestan en el modo de llevar adelante la vida, muchas veces, por tener un modelo de ciudadano absolutamente esteriotipado y cerrado, se ha dejado a muchas personas fuera del ejercicio de sus derechos. Cuando vemos al otro o la otra diferente, casi siempre es el diferente de un modelo de ciudadanía que ya tenemos. El diferente no es el blanco, sino la persona de color, las diferentes somos las mujeres, no los varones, y sin embargo, los diferentes son relativos unos a otros. Hay un sujeto privilegiado, hegemónico, que tiene un poder y una capacidad sobre la palabra que nos hace poner a nosotros mismos, que somos el aquí de nuestra vida, como alteridades, como diferencias, como otros, como márgenes, como periferias. Es extraordinario el poder que tiene la palabra para poder hacernos ver el mundo de cierta manera.

 

Para sacarle el jugo al texto y poder compartir

Por eso, lo que vamos a hacer es construir y buscar señales de vida, es decir, transformar en relato estos episodios que fueron inspiradores pero que podemos completar con muchos otros, con las propias señales que seamos capaces de lanzar desde nuestra propia existencia para completar ese relato.

Que la palabra con la que se interroga, se define, y con la cual me vinculo en el dialogo con la divinidad, sea una palabra que cualquiera de nosotros y nosotras pueda emitir.

Que ese poder no sea de obediencia, es un poder subversivo, en el sentido que revierte lo que se piensa que es natural, las jerarquías que se piensan naturales.

v      ¿Cómo nos incorporamos cada uno de nosotros y de nosotras a ese relato, a ese sentido emancipador vital de una democracia y de una ciudadanía diferente?

v      ¿Qué responsabilidades y compromisos vamos a asumir?

v      ¿Qué señales vamos a dar en este relato y construcción teológica colectiva?

 

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Para pensar y repensar

El quehacer teológico en el Seminario

Herramientas para la construcción colectiva

 

Lo Teológico es la gramática que atraviesa las distintas experiencias que convergen en el Seminario, por ello, es necesario revisarnos a partir del método que nos permite visualizarnos como Sujetos Hacedores de Teología y que nos interpela a la hora de pensarnos en un diálogo con Dios. A continuación, un esquema sintético de la presentación de Marcelo Trejo al inicio de La Juntada.

 

Método y métodos

“Yo seré tu Dios y Uds. serán mi pueblo”.

 

La Alianza de Vida

Relaciones de amores, libertades y compromisos.

 

Primera Afirmación

El Seminario de Formación Teológica debería constituirse en un espacio metódico donde se experimente esta Alianza.

 

La vida nuestra es una cuestión de Dios

“Hasta cuando Señor, hasta cuando”

 

Segunda Afirmación

El Seminario de Formación Teológica es un espacio donde se construye la pregunta teológica del momento histórico.

 

Los nuevos sujetos constructores de preguntas

Preguntas experienciales que provienen de todos y todas

 

Tercera Afirmación

El Seminario de Formación Teológica podría ser el “en dónde” colectivo de la construcción pero no el “desde donde” de la pregunta teológica.

 

Un “desde donde” cualificado

“Hijo de David… haz que vea…”

 

Lo histórico y la pregunta teológica

“¿Dónde estabas? Si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto”          

 

Cuarta Afirmación

El Seminario de Formación, como colectivo hacedor de teología, no puede obviar el momento referencial y eminentemente de fe.

 

Comunitario y representatividad

Las biografías se vuelven populgrafías

           

Quinta Afirmación

La representatividad en el Seminario de Formación, como tampoco la “personería” que los pobres ejercitan de ellos mismos, no es cosa menor

 

Una imagen de Dios revisada

No se trata entonces sólo de saber como esta Dios si no de cómo estamos nosotros con Dios

 

Sexta Afirmación

Una buena pregunta teológica es capaz también de incidir en la reformulación de las imágenes clásicas de Dios.

 

El método como camino de espiritualidad

“Yo seré tu Dios y nosotros – y otros – serán tus pueblos”

 

Séptima Afirmación

Si el Seminario se siente desafiado por todo esto y avanza en este sentido, está siendo un espacio apto de construcción teológica popular.

 

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Para trabajar en comunidad

Descubriendo pistas, indicios, señales…

 

1.       Comentar sobre las siguientes afirmaciones sobre problemas y dificultades que se perciben en la sociedad. (Extractadas de la elaboración grupal  sobre las señales)

v      ¿Son problemas?

v      ¿Son cosas que suceden en nuestra realidad? ¿Cuáles nos afectan más?

v      ¿Con qué otras constataciones propias podemos completar esta enumeración?

v      ¿Cuáles son los problemas centrales que son causa de otros?

 

Tenemos problemas…

·         El miedo, que hace no exponerse y ceder pensando en la familia, en no perder el trabajo o lo que  se recibe.

·         El miedo de asumir y ocupar otros espacios sociales para aportar en la construcción de una nueva política.

·         La concepción del cuerpo del ciudadano tipo en la historia como varón, adulto, blanco y heterosexual, que no habilita al resto a ser ciudadano.

·         La discriminación de travestis y personas con otras formas de sexualidad.

·         Los prejuicios frente a otros por lo que los medios nos inculcan.

·         Cuidado del cuerpo en función del consumismo.

