Memoria del

21 SEMINARIO DE
FORMACIÓN TEOLÓGICA

La Rioja, 5 al 11 de febrero de 2006

sft@nuevatierra.org.ar - www.sft.org.ar

 Piedras 575 PB (1070) Cap. Fed. (011) 4345-4774 (011) 4342-0869

 

 

Culturas Juveniles

en la esquina de los sueños

 

¡A delirar, a no aflojar, a reclamar!

 

 

 

Presentación

 

En La Rioja profundizamos la construcción del pensamiento teológico con amplias miradas de la realidad cotidiana que nos toca vivir como Pueblo Argentino y Latinoamericano.

El pie, el corazón, el tacto y la mente partieron del mismo lugar: “Dios y los Pobres, los Pobres con Dios”. Este es el “santo y seña”, la identidad más profunda y genuina del Seminario.

El 21 SFT fue marcado por la Memoria, los 30 años del golpe militar y el asesinato de nuestro querido Obispo Angelelli, al que se sumaron los miles de muertos que le costó al país la nefasta dictadura.

Todo el Seminario estuvo atravesado por una Espiritualidad centrada en la experiencia de DIOS en la VIDA y LOS POBRES, VALORIZANDO LA MATERIALIDAD DE LA VIDA PARA SER LIBRES, que fue abordada desde cuatro realidades vitales donde la vida está latiendo, amenazada, defendida, reclamada, buscada, cuidada, sufrida y gozada. Esas cuatro realidades constituyeron lo que llamamos “ESPACIOS DE VIDA”, donde se elaborará el saber y se puso a punto el sabor teológico.

Uno de estos espacios de vida, fue llamado Culturas Juveniles en la esquina de los sueños ¡A delirar, A no aflojar, A reclamar! y en este cuadernillo presentamos sus principales momentos.

 

El lema que pensamos para el espacio en este año es “La verdad nos hará libres”. Hay múltiples formas de estar presos en esta sociedad, no solamente estar en la cárcel, también es estar preso todo lo que afecta a la materialidad de la vida. La propuesta para el espacio es ver de qué forma incrementar la verdad para ser más libres. Va a ser un proceso en el que vamos a trabajar construyendo algunas verdades desde el punto de vista de las ciencias sociales y desde la perspectiva bíblica teológica, a partir de nuestras ideas y de ideas de otros. Estas verdades no se van a terminar allí, vamos a ver hasta donde nos animamos a ser más libres y participar de una construcción que tendremos que seguir. Los invitamos a aprovechar con toda la mejor onda de estos espacios y estas propuestas de trabajo.

Jorge Huergo

 

La Memoria

La memoria del seminario no quiere ser un simple reflejo de lo que sucedió en La Rioja, sino también una invitación a seguir reflexionando, discutiendo, trabajando, construyendo desde la realidad de cada lector, de cada comunidad, de cada grupo que se anima a plantear interrogantes y a buscar caminos de respuesta.

Así como este, hay editados tres cuadernillos más sobre los otros espacios. También hay una revista con formato de póster gigante desplegable, que muestra sintéticamente el desarrollo general del Seminario.

Los textos completos y numerosas fotografías están publicados en www.sft.org.ar

 

Espacio Culturas Juveniles:

Equipo de coordinación:

Jorge Huergo (La Plata)

Carla López (Sgo. del Estero)

Marcelo Torres (Rosario)

Pilar Grunauer (Buenos Aires)

Ramiro Gaggiotti (La Rioja)

 

Animadores:

Kevin Morawicki (Misiones)

Diego Jaimes (Buenos Aires)

Rubén Oyarzo  (Neuquén)

 

Coordinación Nacional del SFT:

Walter Aranda Cejas (Sgo. del Estero)

Tochi Benítez (Jujuy)

Nelly Borquez (La Matanza)

Gustavo Beltrán (Neuquén)

Gerardo Duré (Merlo-Moreno)

Darío Esteche (Misiones)

Susana Goyochea (La Rioja)

Jorge Huergo (La Plata)

Ana Isern (Rosario)

Edith López (Alto Valle)

Lita Valenzuela (Yguazú)

Alberto Vanden (Córdoba)

P. Pocho Brizuela (La Rioja)

P. Rubén Oyarzo (Neuquén)

Pr. Néstor Míguez (Ramos Mejía, Ig. Metodista)

P. Marcelo Trejo (Sgo. del Estero)

Marta Manterola (Secretaría Ejecutiva - Centro Nueva Tierra)

 

 

Para entra en clima…

Así somos los jóvenes…

Objetivo: Analizar las visiones de los jóvenes que hay en la sociedad y compararlas con la que los jóvenes tienen sobre sí mismos

 

1.       Compartiendo un afiche en pequeños grupos, utilizando pinceles, pinturas, aerosoles, etc, escribir, dibujar y/o pintar en forma individual:

·         ¿Cómo somos?

·         ¿Cómo nos sentimos?

·         ¿Cuál es nuestra identidad?

Luego, pegar y juntar todos los afiches armando un gran mural.

 

2.       Leer y comentar el siguiente texto que presenta los modos en que los medios representan a los jóvenes

 

Jovenes exitosos, desinteresados y peligrosos

La sociedad tiene ciertas ideas sobre los jóvenes. A veces se habla de imaginarios sociales (hay un tema de Sui Generis que habla de eso), pero acá vamos a hablar de ideas que ya están circulando en estos momentos sobre la juventud. Para los que les gusta el rock nacional Spinetta habla de las “sabidurías del mundo” como esas cosas que se dicen, que no se sabe si son ciertas o no, pero tienen una circulación y la gente generalmente se adhiere a ellas. Es como si los medios retomaran algunas cosas de la sociedad y la sociedad adhiriera a esas ideas que están dando vueltas.  Vamos a hacer un atajo y presentar una breve clasificación de cómo aparecen los jóvenes en los medio de comunicación y de las ideas que circulan en la sociedad. Son descripciones que permiten conocer un poco cómo desde las ciencias sociales se está tratando de trabajar para ver qué pasa con los jóvenes.