·         La invisibilidad de la mujer en la sociedad actual.

·         Violencia y abuso particularmente en mujeres.

·         El sufrimiento y sacrificio de muchos.

·         El consumo inducido por la sociedad.

·         Impunidad total.

·         Ciudadanos invisibles.

·         Madres niñas, cartoneros, casas tomadas, prostitución.

·         Dificultades de comunicación entre jóvenes y adultos.

·         La falta de espacios para que los jóvenes se expresen.

·         Las “discotecas” y otros espacios, que incitan a que los jovenes se emborrachen, se droguen y no tenga tiempo y capacidad para pensar.

·         Los muchos sacerdotes que toman su sacerdocio solo como un trabajo y la falta de pastores que se jueguen por el pueblo.

·         La iglesia, que dando la espalda a la gente, no genera la idea de un cambio.

·         Imágenes de Jesús que lo muestran como un salvador individual, creadas por el imperialismo.

·         Mucho materialismo y olvido de lo espiritual.

·         La limitación a ciertas personas para hacer teología.

·         Crisis ecológica universal.

·         Ciudades que marginan, centrifugan gente en el centro y la escupen a la periferia

·         Hay personas que viven en la calle, volvió la tuberculosis, aumentó el SIDA y con el paco están exterminando a los jóvenes para que no salgan a reclamar.

·         No hay política de prevención frente a la droga.

·         La gente pobre es mano de obra barata para el gobierno, quien les da un subsidio y los explota. Son usados para hacer marchas y para hacer lío.

·         Un gobierno actual muy comunicacional que oculta la realidad de la gente.

·         No existe ciudadanía plena ni vida en abundancia, no hay proyectos políticos para producir o fundamentar un cambio.

·         No tenemos democracia, la que tenemos es a medias.

·         Los de arriba hacen y destrozan las leyes.

 

2.       Compartir las señales de vida que surgen en esa misma realidad. Comentar la producción del Seminario y completar con experiencias propìas.

v      ¿Son señales de vida? ¿Por qué?

v      ¿Qué “señalan”?

v      ¿Cuáles son las más representativas de la propia realidad?

v      ¿Qué otras “señales” constatamos hacia una Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia?

 

Señales de Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia

·         El cuidado personal y entre personas, el compartir juntos y amarse.

·         El preguntarse, cuestionarse y comprometerse de tantas personas en lo social y en la política.

·         El compromiso consiente de los jóvenes que enfrentan la realidad y esperan otra distinta.

·         Los jóvenes comprometidos en parroquias

·         Una mayor participación del pueblo en el ámbito político.

·         Los pobres están tomando conciencia de que tienen que luchar para cambiar la realidad.

·         Las empresas recuperadas, como por ejemplo Brukman.

·         Las luchas de los trabajadores, como la del Hospital Francés.

·         La experiencia del triunfo en las elecciones para la reforma de la Constitución en Misiones, en base a muchos años de trabajo con el pueblo.

·         La situación de Ecuador, Bolivia y Venezuela como procesos de cambio.

·         La ley de cupo femenino que promueve la presencia de mujeres en los cargos políticos.

·         Trabajo con grupos de adolescentes y jóvenes, sobre temáticas de la amistad, identidad, etc.

·         La iglesia que sale a lo social y se abre a lo político.

·         Antes denunciábamos o protestábamos sin animarnos a proponer.

·         La palabra de los jóvenes que reclaman protección y cuidado, pero a la vez libertad, diálogo para afrontar las nuevas realidades que les toca vivir.

 

3.       Teniendo como trasfondo los problemas mencionados, articular, vincular, organizar entre sí las señales de vida, construyendo un relato común.  Algunas pistas o sugerencias:

Leer los aportes de las paginas anteriores, para enriquecer la producción.

Escribir un texto que organice las señales en formato poesía o narración.

Reflexionar sobre el propio rol en esta situación:

v      ¿Qué tenemos que transformar de nuestras acciones para transformar estos problemas en señales de vida?

 

4.       Como cierre, se puede proyectar el video “Señales” o mostrar fotos de diversas experiencias en el mismo sentido, incluyendo imágenes locales y compartir las resonancias e impresiones personales.

 

Uno no escoge

Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oídos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.

 

Gioconda Belli

(Presentado en el video de apertura “señales”)

 

Señales

Algunos de las “señales” presentadas en el video de apertura:

v      Manifestación en memoria de Kosteki y Santillán (Bs As)

v      Panel económico/político en Gral Mosconi (Salta)

v      Fabrica recuperada FaSinPat - Ex Zanón (Neuquén)

v      Encuentro Nacional de Mujeres (Jujuy)

v      AMMAR - Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas (Bs As)

v      Marcha de carreros (Lomas de Zamora –Bs As)

v      Comunidades indígenas por el derecho a la tierra (Mapuches - Tobas)

v      Marcha en el centro de detención clandestino “Pozo de Banfield” (Bs As)

v      Juicio a Etchecolaz y marcha por la aparición de Julio López (Bs As)

v      Foro de la Tierra (Misiones)

v      Convención constituyente por el no a la re-reelección (Misiones)

 

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Para imaginar, crear e inventar

¿En qué Dios creemos?