 

Exitosos:

Se liga a los jóvenes con la idea de consumidores que adquieren su identidad a partir de una relación exitosa con los bienes ofrecidos por el mercado. Responden a cierto prototipo físico: blancos, altos, flacos, que además trabajan el cuerpo y se mueven en el mundo a partir de acciones individuales. Sus ideas pertenecen a esferas puramente subjetivas que giran en torno al amor de pareja, los conflictos intergeneracionales y el grupo cercano; está absolutamente ausente cualquier referencia a preguntas de corte social o político o que vaya más allá de la individualidad. Este modo de nombrar la condición juvenil es claramente el que necesita el modelo político-económico neoliberal para su reproducción, y que se refuerza y multiplica desde los medios.

 

Desinteresados:

Cuando los medios de comunicación presentan a los jóvenes como desinteresados, muestran a unos jóvenes que sin diferencias del sector social se entregan al ocio no planificado, eterno, abúlico, que en su abrumadora existencia lo encierra en sí mismo y les hace perder el discernimiento entre lo bueno y lo malo. Así, se los considera propensos a tener “malas compañías” y “malos hábitos” dejando de lado una entrada al mundo publico del modo que lo hicieron sus padres. El tratamiento de este tipo de hechos se complementa diariamente con las noticias de las relaciones jóvenes y alcohol, jóvenes y violencia, jóvenes y droga. Son jóvenes que no saben lo que quieren y que nada de lo público les interesa. Se los presenta junto con la figura de padres perdidos y maestros desahuciados.

 

Peligrosos:

A diferencia de los jóvenes desinteresados, principalmente de sectores medios, que todavía pueden ser salvados o rescatados, existen otros jóvenes que son pensados a partir de su extirpación del cuerpo social. Son los jóvenes de los cuales no solo ya nada se puede esperar, sino que además hacen peligrar lo que nuestra sociedad ha valorado como necesario de ser conservados: la vida, la coexistencia pacifica, el orden, la demarcación de los territorios, la propiedad privada. Son los que se conocen como los pibes chorros. A estos jóvenes, para quienes no hay desde el Estado una política clara de inclusión y que son los más vulnerables en un contexto de incertidumbre extrema como el que se esta viviendo, se les teme justamente porque se asume que están por fuera de toda regulación social: nadie puede controlar sus conductas consideradas como salvajes. Se habla de que esta condición es casi natural o genética de estos jóvenes y hay una demanda de más represión expresada en la idea “o son ellos o somos nosotros”. Así, estos jóvenes aparecen también en las noticias del desborde como actores privilegiados de los disturbios, denunciados por sus caras tapadas en las que no se lee el temor a la represión sino más bien un rasgo de lo salvaje.

Kevin Morawicki

 

3.       Mirar atentamente los murales y buscar las distancias y cercanías entre la propia forma de ver la identidad juvenil y los tipos de jóvenes presentados.

 

Otras miradas

A contramano de estas imágenes que presenta la televisión, encontramos que los propios jóvenes sí manifiestan interesarse, apasionarse incluso con cuestiones como la lealtad con sus amigos lo que llaman “sus códigos” cierta música. A la juventud la conmueve aquello que la política excluye: el amor, el arte, la trascendencia, la diversión. Y aunque rompa con el principio de sacrificio, el interés personal no es vivido como opuesto a la solidaridad.

 

4.       Introducir en la charla una perspectiva teológica, a partir del siguiente texto. En esta clave, y a partir de todo lo conversado, intentar armar una canción o una carta de amor como expresión de fe.

·         ¿Cómo se manifiesta la presencia de Dios en la vida de los jóvenes?

·         ¿Qué implica hacer teología desde la realidad?

 

La teología de escribir cartas de amor

Si uno es capaz de componer una canción o escribir una carta de amor, es también capaz de hacer teología. Hacer teología no es una cuestión de especialistas solamente, de curas, monjas, etc. Uno dice “Seminarios de Formación Teológica” y se pregunta ¿Qué voy a ir a hacer yo ahí? Sin embargo, nos damos cuenta de tantas cosas que nos han robado, y una de ellas es justamente la profunda alegría de poder hacer teología. Todos nosotros tenemos algo de poetas y de locos… cuando perdemos eso, prácticamente, dejamos de vivir.

En la realidad, sufrida, luchada, soñada y tantas otras cosas que le podemos poner, todos podemos ir encontrando que hay una presencia de Dios, y eso, es hacer teología. Después vendrán los que estudian sesudamente teología, que se formaron para eso y tomarán nuestras reflexiones y nos ayudarán a ordenarlas, a “sistematizarlas”.

Jóvenes y viejos estamos una semana haciendo el ejercicio de hacer teología, pero no termina ahí, porque al volver a nuestra vida cotidiana, si ya lo tenemos internalizado, cada vez que nosotros hablemos de la realidad, vamos palpando en ella la presencia de Dios y eso lo ponemos en palabras, en poesía, en cartas de amor, de distintas maneras. Por eso es que también, como hay distintas formas de amar y de querer, hay distintas maneras de hacer teología, pero generalmente la teología se manifiesta en lo que es el canto, la poesía, porque justamente eso es lo que nos sale de adentro, desde las tripas para afuera. La realidad que sentimos adentro, tanto sea las alegrías como las tristezas, las preocupaciones, el hambre o los sueños, salen de adentro para afuera.

Lo que han venido y seguirán trabajando, no parte de arriba para abajo, sino que parte de la realidad. Nos llega el mensaje de que no estamos solos, que hay un Dios amigo de la vida y amigo de nuestros sueños, que nos va acompañando. Tenemos la capacidad y estamos llamados a hacer teología: a ponerle palabras, a partir de la realidad, a lo que realmente creemos, a lo que le ponemos el cuerpo y a donde sentimos esa presencia viva de Dios.

Rubén Oyarzo

 

Para leer y comentar

Identidades múltiples

La amplia gama de experiencias juveniles son producto de esta época. No es que unos roban o matan porque nacieron siendo asesinos y otros tienen una vida mejor porque nacieron siendo buenos. Cada uno fue dando una distinta respuesta para una misma época de exclusión, desigualdad social y pobreza.

Por Diego Jaimes

 

Hay dos maneras de pensar la cuestión de la juventud y adolescencia, sobre todo en los sectores sociales que viven en la pobreza y en la marginación. Una proviene de un modelo muy viejo, que afirma que a los jóvenes pobres había que corregirlos y que por ser pobres había algo que andaba mal en ellos. En este sentido, apareció una ley llamada Agote que propuso que todo niño o niña pobre, que era denominado menor, había que sacarlo de su familia y encerrarlo en un lugar o instituto y el estado lo iba a reinsertar. La misma palabra menor habla de algo menos, más bajo, inferior, incluso vacío.

Una segunda idea, desde la materialidad, sostiene que esos pibes son sujetos de derecho. Educación, vivienda y alimentación son derechos que por una cuestión social, económica o familiar les han sido vulnerados y esto condiciona sus vidas y obviamente genera distintos jóvenes. Que el o la joven, ya sea pobre o viva en condiciones económicas distintas, de por sí no indica nada, lo importante es que ese pibe puede tener capacidades, potencialidades habilidades como cualquier otro y que es una responsabilidad nuestra tratar de promoverlas y desarrollarlas.

En la juventud hay una característica interesante para pensarla, que es cómo ciertas palabras o marcas negativas son tomadas por determinados grupos de jóvenes como identidad. Por ejemplo, está muy presente esa idea de pibe chorro a partir del grupo de cumbia villera. ¿Por qué identificarse con algo negativo? También viendo el movimiento punk, donde hay muchos pibes que escuchan Ataque 77, 2 minutos o Ramones. “Punk” significa sucio, resaca, escoria. Una vez un pibe de Rosario me regaló una remera y yo le di un traje de murguero. La remera decía La Vagancia. ¿Está bien visto ser vago? Sin embargo hay un grupo que se identifica así. Los estereotipos considerados socialmente negativos, en vez de ocultarse son expresados como una afirmación de lo que estos jóvenes sienten que son: “Nosotros somos esto ¿y qué?”

¿Por qué este espacio se llama Culturas Juveniles y no Cultura Juvenil? Porque los jóvenes no tienen una sola identidad, ser joven significa diferentes cosas, son identidades múltiples. Un eje fundamental de las identidades de los jóvenes está puesto en el cuerpo. La vestimenta, las zapatillas, las gorritas, los tatuajes o se los piercing, el grupo que aparece en las remeras, todo eso marca identidades muy fuertes. También es importante que muchos de estos cuerpos aparecen como maltratados, sufriendo determinadas cosas por causa de la violencia, las drogas y otros, que tiene que ver con un proceso de autodestrucción. Todo este tipo de violencia que muchos jóvenes devuelven a la sociedad tiene que ver con el hambre y con la situación social estructural.

Hay una frase que plantea: “La juventud, ¿crisis de edad o de época?”. Algunos dicen que ser jóvenes es difícil, pero en realidad, hoy podemos debatir que lo más difícil de ser jóvenes es vivir en esta época.  Ser jóvenes tiene un montón de complicaciones, muchas veces originadas por haber vivido en una época del país donde el trabajo y la educación fueron planificadamente destrozadas durante el menemismo, pero con un inicio muy claro en la dictadura del 76.

La década del 90’ intencionadamente terminó de destruir las dos cosas que habían comenzado con el proyecto político y económico dictatorial: el aparato productivo y el sistema educativo. Sin un trabajo productivo y sin fábricas donde trabajar, obviamente hay desempleo. No es que la gente no quiera trabajar o que prefiera los planes sociales, sino que realmente no hay donde emplearse. Con respecto a la educación, es evidente que la escuela secundaria o polimodal está en grave crisis y las leyes, que implicaron un montón de plata y de movimiento, no han dado respuestas y se está estudiando cambiarlas.

 

¿Por qué este espacio se llama Culturas Juveniles y no Cultura Juvenil?

Porque los jóvenes no tienen una sola identidad, ser joven significa diferentes cosas, son identidades múltiples.

 

Para sacarle el jugo al texto y poder compartir

·         ¿Qué diferentes identidades podemos descubrir en los jóvenes de nuestro grupo, barrio o ciudad?

·         ¿Por qué marcas las reconocemos? ¿Qué expresan?

·         ¿Qué consecuencias implica y qué oportunidades abre reconocer esta diversidad?

 

La politización de los procesos educativos

Para que se produzcan los cambios en la sociedad necesitamos de procesos educativos y políticos, no que transcurran independiente, sino que confluyan politizando en lo educativo y educando en lo político.

Por Kevin Morawicki

 

Cambiar al mundo es bastante difícil, justamente porque la cultura se ha enraizado en la tierra, en la casa y en nosotros mismos. Hay una relativa imposibilidad de cambiar las cosas cuando los resultados de los proyectos para jóvenes no son lo que se esperan. Una primera cuestión puede ser si sabemos con qué tipo de jóvenes estamos y si la cultura lo está determinando todo. La idea de ascenso social esta desdibujada y debido a la crisis social, ni siquiera con una educación tenemos garantizado un ascenso social, lo que de alguna manera explica porqué las cosas cuestan tanto que cambien.

 “Educativo” y “cultural” son palabras que se usan en muchos sentidos. Lo cultural podemos definirlo como el conjunto de saberes, ideas y sueños, o sea, todo lo que quisiéramos hacer en esta vida. Son esas costumbres que no están escritas en ninguna parte sino que se fueron construyendo en la relación de los pueblos con su medio. Una idea abierta de lo cultural nos permite pensar que las cosas son construidas históricamente y que no son de una única manera posible. Un ejemplo es que hubo un montón de culturas, sobre todo las no capitalistas, que no tuvieron la idea de juventud, sino que a medida que los chicos iban creciendo y trabajando la tierra con sus padres iban incorporándose a la vida adulta de una manera bastante natural. En nuestra cultura, en el último tiempo se ha resaltado la demarcación cronológica. Un joven de hoy no es igual a uno de antes y seguramente será distinto al de mañana.