 

Momento creativo:

v      Mirar los afiches y frases de la producción realizada en el Seminario.

v      Conversar sobre los nuevos aspectos y modos de hablar de Dios que ayudan al caminar de la comunidad, que se descubren en ellos.

v      Priorizar, seleccionar o buscar otras características de Dios que sean significativas para el grupo.

v      Pensar símbolos y otras expresiones gráficas creativas que las representen.

v      Armar tarjetas o carteles con nuevas imágenes de Dios.

(En relación a las otras propuestas de trabajo, se puede pensar qué concepción de Dios tiene más que ver con las definiciones y resignificaciones planteadas de Ciudadanía y Vida, cuáles de estas imágenes ayudan a descubrir e interpretar las señales y cómo dan sentido para concretar las iniciativas planteadas.)

 

Utilización

v      Las nuevas imágenes elaboradas sirven como disparador para hacer el mismo ejercicio con otras personas.

v      Los carteles se pueden usar como ambientación, y las tarjetas como estampas, para enriquecer la religiosidad popular con nuevos sentidos.

v      De entre los distintos soportes donde se puede utilizar las imágenes, como folletos, publicaciones, remeras, etc, es interesante elegir algunas para hacer un mazo de cartas, imaginando los palos, las figuras y los números o letras.

 

Las imágenes de Dios que usa Jesús son tomadas de la intimidad de la familia y de la historia de un pueblo. Son imágenes de la justicia que Dios sueña y que Jesús viene a traer, que no consiste sólo en la paz y el consuelo para cada uno o cada grupo, sino en la dignidad de un sueño amplio que va más lejos que nuestras miradas cortas. Es un horizonte de esperanza que nos impulsa a ir a buscar siempre mas allá, cada vez en círculos más anchos, sin dejar la intimidad de la comunidad pequeña, pero tejiendo redes, abriendo horizontes, derribando muros, cruzando fronteras, hasta la universalidad de todos y todas los hijos de Dios.

Ronaldo Muñoz

 

Una buena pregunta teológica es capaz de provocar un nuevo sentido de la realidad y una praxis consecuente: pero es capaz también de incidir en la reformulación de las imágenes clásicas de Dios.

Marcelo Trejo

 

DIOS…

v      Padre y Madre.

v      Es suelo más que cielo

v      Cuidante.

v      Del consuelo y la ternura.

v      Nos acaricia

v      Nos propone conflictos.

v      Amante de la diversidad.

v      De la tierra, en la tierra

v      Se revela en la historia

v      Invita a la política como construcción colectiva

v      Es vida, libera.

v      Se involucra en nuestro barro

v      Nos acompaña como pueblo

v      Invita a escucharlo en nuestras emociones

v      Nos busca y nos renueva

v      Nos ayuda a volar

v      Empuja y sostiene

v      Invita, no se impone

v      Es paciente, nos espera, respeta los tiempos

v      Es cambiante y dinámico

v      Es un colectivo, un nosotros y nosotras.

 

La presencia de Dios:

v      En la voz de la mujer, en el pobre

v      En nuestras realidades, luchas, resistencias y alegrías

v      Cuando somos capaces de juntar nuestros dolores y esperanzas y nos organizamos

v      Cuando vencemos los miedos y enfrentamos al opresor.

v      Cuando aprendemos el mecanismo del capitalismo y descubrimos cómo combatirlo

 

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Para trabajar en comunidad

Nuevos significados de Ciudadanía y Vida

 

1.       A partir de los siguientes carteles (algunos de los realizados en los grupos durante “La Juntada”), elaborar una primera definición de Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia.

 

 

2.       Enriquecer la discusión, con el siguiente aporte de la presentación temática del Seminario.

 

Plenitud y Abundancia

 “Ciudanía Plena” es una categoría socio-política como “Vida en Abundancia” es una categoría teológica. Son dos categorías que vienen de terrenos distintos pero que lejos de excluirse se requieren e interpelan mutuamente. La Ciudanía Plena “historifica” a la Vida en Abundancia; mientras que la Vida en Abundancia le abre los límites, no le permite agotarse y lanza a la Ciudadanía Plena en búsqueda de un siempre más y mejor. Pero más que como sustantivos es como verbos como adquieren mayor significación. Hablar de Ciudadanía Plena refiere a una ciudadanía que es cada vez más ciudadanía, en cantidad y calidad. Por otro lado, Vida en Abundancia apunta a que la vida sea cada vez más una vida que valga la pena ser vivida. En otras palabras, el desafío es “ciudadanizar” y “vitalizar” nuestra sociedad.

 

3.       Leer las siguientes afirmaciones (que en el marco del Seminario respondieron a la pregunta ¿Cómo se resignificó el lema desde los Espacios?) y resignificarlas desde la propia realidad. Hacer entre todos un nuevo cartel que sintetice las ideas trabajadas.

v      ¿Qué elementos nuevos descubrimos en estas afirmaciones?

v      ¿Qué aspetos, que en nuestras practicas cotidianas dejamos de lado, podemos recuperar?

v      ¿Mediante qué acciones concretas a nuestro alcance se pueden fortalecer estas ideas?

v      ¿Con qué problemas y señales de las trabajadas anteriormente se las puede relacionar?

 

Ciudadanía y vida

·         La ciudadanía vivida refuerza, ayuda, orienta a la ciudadanía de todos. No hay que perder el horizonte lejano. Es ciudadanía cuando es representativa, participativa y ejercida desde lugares cotidianos.