Respecto de lo educativo, por un lado la educación es lo que nos permite cambiar nuestras prácticas e ideas, lo que no coincide necesariamente con el sistema educativo. La educación es un proceso de aprendizaje que se da en todo momento, es una pedagogía perpetua: uno prende la televisión y está viendo un mundo al que adhiere o no, según la historia de cada uno. Esto nos lleva a un reconocimiento de otros espacios formativos como puede ser la calle. Un pibe puede estar en la escuela educándose o no, depende de si comió o si la maestra está enseñando bien. También se suele hablar de educación sólo cuando alguien es educado en los valores que la sociedad considera “correctos”. Lo que sucede muchas veces es que, por ejemplo, un pibe esta mirando en la televisión una película de gangster y el chico aprendió a usar una pistola de juguete: tuvo un proceso educativo que uno puede decir que es violento, pero queramos o no, funcionó. Es para que pensemos también cómo influyen los medios en las maneras de ser joven y en cómo se los ve socialmente.

Lo político tiene que ver con una intencionalidad a partir de un conflicto. Lo que está sucediendo en la juventud, a diferencia de años anteriores, parece ser de una mayor envergadura. En otra época existían estructuras bastante grandes como, por ejemplo, organizaciones armadas y partidos políticos donde se disputaba el poder el manejo de un país. De alguna manera lo que se tenía como política es lo que sucedía en esos lugares y todo lo demás era como una práctica de esparcimiento. A los jóvenes que nacimos en los 80 y crecimos en los 90 nos enseñaron que política no se trataba de la transformación del mundo para que las personas puedan comer y vivir bien, sino para imponer un modelo neoliberal de destrucción, de vender el petróleo, las aerolíneas, las telefónicas y tantas otras cosas más.

Nos tenemos que plantear cómo aparece hoy la idea de militancia. Cuesta mucho que a nuestras prácticas se las reconozca como políticas. Desde hace mucho tiempo se habla que la política estaba vinculada a lo público, pero es justamente el Estado el que se ha desentendido del bienestar social. Se establece una especie de paradoja por la que a los jóvenes se les está pidiendo que sean activos y construyan algo, pero a su vez no se los está reconociendo como sujetos activos de la sociedad.

La propuesta es mostrar lo que está sucediendo en las nuevas militancias de jóvenes, con sus diferencias pero a la vez con realidades muy similares, y pasar de ser receptores de un mundo contado por los grandes medios de comunicación monopólicos, a ser productores de nuestros propios mensajes. Es un ejemplo de algo concreto que es político y a la vez educativo. Son procesos donde trabajando con otros se pueden dar pasos para ganar masividad y valorización por los adultos y quienes están en el poder.

 

La propuesta es mostrar lo que está sucediendo en las nuevas militancias de jóvenes, con sus diferencias pero a la vez con realidades muy similares.

 

Para sacarle el jugo al texto y poder compartir

·         ¿Por dónde pasa la política hoy para los jóvenes? ¿Qué espacios existen? ¿Qué temáticas están en la agenda pública?

·         ¿De qué maneras los jóvenes podemos lograr los espacios para ser activos y constructores?

·         ¿Qué mensajes propios tenemos para comunicar? ¿Cómo lo hacemos?

 

Para trabajar en comunidad

Crónicas de la periferia

Objetivo: Ver la complejidad de la situación juvenil a partir de diferentes historias de vida de jóvenes, con sus aspectos educativos, laborales y culturales, descubriendo condicionamientos y posibilidades.

 

1.       En pequeños grupos, leer las siguientes crónicas que retratan situaciones de adolescentes y jóvenes.

Estas crónicas son historias de personas con una vida cotidiana que expresa la preocupación por el futuro, de los caminos que se eligen para vivir o para morir, de las diferentes formas de vivir la sexualidad, de comunicar a otros sentimientos de amor o de violencia, de las maneras particulares de comunicarse que tienen los jóvenes.

Si fueran imágenes, serían como pequeñas escenas de no más de uno o dos minutos en la vida de diferentes jóvenes que pueden ayudarnos a ver las distintas maneras que tienen ellos de habitar el mundo y de vivir su juventud. Quizás en ellas encontremos personajes que nos suenan familiares, que nos recuerdan a algún amigo, vecino, o a nosotros mismos.

 

Amalia

No importa la hora: siempre el teclado de la cumbia norteña se escapa de las ventanas de alguna casa vecina y obliga a abrir los ojos a Amalia, casi al mismo tiempo que su despertador. Hace dos días le consiguieron que cuide una bebé cerca del Parque que está a unos minutos de colectivo desde la villa. Son las siete y en la cocina de su casa hay olor a torta frita, que se disemina en toda la casa como un sahumerio con sabor a Latinoamérica.

Amalia, apenas se levanta, se pone sus anteojos que usa desde los seis años. Hoy tiene 19, y está dando libres las primeras materias de la Universidad. Cosa rara, habiendo repetido uno de los últimos años de la secundaria. Bicho raro Amalia, en la villa. No abundan quienes terminan la totalidad del secundario, sí hay muchos que terminan quinto pero quedan con materias que no terminan de rendir nunca. En la escuela del barrio –a la que Amalia no fue, por recomendación de sus padres- los docentes lagrimean cada fin de curso cuando los chicos y las chicas finalizan el año, por más deudas pendientes que queden.           

Amalia, sin probar bocado de torta frita ni sorbo de mate cocido, saluda de lejos a su madre y encara. Sortea los pasillos en forma de serpiente que la separan de la Avenida. Allí todo está desierto, salvo por algunos personajes con cara de muertos vivos que entran y salen de algunos pasillos de la villa mirando hacia todos lados, sin aspecto de vivir allí. Muchos de ellos van a la casa pegada a la de ella, tardan pocos minutos en irse. Muchas veces se ve a la policía también por allí.

Amalia se clava los auriculares de su walk man y escucha Shakira. Todo bien con la cumbia, pero más para bailar con mis amigas, piensa.

 

Franki

Franki caminó en el borde por años. En realidad no tantos: dos o tres. Lo que para los jóvenes que habitan la periferia es casi una vida.

Cuando dejó de ser un niño quiso evitar cruzar el límite donde a la palabra vida se le caen todas sus letras al vacío, abriendo el sendero de la muerte donde no pocos andan.

Los brazos de su madre trajeron a Franki hasta ese barrio color ladrillo. Era enero, y el calor porteño era gélido al lado del infiernillo de la selva del Chaco. Hoy ella no para de rezar padrenuestros y avemarías bajo el techo de chapa de su casilla. Donde Franki tenía su cama hoy hay un ataúd, preparado para gente de 70 y no de 17.