·         La ciudadanía plena se consigue si somos participativos, si jugamos un rol activo, no solo emitir el voto sino también la queja, la denuncia y el control de los recursos.

·         Ciudadana, ciudadano como parte de un todo.

·         Derechos y deberes dentro de la sociedad desde grupos marginados.

·         Incluir dentro de la ciudadanía a los excluidos sociales a la minoría teniendo en cuenta el individualismo de cada persona.

·         Vida en abundancia, como búsqueda del Reino, como compromiso en la búsqueda de lo que es nuestro y bueno para nosotros.

·         La Vida abundante para todos y todas significa justicia, trabajo, igualdad.

·         Se abunda en vida cuando nos involucramos con una esperanza comunitaria y la empezamos a contagiar.

·         Toda la creación pasa por el cuerpo y se expresa dando vida en el arte, la música, la ciencia, sabiendo que la vida es un don que brota desde el creador.

·         Mejor trato y ciudadanía plena para tener vida abundante y tener identidad. Si somos ciudadanos y queremos vida en abundancia, tenemos que cuidarnos y reforzar la educación.

·         Ciudadanía plena que no discrimine a nadie, que nos lleve a pensar y reflexionar sobre las fronteras personales, eclesiales y sociales a traspasar.

·         La Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia se reflejan en que como sujetos necesitamos a los otros, debemos respetarnos, ayudar a hacer visible al invisible desde sus derechos, valores y dignidad, ver al otro como igual. Se necesita un cambio en la comunidad.

·         El desafío es por una ciudadanía que sea capaz de autodirigirse, con autonomía, que pueda sospechar y con permiso de cuestionar.

·         Necesitamos formar ciudadanía, ver que quienes queremos y deseamos esto somos la mayoría.

·         En el cambio de estructura debe asegurarse que la distribución de la riqueza exprese la justicia y la verdad.

·         La ética de los principios morales y la ética política y social desde el pobre y el evangelio entran en diálogo, se organizan y son principios para nuevos proyectos.

·         Al encontrarnos con el sufrimiento de las personas, redefinimos que la ciudadanía no es aquella que hace de la persona un muñeco, sino que a pesar de la realidad en crisis, es una persona capaz de pensar, capaz de hacer cosas, que tiene un proyecto que hacer al que hay que llegar en algún lugar.

·         Cuando el joven tiene un proyecto de vida, ya está en el horizonte de la ciudadanía plena.

·         La ciudadanía plena se construye cuidándose y cuidando a los demás y a la creación. Nadie es tan pobre que no tenga amor para dar, y expresarlo en el cuidado no es un acto aislado, es un proceso desde que se nace hasta que se muere.

·         Dios creador nos dio vida en abundancia, eso nos enseña la verdadera voluntad de Dios.

·         La ciudadanía plena es un llamado a defender toda vida, ensanchar la mirada, conocer, aprender, concientizarnos para acompañar la vida y hacerla crecer.

·         Poder cuidar la ciudadanía plena en nuevas formas de hacer economía.

·         Cuidar desde lo eclesiástico o político el acompañamiento de los distintos casos de reclamo.

·         La ciudadanía plena como forma de romper los muros e involucrarnos para trabajar por la vida en abundancia. Ocupa en ella un lugar importante la política. Poder hacer batalla desde el lugar que ocupamos.

·         La ciudadanía se carga de contenidos desde nosotros.

·         Análisis crítico de la historia actual.

·         La ciudadanía y la vida en abundancia no tienen que ver solamente con lo material sino con una mejor distribución de la riqueza.

 

4.       Como cierre, introduciendo más explícitamente una mirada religiosa, comentar el siguiente párrafo. Se puede volver sobre el cartel y hacerle alguna modificación.

 

Tejiendo hermandad

La gloria, el gozo, el brillo, la fuerza, la alegría, la esperanza de Dios, es que el hombre viva. Vamos tejiendo hermandad, tejiendo justicia y aprendiendo a cuidar nuestros propios cuerpos, nuestros vínculos y la comunicación unos con otros. Aprendemos a cuidar nuestras vidas y a abrirlas cada vez más, derribando muros si es necesario. Aprendemos también a conocernos y respetarnos en nuestras diferencias, reconociendo primero nuestras propias ambigüedades, contradicciones, límites y mezquindades, antes que, o junto con las de los demás, no para echarnos estas deficiencias en la cara, sino para tejer esa hermandad y justicia tan heridas en el mundo del hoy. Es una alegría de la esperanza con los pies bien puestos en la tierra.

Ronaldo Muñoz

 

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Para trabajar en comunidad

Relatos de una certeza compartida

 

1.       Organizar estas palabras (son los sustantivos más repetidos en la producción grupal) uniéndolas con flechas. Conversar sobre cuál es la relación que se establece en cada caso y qué motiva la flecha. Se las puede distribuir en un afiche y escribir una explicación sintética junto a cada fecha.

 

cuerpo

Dios

diferentes

derechos

realidad

sociedad

trabajo

pueblo

conciencia

experiencia

mirada

gobierno

miedo

tierra

comunicación

educación

 

2.       Comentar las siguientes afirmaciones (extractadas de la producción grupal), que hablan de las certezas, las convicciones, los principios que son considerados válidos, valiosos y fundamentales.