Salve María madre de Dios ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte...

La oración resuena una y otra vez por horas, como un disco rayado, y vincula en un escenario común a quienes acompañan la velada, muchos de ellos desconocidos entre sí. La oración abraza las lágrimas de Zulema, y alcanza a cubrirlas con un manto de compasión y pena.

Afuera hace frío y la tormenta no deja de recordar que para las muertes injustas hay jurada una venganza. Una venganza que dejará otro Franki mordiendo el barro, en una cadena sin fin. O cuyo único fin podría ser la nada.

No es posible soportar la indignidad de transformar la muerte en un eslabón. Cuando la muerte es eso, y la cadena no puede detenerse, el mundo tendría que dejar de girar. La humanidad toda debería parar su marcha, y preguntarse qué fue lo que deshizo el hilván básico de la convivencia comunitaria. Cuando se vive en la pobreza, el único sostén es la solidaridad y la ayuda mutua entre pares. Si ésta fue destruida y volver a tejerla parece imposible, hay que parar el mundo para barajar y dar de nuevo.

 

Edu

Edu sabe que levantarse todos los días a las seis es como una patada en los dientes. Lo sabe pero hay algo que tapa esa sensación por otra de que no me coman los bichos. Esto es, cada fin de quincena el bolsillo agradece.

Edu se levanta a las 6, se calza su campera de jean escrita en la espalda y camina hasta la parada del bondi. En el camino a veces compra unas tortillas paraguayas y va con la boca seca hasta el laburo, donde un poco de agua de la canilla remienda la garganta. Aunque no siempre va hasta la parada: los últimos días de la quincena, antes de cobrar, camina las setenta y cuatro cuadras que hay desde la puerta de su casa hasta el taller.

Laburo: sería un halago llamarlo así. Catorce horas por cada día de la semana salvo franco, está más lejos que cerca de un trabajo. Sobre todo si la hora se paga menos de dos pesos. Pero no hay otra. El único camino posible para intervenir en una relación patrón-empleado pasa por ahí. Por lo menos para quienes tienen escrachado el documento con la dirección del barrio: manzana tal, casa tal. Casi como tener una entrada a la comisaría por mes.

Así las cosas, Edu calla. Su talante es la de un sobreviviente de alguna catástrofe que logró salir vivo y cada tanto expresa en palabras las consecuencias del bombardeo.

Ay, cuando Edu escribe. Una vez de su Bic salió que “somos las palabras que quedaron afuera del diccionario. Las lluvias que nunca cayeron. Las tormentas que suceden en planetas que no son éste. Somos las pesadillas que los Dioses sueñan despiertos cuando tienen insomnio. No importa cuándo hacer algo, sino por qué.”

Es muy loco pero hay algo en Edu, como en otros que andan con él, mezcla de fatalismo y optimismo radical. No es el pobres siempre hubo, ni el por algo será. Es un acostumbramiento a la miseria que mamó desde chico, aunque distinto del de sus mayores. Es un aguantar convencido de que puede haber otra cosa. Pequeña, difícil, pero otra cosa.

En el mientras tanto, él espera y construye.

 

2.       Comentar las crónicas y ver de qué manera aparece en ellas los siguientes aspectos:

Lo educativo: El significado que tiene para los jóvenes la formación, el aprender, tanto en espacios formales (la escuela) como no formales (la esquina, grupo de amigos, hermanos mayores, el baile) Ver qué se aprende, de qué manera y con qué objetivo.

Lo laboral: Cómo aparece el mundo del trabajo, la importancia de tener un oficio o despertar algún tipo de vocación que en el futuro permita sostenerse en forma independiente. Qué estrategias de subsistencia tienen que elegir algunos jóvenes frente a la marginalidad, la expulsión social y el desempleo.

Lo cultural: Cómo se dan las distintas maneras de identificarse con la música, la ropa, una manera de hablar, un barrio o lugar determinado. Los usos que se hace del cuerpo: tatuajes, peinados, maneras de caminar y formas de habitar el territorio.

 

Jóvenes en búsqueda

Todos son jóvenes, son pobres que tienen problemas y pocas posibilidades. Si algo tienen en común es que cada uno de esos pibes o pibas está buscando ser alguien y esto es muy importante. En algunos casos ese ser alguien, está vinculado al estudio o al trabajo.  En otros lados ese ser alguien tiene que ver con salir a afanar, tener un arma cargada en la cintura... y esto uno lo puede juzgar como bueno o malo pero ese pibe está buscando ser alguien. Estas historias están escritas en ese sentido. No se trata de decir si estos casos son los buenos, los modelos de pibes que nosotros necesitamos seguir y estos son los malos. Obviamente cada uno tiene su idea sobre cada imagen, la idea es que cada uno de ellos quiere ser alguien, tener una identidad, que lo reconozcan. Se trata de la necesidad que lo respeten, algunos buscan el respeto de una manera u otros de otras, seguramente unas que son más valorables y otras menos, o de modos distintos. La idea no es hacer un juicio de valor, sino ver que en cada cosa existe una complejidad. Hasta  en lo que vemos como malo, quizás hay algo que reflexionar más del contexto de ese pibe o piba que tuvo necesidad de hacer eso.

Diego Jaimes

 

3.       Dibujar al personaje elegido en un papel afiche, si es posible de cuerpo entero, agregándole palabras o frases significativas de la discusión grupal. Poner en común los dibujos y comentarlos.

 

4.       A modo de cierre, escribir la continuación de las crónicas, imaginando futuros posibles en los que se plasmen los aspectos trabajados. Otra posibilidad es redactar otras crónicas a partir de historias reales propias o de jóvenes cercanos.

 

 

Juego

Desafiando al destino

 

Objetivo:

Recrear la vida de un o una joven, planteado y reflexionando sobre los problemas, oportunidades y desafíos que se presentan.

Instrucciones:

1.       Armar varios grupos, buscar una ficha que represente a cada uno y ubicarlas en la salida del camino.

2.       Colocar la pila de tarjetas con los desafíos boca abajo

3.       Por turnos, cada grupo tira un dado, avanza la cantidad indicada de casilleros y realiza lo que allí se indica.

4.       El juego termina cuando todos los equipos alcanzaron la llegada.

5.       Como cierre, se puede conversar a partir de las preguntas sugeridas

 

Consignas del tablero:

(Tarjetas) Se saca una tarjeta desafío, se hace lo que indique y se la coloca debajo de la pila

- Si hay un ] lo hace el grupo sólo.