 

Certezas, convicciones y principios

·         Es importante el Estado y los portadores políticos en la vida.

·         La política no es sólo para los políticos, sino para todos; es el derecho de saber.

·         Los conflictos, con su ambigüedad, hay que dejarlos fluir para construir una ciudadanía plena y vida en abundancia.

·         Es positivo que haya distintas opiniones y que surjan conflictos.

·         La unidad no depende de la uniformidad, sino de revalorizar al ser humano desde realidades distintas.

·         La iglesia debe ser un espacio abierto a la comunidad.

·         La promoción de la justicia debe ir de la mano con la evangelización.

·         Los muros separan y no permiten encontrarse y ver al otro, mientras que las fronteras son espacios para el encuentro con lo diverso, lugares para aceptar lo diverso como es.

·         Todos tenemos derecho a vivir a pesar de las diferencias de ideologías, color, edades; todos tenemos derecho a un lugar.

·         La ética mundial no tiene sentido sin diálogo interreligioso.

·         La formación posibilita la búsqueda y las diferentes expectativas.

·         Si no me conozco a mi mismo no puedo conocer a los otros.

·         Se puede, somos capaces de elegir, tenemos autoridad para poder decidir, por cada uno y en nombre de Dios.

·         Somos parte de la creación. El hombre es partícipe de la naturaleza, no dominador.

·         Un ciudadano es un ser con derechos desde que nace.

·         Todos tenemos posibilidades de organizarnos y ser protagonista ante los reclamos.

·         Los jóvenes utilizan sus propios códigos para comunicarse. Lo que los potencia a seguir viviendo es la música, la naturaleza, la oración.

·         La mentira margina, por eso Jesús hace política desde la verdad.

·         La negociación, en política, es una forma de comunicación. Hay ambigüedades en la religión, la ideología y la política.

·         La mejor política es desde los pobres.

·         Para poder pensarnos es importancia conocer la historia y nuestros orígenes.

·         Es importante la unión para hacer y revalorizar la vida en abundancia entre todos.

·         Todos tenemos el derecho digno de gozar de una vida plena. No se puede gozar de una vida plena sin tener el propio proyecto de vida y el derecho a elegirlo. El proyecto de vida de un niño no puede ser interrumpido por los adultos.

·         Somos todos hacedores de cultura. La cultura es parte constituyente fundamental del ejercicio pleno de la ciudadanía.

·         En la medida que nos aceptamos y queremos, podremos relacionarnos con el otro en la construcción de vida en abundancia.

·         El miedo no es malo, es humano; lo importante es saber derrotarlo.

·         Todo está regido por el amor. Sin afectividad no hay nada.

·         Es fundamental el diálogo y la fraternidad, desde lo diferente.

·         La comunicación es un medio de relación, ya sea verbal o no verbal, para el bien común.

·         Son necesarios más signos y no tantos discursos.

·         Cuando la gente se junta y lucha por la justicia se pueden lograr cosas.

·         Cuando el proyecto es comunitario, tiene fuerza.

·         Jugarse por el otro es clave para la lucha.

·         La urgencia es el pobre.

·         El trabajo, la educación, la salud son aspectos esenciales que el Estado debe garantizar.

·         Todos somos hombres libres e iguales.

·         Como Jesús cuidó del cuerpo y la vida, la política de estado también debe ser para el cuidado del cuerpo.

·         El cuerpo tiene un valor trascendente, es lugar del encuentro propio, con el otro, con la naturaleza, con Dios.

·         Dios nos crea y nos da la vida en abundancia.

·         Todos tenemos derecho a decir nuestras palabras sobre la vida, sobre Dios.

·         Si Cristo pudo derrocar el Imperio Romano nosotros podemos vencer unidos a Él.

·         Jesucristo fue el mayor revolucionario.

·         El proyecto de Jesús es el proyecto del Padre: hacer feliz al hombre.

·         Jesús tiene un proyecto político, por lo tanto la iglesia debe meterse en política, especialmente con cristianos jóvenes militantes.

·         Dios es padre y madre. Es una imagen de Dios que implica una iglesia plural, femenina y masculina, con cuerpo e integradora.

·         Dios no se manifiesta a uno, sino a la comunidad. Nos da un talento a cada uno para multiplicarlo y ponerlo en común.  Se manifiesta a través del otro, se expresa en el diferente.

·         El verbo se hizo carne, se encarnó en un pueblo, en una cultura, con rostro, rasgos y lenguajes de su tiempo.

·         Dios es paciente, siempre está ahí, nos levanta. Nos utiliza como instrumentos suyos, utiliza nuestras manos, nuestra voz, todo nuestro cuerpo.

 

Subrayar y comentar las frases más significativas, señalar aquellas con las que no se coincida y establecer nuevas relaciones que enriquezcan el esquema realizado anteriormente. Más que discutirlas como diagnóstico, es decir, si es cierto que tal o cual afirmación sucede realmente, pensarlas como ideas fuerzas, como convicciones profundas que orientan, impulsan y dan sentido a la acción. No pretender abordarlas todas, sino priorizar aquellas que digan más sobre la propia realidad.

 

Se puede articular con las propuestas de trabajo de las páginas anteriores:

v      ¿De cara a cuáles problemas de la realidad tiene más sentido apoyarse sobre unas certezas y no otras?

v      ¿Qué señales nos sugieren que no se  trata sólo de frases lindas sino que pueden materializarse?

v      ¿De qué manera estas afirmaciones tienden a plenificar la ciudadanía y hacen abundar la vida?

v      ¿Qué imágenes de Dios están detrás de estas certezas?

 

3.       En pequeños grupos o en forma individual, redactar una narración en la que se pueda descubrir la presencia de las certezas más significativas. Algunas pistas:

Elaborar personajes simbólicos que representen diferentes actores sociales, determinar los conflictos en los que toman parte e hilar un argumento donde se pasa de una situación inicial a otra final, pasando por etapas intermedias.

Hacer la narración con un estilo de fábula, es decir, con animales como personajes, facilita el ejercicio de simbolización. Otra alternativa es escribir en género de cuento o leyenda. Si se opta por un estilo de parábola, evitar incluir la conclusión o “moraleja” en el texto y dejarla por cuenta de los lectores.

 

4.       Poner en común las narraciones y comentar las diferentes interpretaciones.

Es interesante ver si se lograron transmitir las ideas que se propuso cada uno, cuáles son los supuestos que se asumen o los prejuicios que se manifiestan inconcientemente, comparar las presencias y ausencias en la selección de actores sociales, etc.

 

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Para trabajar en comunidad

Propuestas para seguir andando

 

1.       “Meterse en el barro” es una frase que decía Enrique Angelelli, muy repetida en los Seminarios, y que surgió en las producciones grupales con diversos sentidos que vale la pena problematizar. (Cita Bíblica de referencia: Santiago 2,14-24, que plantea la relación de la fe con las obras)

 

v      ¿Qué oportunidades, riesgos y compromisos sugiere la palabra “meterse?

v      ¿Qué representa la palabra barro? (la exclusión, la pobreza, la realidad, el mal, la política, el poder, lo ambiguo, los conflictos, un problema a resolver, un signo de integración y comunión, materia prima para la construcción, el pecado…)

v      Alguien que nunca se metió en el barro ¿Qué es? (limpio, puro, honesto, indiferente, miedoso, cobarde, responsable, rico, ubicado…)

v      Alguien que se metió en el barro y quedó “embarrado” ¿Qué es? (traidor, comprometido, laburante, frágil, descuidado, pobre, víctima, corrupto, militante…)

v      Alguien que se metió en el barro y no quedó “embarrado” ¿se metió realmente en el barro? ¿transformó el barro en otra cosa? ¿ese es el objetivo?

 

2.       Leer las siguientes frases (extractadas de la producción simbólica), que presentan desafíos, propuestas, líneas de acción para las prácticas concretas y comentarlas a partir de la consigna que se trabajó en el Seminario:

 

v      ¿Qué podríamos aportar como “señales” hacia una Ciudadanía Plena y Vida en Abundancia?

 

Propuestas y desafíos

·         Reconstruir el tejido social y a partir de allí defender nuestros derechos ciudadanos, el derecho a tener derecho.

·         Considerarnos sujetos de derechos, pelear por ellos y pedirlos a gritos. Ser concientes de nuestros derechos y deberes.

·         Cuidar la vida del otro, transformarse en cuidante.

·         Cuidar el medio ambiente y la ecología, concientizarnos de lo que tenemos.

·         Atender, cuidar, proteger por justicia al más débil.

·         Acompañar a los jóvenes, invitarlos, estar con ellos, pero sin invadirlos.

·         Brindar a los jóvenes un espacio propio para que puedan crecer a su manera.

·         Proponer al joven un proyecto que lo ayude a formarse en los distintos ámbitos, eclesiales, comunitarios, culturales.

·         Apoyar a los hijos en lo que quieren hacer de su proyecto de vida.

·         Trabajar con menores desde la educación popular.

·         Descubrir la educación en lo cotidiano. Educar desde las familias, incorporando hábitos de cuidado.

·         Hacerse preguntas. Ser dueños de las preguntas que salen desde lo más íntimo y construir desde ahí.

·         Descubrir al otro, ponernos en su lugar y hacer carne su realidad.

·         Cambiar el paradigma, la forma de vernos y de escucharnos.

·         Pararse, observar y comprometerse con los demás. Aprender a mirar a los ojos.

·         Aportar una mirada distinta al otro. Aceptarlo desde lo que es y no desde lo que yo quiero que sea, con su propia forma de pensar.

·         No dividir sino integrar. Escuchar las diferencias y perder los miedos.

·         Ser protagonistas, reconociéndonos como sujetos producidos y productores de cambio para uno y para otros.

·         Asumir que para optar, decidir y consensuar es necesario negociar.

·         Comprometernos a asumir el conflicto.

·         Abrir el corazón y la mente. Ampliar la mirada. No ponernos techo.

·         Romper barreras, liberarse interiormente. Vencer mitos sobre los sexos.

·         Aportar desde nuestra subjetividad a un proyecto político que cuide de la diversidad, que especialmente ponga en el centro a los pobres.

·         Cuestionar con una esperanza activa de hacer algo, no quedarse como espectadores. Ser protagonistas. Liberarse de los miedos. Sentirse libre.