- Si hay un _ todos los grupos a la vez

(Lamparita) El grupo inventa un desafío que quiera hacer.

(Mano indicando) El grupo piensa un desafío para que otro grupo lo realice.

 

Tarjetas desafíos:

] Representar con mímica una situación de violencia juvenil.

_ Hacer un dibujo sobre cómo quisieran ser dentro de 10 años.

]Contar una experiencia donde los derechos no se hayan respetado.

_ Representar teatralmente una experiencia grupal donde se haya defendido un derecho.

]Desarrollar una decisión política que mejoraría las condiciones de vida de los jóvenes

_ Caracterizarse físicamente como un grupo de jóvenes con una cierta identidad y luego describirla en palabras.

] Cambiar una de las reglas de juego

_ Escribir un nuevo desafío en otra tarjeta y agregarla al juego.

 

Preguntas finales

·         ¿Cómo nos pusimos de acuerdo para las decisiones?

·         ¿Qué aprendimos? ¿Qué límites encontramos?

·         ¿Cómo nos sentimos al asignar y/o recibir desafíos de los otros grupos?

·         ¿Qué cosas de todas las habladas se pueden concretar? ¿Cómo?

 

Variantes:

·         Armar un nuevo lote de prendas, más acorde a las inquietudes y realidades del grupo.

·         Dar tiempo para los desafíos y/o asignar puntajes, para hacerlo más ágil.

·         Personalizar el recorrido, contando historias realas de jóvenes.

·         Que cuando un grupo completa el recorrido, vuelva atrás hasta el lugar  del grupo más retrasado

 

 

Para trabajar en comunidad

La liberación de las ataduras

Objetivo: Reflexionar sobre las ataduras de todo tipo que limitan la libertad de las personas y descubrir la presencia de un Dios compañero que libera.

 

1.       A modo de motivación, hacer un ejercicio en el que todos los participantes se ubiquen con las manos atadas. (Cada uno con sus dos manos entre sí, por delante o por detrás del cuerpo, las manos atadas a las de otra persona armando una ronda, manos con pies, etc.) En esa situación, intentar cebar mate o comer algo. Luego de unos minutos conversar sobre las emociones y sensaciones.

·         ¿Qué se siente estar atado?

·         ¿Cómo nos ingeniamos para poder hacer lo que queremos a pesar de estar atados?

·         ¿Pedimos ayuda o ayudamos a los compañeros?

·         ¿Nos adaptamos a estar atados o intentamos desatarnos?

 

2.       Llevando lo conversado a las situaciones de la propia realidad. Hacer como síntesis un fotomontaje, utilizando imágenes de revistas y diarios. Poner en común lo trabajado.

·         ¿Qué cosas te atan?

·         ¿Qué cosas te atan del Dios que te contaron?

 

Ataduras:

(Trabajado en el espacio)

·         El materialismo. El dinero

·         La tecnología, celulares, equipos de música, videos y todo lo nuevo que está saliendo. Internet y la comunicación sin límites. El consumismo mediático, el merchandising

·         El miedo. El temor a expresarnos y hablar de temas como la sexualidad. El miedo de salir a enfrentar las realidades del mundo.

·         La violencia.

·         La música y las modas.

·         El egoísmo. La comodidad, el quedarnos en lo seguro y no salir al encuentro. Las limitaciones. Los caprichos. Nuestras propias debilidades.

·         La soledad. La propia historia dolorosa con la que cargamos. La falta de seguridad de uno mismo. El sentirse discriminado. La impotencia a la hora de intentar hacer algo por los demás.

·         El trabajo. Las obligaciones que no nos permiten aprovechar nuestro tiempo de juventud.

 

Ataduras de Dios

(Trabajado en el espacio)

·         Un Dios castigador. 

·         Un Dios muy estructural.

·         Un Dios lejano.

·         Un Dios que dice “de esto no se habla”.

·         Un Dios que amenaza con que si haces esto o esto otro, es pecado.

·         Un Dios que siempre te está vigilando.

 

3.       Leer el texto bíblico de la “Zarza Ardiente”. En parejas o pequeños grupitos espontáneos, comentar brevemente el relato. Luego, de a uno, gritar una frase sobre lo que les llamó más la atención.

·         ¿Qué pasó por ese cuerpo?

·         ¿Cuál fue su experiencia? 

 

Experiencias

(Trabajado en el espacio)

·         Dios cumple

·         Curiosidad

·         Liberación

·         Quema

·         Dios nos quiere libres

·         Obediencia

·         Dios nos da la oportunidad

·         Miedo a jugarse

·         Yo estoy con ustedes

 

4.       Continuar la conversación, incorporando los elementos que aporta el siguiente texto.

·         ¿Cómo descubrimos y nos relacionamos con un Dios compañero?

·         ¿Qué ideas nos sirven para “desatarnos”?

·         ¿De qué cosas y de qué manera nos podemos “desatar”?

 

Desatarse y desatar las sandalias

Moisés cuidaba tranquilamente las ovejas, estaba en lo suyo, tranquilo, era pastor, se había casado y tenía hijos. Ya tenía su vida “armada”. De golpe, levanta la vista y ve un fuego. Uno podría decir: “Bueno, me quedo acá…” Pero no. A él lo mueve la curiosidad. De estar tranquilo se pone en movimiento, y para ponerse en movimiento tiene que dejar el lugar donde estaba. Entonces va y en un determinado momento, cuando iba a dar el paso, escucha una voz que le dice “Sacate las sandalias…”. Acá está el nudo de la cuestión.

En la Biblia se utiliza un verbo muy especial, que en hebreo, como está escrito y como Jesús habló también, se dice nahal, cuya raíz significa “desatar”. No es “sacarse” las sandalias, es “desatárselas”, que es distinto.