·         Recibir y dar la mirada y el abrazo. Descubrir que todavía hay vida y que esa vida tiene que ser en abundancia.

·         Revitalizarnos mutuamente. “Avecinarnos”, “aparentarnos” en la fe, solidarizarnos, aceptarnos todos y en todo sentido para tener más fuerza.

·         Animarnos a soñar. No perder de vista nuestra visión del futuro para lograr nuestro proyecto político y de vida.

·         Vivir cada minuto, luchar y servir con amor. Poner el cuerpo, movilizarlo.

·         Organizarnos para mejorar la situación social y popular. Fortalecer las organizaciones como ámbito de poder para exigir al Estado.

·         Participar en manifestaciones de apoyo a distintas causas.

·         Acompañar desde la iglesia las luchas populares, no quedarse templo adentro.

·         Intervenir y exigir de nuestros gobernantes políticas solidarias de cuidados y economías que garanticen lo mismo. Ser reguladores de ellos.

·         Animarse a sospechar, hasta del que habla con autoridad y poder. Generar cambios.

·         Unir nuestra identidad y proyecto de vida a un proyecto político colectivo. Entender la vida como proyecto político.

·         Fomentar la participación política. No ser cómplices de los problemas presentes por alejarnos de la política.

·         Hacer política desde las bases. No dejarse dominar por los gobiernos.

·         Buscar una política en común, responsable y desde el Estado. Participar dentro del gobierno, como cristianos que somos.

·         Asumir compromisos políticos, a pesar de la mala imagen, y generar nuevos espacios en el compromiso con la realidad.

·         Desdemonizar, desprejuiciar, desmoronar las fobias a lo político, reflexionando y revalorizando las mal llamadas “malas palabras”: estado, política.

·         Construir poder legítimo y generar proyectos y compromisos para involucrarse.

·         Utilizar las grietas y los diferentes espacios de poder, participando en los partidos políticos, en organizaciones e instituciones.

·         Abrir los ojos del pueblo para que no sea engañado ni estafado y que pueda tomar conciencia.

·         Creer en Dios, pero no esperar cruzados de brazos.

·         Construir teología nueva, más plena, pensada en las mujeres, los niños y los oprimidos.

·         Redescubrirnos una nueva manera de ser iglesia.

·         Criticar desde adentro de la estructura eclesial.

·         Poder expresarnos a través del cuerpo y de la mirada.

·         Liberar nuestro cuerpo para poder liberar a otros.

·         Derribar los distintos muros que hacen que los poderosos dejen fuera a los más humildes.

·         Sentirnos un todo, trabajar en red para la inclusión.

·         Incentivar a involucrarnos, a comprometernos y a analizar. Tener criterio propio.

·         Ir hacia una integración entre lo teórico y la acción, sin maniqueísmos.

·         Luchar por la distribución de la riqueza.

·         Crear conciencia. Convencernos de que podemos.

·         Formar comunidades. Sumar voluntades. Crear redes de compromiso.

·         Darle importancia a la ética.

·         Ser eficaces.

·         Ser “perfumadores”.

 

3.       Seleccionar las que sean más significativas, organizarlas de las más globales a las más particulares y en ese mismo sentido de acercarlas cada vez más a la propia realidad, plantear propuestas de acción que sean posibles para el grupo.

Se puede articular con las propuestas de trabajo de las páginas anteriores, teniendo como telón de fondo los problemas y señales de la realidad, como horizonte la construcción de ciudadanía y sosteniendo las propuestas desde las certezas e imágenes de Dios trabajadas.

 

4.       Para cerrar y sintetizar la reflexión, hacer circular en el grupo papelitos con alguna de estas palabras (son los verbos más utilizados en toda la producción grupal) y que cada uno le agregue más palabras tratando de armar una frase que refleje las propuestas, proyecto, sueños o ideas conversadas.

Se puede dar pautas más concretas: por ejemplo, que uno le agregue delante el sujeto (quién), otro complete el predicado indicando el objeto (qué cosa), otros agreguen modificadores circunstanciales (cuando, donde, cómo). Más complejo es completar el porqué o para qué, o introducir conectores como “pero”, “en cambio”, “por lo tanto”, “lo que implica”, etc.

 

poder

cuidar

hacer

participar

construir

resignificar

aportar

cambiar

aprender

buscar

trabajar

compartir

crear

luchar

escuchar

mirar

 

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Para leer y comentar

Jesús de Nazareth, uno de nosotros

 

En el cierre de “La Juntada”, Ronaldo invitó a redescubrir la vida del Jesús histórico, con sus palabras, gestos y acciones concretas en su caminar por Palestina, y a reconocer su presencia como hermano, amigo, maestro y compañero de camino en la realidad de hoy.

Por Ronaldo Muñoz

 

En medio de este mundo sentimos que Dios no es sólo cielo sino que es suelo, como lo hemos leído en algunos de los carteles. Aprendemos a mirar a nuestro alrededor con los ojos y con el corazón, a sentir con los demás, a ponernos en la carne, en el pellejo, en los huesos de los demás, como nos enseñó nuestro gran amigo, maestro y hermano Jesús. Poco hemos hablado de Jesús en estos días, pero Él ha estado más presente que nunca en medio de nosotros, en nuestros pequeños grupos, espacios, e innumerables mesas donde compartimos el pan, el mate cocido, nuestras sabidurías e ignorancias y vamos creciendo juntos. Nuestro maestro camina delante, nos cuida las espaldas, se nos hace compañero de camino.

Quisiera presentarles algunos rasgos, algo de su estilo, sus grandes objetivos, sus sueños, su manera de ser, de actuar, de acoger a los excluidos, de hablar claro con los poderosos y sabios:

 

v      Ese Jesús de Nazareth, el hijo del carpintero, es uno de nosotros, como dicen los trabajadores que se levantan temprano para llegar al trabajo.

v      Él, campesino de la marginal Galilea, vive en la Palestina de su tiempo, un pueblo desigual y segregado, con tanta riqueza acumulada en unos pocos grandes propietarios, que además ocupaban los asientos del tribunal supremo, junto con sacerdotes arrogantes distantes que se creían diferentes y superiores a su pueblo y junto con maestros de la ley y fariseos que imponían cargas insoportables a los sencillos, a los débiles, y los miraban desde arriba de su autosuficiencia, apoyados en sus propios meritos antes que en el amor generoso de Dios.

v      Jesús es el profeta popular, andariego, vagabundo, vulnerable de Galilea y en camino a Jerusalén, errante e indefenso pero ungido y fortalecido desde adentro por el Espíritu de Dios.

v      Es el verdadero Mesías (“El Espíritu de Dios está sobre mi, me ha consagrado…”), que no es el rey triunfante ni el pudiente o rico que soluciona los problemas derrochando una pequeña parte de su dinero, pero suficiente para que sus trabajadores puedan seguir llevando las mismas cargas de siempre.

v      Él viene a abrir los ojos de los ciegos, a liberar a los oprimidos, a romper los cerrojos de las cárceles de muros y de barrotes y las cárceles de nuestros prejuicios, adicciones, visiones estrechas, legalismos, rutinas y miedos.

v      Con su práctica tan libre, sana, libera, perdona y reúne, siembra siempre dignidad y esperanza. “Andate en paz, tu fe te ha salvado, no mi poder, tu fe”.  “Joven, yo te digo, levántate”. “Tullido, a ti te digo, tus pecados son perdonados, por eso levántate, toma tu camilla y anda, sé libre, sé tu mismo, vuelve a los tuyos, cuenta lo que has recibido, conviértete tu también en un sembrador de vida nueva de esperanza”. Por esta práctica, partiendo de los últimos, es que pronto entra en conflicto con los pudientes y las autoridades religiosas de su tiempo.

v      Tiene una profunda sintonía y conmoción de entrañas, con las personas que más sufren, que lo buscan o que son llevados por sus amigos o familiares, sino por la muchedumbre abandonada, formada por gente desocupada, empobrecida, prostitutas, funcionarios públicos con fama de corruptos, extranjeros excluidos, enfermos que eran considerados maldecidos por Dios como leprosos o epilépticos. Ahí estaba Jesús, libre para sanar y liberar con su atención tierna a cada una de las personas sufrientes.

v      Su obsesión, como la de Dios, no es el pecado sino el sufrimiento. El pecado le preocupa, porque sabe que el verdadero pecado es la división, la injusticia, la soberbia de quien mira a los demás de arriba a abajo, que rompe la hermandad que Dios sueña para todos sus hijos. Sabe que eso nos hace daño y nos corrompe como personas, como pueblos y como humanidad. Él está más preocupado por la vida y la convivencia humana, especialmente donde está más disminuida o amenazada, que por el cumplimiento de las normas del culto y la pureza.

 

Nuestro maestro camina delante, nos cuida las espaldas, se nos hace compañero de camino

 

Con su testimonio, su práctica, su mensaje, su acogida, su amor entrañable, su eficacia en el servicio de su pueblo, Jesús da testimonio del amor entrañable de ese Dios que lo único que espera de nosotros es que confiemos en El y que aprendamos a amar como amó Jesús, como nos ama a nosotros hoy y como sigue amando a nuestro pueblo. Todo esto con el gozoso anuncio de la justicia del reinado de Dios que llega y nos compromete. Justicia en favor de todos, pero empezando siempre por los más empobrecidos y excluidos.

 

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Contratapa

Yo creía… Ahora creo...

 

Yo creía que los travestis no eran aceptados por Dios…

Ahora creo que son mis hermanos y parte del proyecto de Dios

 

Yo creía que ante el dolor de la muerte lo perdía todo…

Ahora creo que esos seres queridos resucitados nos acompañan en nuestras luchas.

 

Yo creía que el tema de la ecología no era importante…

Ahora creo que estoy primero en el cuidado de la vida amenazada.

 

Yo creía que la política era sólo cosa de corruptos…

Ahora creo que todos podemos hacer política desde Jesús.

 

Yo creía que hablaba por mí y sólo por mí…

Ahora creo que hablo por los otros invisibles que comparten la realidad.

 

Yo creía que los dueños de la tierra eran los que la compraban…

Ahora creo que la tierra es de quien se siente parte de ella, la tierra somos nosotros y ¡No estamos en Venta!

 

Una pequeña muestra de la elaboración grupal de imágenes de Dios que ayudan a construir Ciudadanía Plena y generar Vida en Abundancia.

 

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