En esa época, y también cuando yo era muchacho, se usaban los “tamangos”. Están hechos con un cuero que se saca de un animal pequeño, un tamango, al que se le hacen unos agujeros y se ata con unos tientos, que son hilos sacados también del cuero. Cuando uno se los pone tienen que estar remojados para poder manejar bien el cuero. Imagínense lo que él tuvo que caminar por el desierto, con mucho calor y con sus tamangos medio húmedos todavía, hasta que llegó al lugar en una piedra caliente. ¿Qué pasó con los tamangos? Se le achicaron y se le apretaron los pies. ¡Y cuando uno tiene zapatos apretados…! (A mí siempre me llamó la atención las señoras que se ponen esos zapatos con taco alto y que terminan en punta… yo las miro y me duelen los pies… ¿Cómo aguantarán?) Tener apretados los pies genera la sensación de estar “aprisionado”, porque si hay un lugar del cuerpo donde uno siente estar atado es justamente en los pies. Y entonces él siente la experiencia frente a eso que está ardiendo. “Para poder pisar ese suelo, antes tienes que sentir la experiencia de comenzar a desatarte”

Esto está íntimamente ligado con las preguntas anteriores ¿Qué te ata…? Nosotros tenemos otras versiones, que no digo que estén mal, pero son otras. La que a mi me enseñaron, por ejemplo, es que para entrar al suelo sagrado tenía que sacarme las sandalias como un gesto de purificación. Como yo era impuro, tenía que purificarme antes para entrar en el lugar sagrado. Después me di cuenta que el relato me está diciendo otra cosa. El punto clave es  que no podés entrar en suelo sagrado si no empezás un proceso de desatarte, con todo lo que eso significa, un proceso de liberación.

La experiencia de la zarza es algo que a Moisés lo “fascinó”. Fascina quiere decir que “me atrae”. Por eso Dios se presenta siempre como algo fascinante. Cuando dijeron ese Dios juez, vigilante, ese que está esperando ver dónde me equivoco para darme un boleo en el culo… ¡No tiene nada que ver! ¿Cómo es el Dios fascinante que se le presentó a Moisés? Si hay una cosa de la que estoy cada vez más convencido es que nuestros antiguos eran muy inteligentes y que tenían una imaginación espectacular, porque sólo con algunas imágenes ¡Miren cuántas cosas!

Ese Dios que fascina a Moisés ¿Dónde se presenta? La verdad es que decimos “zarza”, y no dice absolutamente nada. En realidad, se presenta en “una planta llena de espinas” ¡Ojo! La palabra hebrea dice literalmente: “llena de espinas”, como el cardón o el palo borracho. Ese Dios que se le presenta a Moisés, con el cual él se encuentra y queda fascinado, es un Dios que no está sentado en un trono con el mundo en la mano, sino que está entre las espinas.

Se relaciona con lo que sigue. “Así como vos has sentido en tu propio cuerpo el alivio de haberte desatado los pies, que significa la liberación, yo te invito a que vayamos juntos a ayudar a liberar al pueblo”. ¿Se cagó todo, no? Es lindo que aparezca el miedo, porque es parte de nuestra condición humana.

El gran desafió es superar el miedo. Cuando Moisés pregunta ¿en nombre de quién voy? No le responde “Juan Pérez”, sino que dice “Yo estaré contigo”. ¡Qué maravilla! No le dice un nombre, cómo se llama Dios, le dice cómo es Dios: Es aquel que siempre está acompañando. El gran desafío es salir como salió Moisés de su acomodamiento. El ya tenía su vida toda armada, pero el espino ardiendo lo fascinó y lo ayudó a caminar. Por eso, nuestros hermanos judíos dicen que el primer templo de Dios para ellos es ese espino ardiente, porque es la vida simbolizada en las espinas. El gran desafió será hacer que ese espino siga ardiendo, que no se apague y eso no es sólo tarea de Dios, es también tarea nuestra y de nosotros con Dios.

 

Rubén Oyarzo

 

 

Para trabajar en comunidad

Poniendo el cuerpo

Objetivo: Reflexionar sobre la necesidad de de animarse a abandonar seguridades cómodas y afrontar nuevos desafíos. Revalorizar la centralidad del cuerpo en las relaciones humanas.

 

1.       Hacer una dinamica de motivación en la que haya que interactuar entre los cuerpos, ya sea una danza, un abrazo, etc.

·         ¿Qué sintieron?

·         ¿Qué implica poner el cuerpo?

·         ¿Notaron dificultades, miedos, vergüenzas?

 

2.       Retomando la importancia de los cuerpos, comentar el siguiente texto. Luego leer de la Biblia el relato del paraiso y comentarlo a partir de estas preguntas.

·         ¿Qué es lo que nos llama la atención de esas historias de vida?

·         ¿Qué relación tienen con la propia historia de vida?

·         ¿Qué explicación clásica conocemos?

·         ¿Qué otras podríamos intentar?


Cuerpos en la Biblia

Cuando uno dice “Biblia”, generalmente tiene la idea de que nos vamos a encontrar con simples letras. ¡Es mentira! Vemos un libro, pero las apariencias engañan.

La Biblia no es un libro, tampoco una biblioteca. ¿Con qué me encuentro cuando yo la abro? Con “cuerpos”. Historias de vida que están escritas en cuerpos. Por eso es que al abrirla, detrás de las letras nos encontramos con cuerpos, que sudan, que tienen olor a sobaco… Cuerpos que sufren, que lloran, que bailan, que aman, que también hacen el amor, que caminan, que hablan, que escuchan, que luchan, que dan vida… Si nosotros tenemos la idea de que esto es un libro, sonamos de entrada, porque nosotros cada vez leemos menos.

Si cada vez que abrimos la Biblia buscamos esos cuerpos que están detrás de cada palabra, con todas sus características, vamos a ver que empezamos a interactuar, que lo de ellos comienza a resonar dentro nuestro y se establece un diálogo de cuerpos, de historias de vida que nos contamos mutuamente. En esos cuerpos están las mismas preguntas que tenemos nosotros. Podemos ver qué es lo que pasa ahí, qué les sucede a esos seres humanos que surgen en los relatos de vida.

“Historias de vida” es distinto a decir texto. El texto es el que yo me tengo que aprender porque la maestra me va a tomar la lección. Cuando hablamos de historias de vida, está el interactuar. No hay que aprender nada de memoria, sino que hay una profunda comunicación de vidas, de cuerpos. Son interrogantes y desafíos abiertos.

Rubén Oyarzo

 

3.       Enriquecer la discusión anterior con este nuevo aporte y plantearse:

·         ¿Qué ideas nos sirven para cruzar el umbral de las cosas seguras?

·         ¿De qué cosas y de qué manera nos podemos animar a liberarnos?

 

La salida del Paraíso: ¿“levantada” o “caída”?

Veamos el relato del paraíso. ¿Qué nos enseñaron de ese relato? Por lo menos a mí, que Adán y Eva habían caído en el pecado. Y para peor, quien había sido la tentadora era una mujer, que se dejó tentar. ¿Vieron? Estamos frente a un mito. Pero nosotros lo podemos leer de otra manera, porque el mito no tiene una sola lectura, como la vida nuestra tampoco la tiene, sino muchas miradas. Y ese relato leído así hoy ya no nos sirve, porque en la realidad de hoy nos hacemos otras preguntas. El mismo relato nos da algunas pistas para que nosotros podamos leerlo de una manera distinta.

En realidad el relato no es “caída” sino “levantada”. Desde esta otra mirada, Adán y Eva, que representan a la humanidad, se animen a comer lo que estaba prohibido. ¡Qué maravilla! Cuando se animan a comer lo prohibido, el relato dice que “se les abren los ojos”. Y no me digan que esto no es un signo impresionante, como el de desatarse. Cuando uno abre los ojos “se da cuenta donde está parado”, de la propia realidad y la de los otros. ¿Vieron cuánta cosa linda? No es la caída del hombre y la mujer, es su levantada. Es la misma experiencia de Moisés pero contada de otra manera.

La sospecha es quién nos metió en la cabeza que ese era el pecado original. A los que detentan el poder les interesa que nosotros hagamos esa lectura, porque los que detentan el poder no quieren la libertad y nos meten la culpa. ¿Cuál es el fruto prohibido? ¿Qué manzana? Ese es el cuento que nos metieron en la cabeza. El fruto prohibido, para los que detentan el poder, es la libertad. Entonces se nos abren los ojos. Fruto prohibido = libertad. “¡No lo comas! porque entonces serán como Dios”. Es un relato de una maravilla impresionante.

Dice el relato del paraíso que cuando Adán y Eva se animaron a salir y hacerse cargo de la historia, Dios puso un ángel en la puerta con una espada para que no sientan la tentación de volver. Hay algo profundamente humano que nos ayuda a comprender esto: ¡Qué bien que estamos cuando estamos en el vientre materno! ¿Pero qué pasa si llega la hora de salir y no salgo? Me muero.

En el Evangelio de Juan Jesús dice: “¿No han leído ustedes que serán como dioses?” Claro, a los que detentan el poder esta manera de leerlo los incomoda, los pone nerviosos. ¿Cuándo será el día que nosotros nos animemos a comer del fruto esencial del ser humano que es la libertad? Es lo que nos va a fascinar, porque Dios es el Dios de la libertad, de la liberación, para que toda nuestra corporeidad llegue a su mayor expresión, que pueda expresarse.

De ahí vienen cosas tan simples como las que vivimos hoy cuando la que nos guiaba la oración dijo “ahora nos vamos a abrazar para rezar el padrenuestro” ¡Era para llorar a mares! Unos ni se quisieron abrazar.

La lectura que nos metieron los poderosos, sean eclesiásticos, políticos o economistas, es que como es caída, es pecado. De ahí viene que nos metieron en la cabeza que nuestro cuerpo es el pecado y nos cuesta una barbaridad tocarnos, agarrar al otro, abrazarnos. Enseguida siento: ¿No será que éste me quiere levantar o me quiere voltear? ¿No será que…? ¡Que horror! ¿Cómo no reaccionamos frente a eso? Y lo peor es que ya sabemos cuál es el proyecto de los poderosos.

Aquí hay un umbral que nos permite ver el otro lado de la situación en la que podemos estar a nivel personal o, sobre todo, como pueblo. O nos quedamos quietos o nos animamos a pasar el umbral, con aquel que siempre va a estar con nosotros.

Rubén Oyarzo

 

4.       Elaborar un personaje que se anime a salir del paraíso, se libere de las ataduras y cruce el umbral de las cosas seguras. Además, reconociendo que las experiencias de aprendizaje y crecimiento en la fe son muy variadas y dispares, conversar sobre las imágenes de Dios que nos han mostrado o hemos ido descubriendo que nos pueden ayudar a “cruzar el umbral”. Construir marionetas gigantes, tanto de los personajes como de Dios.

 

Imágenes de Dios:

(Trabajado en el espacio)

·         Un Dios hermano y compañero.

·         Un Dios que encontramos en las cosas simples.

·         Un Dios que es padre y madre.

·         Un Dios creador.

·         Un Dios que siempre perdona.

·         Un Dios hermano, amigo y compañero.

·         Un Dios que libera.

 

 

Para leer y comentar

La matra del Dios compañero

Muchas veces los teólogos dicen que Dios es el gran otro, Aquel que es tan distinto a nosotros, nosotros somos mortales y Dios es inmortal, nosotros limitados y Dios es todopoderoso, nosotros no sabemos nada y Dios lo conoce todo. Queremos compartir unos textos bíblicos (Ap 21, 1-5. Ap 18, 11-13. Mc 6, 34-44), que en cambio, nos están diciendo que Dios es nuestro prójimo y en la forma que nos relacionamos con nuestros prójimos nos relacionamos con Dios. Si desapareciéramos a nuestros prójimos, y hay muchas formas de desaparecerlos, lo desaparecemos a Dios.

Por Rubén Oyarzo

(royarzo@neunet.com.ar)

 

La vida es como una matra mapuche, porque es una trama. Tejer así es una experiencia religiosa. Para que aparezca el dibujo, hay hilos de distintos colores de todo pelo, como somos cada uno de nosotros: diferentes. Si nos saludamos y nos entretejemos podemos hacer un lindo tapiz, podemos tejer una linda historia. Puede ser que el tejido esté roto, que con el tiempo tenga algunos agujeros por donde se escapa la vida y donde tenemos que volver a tejer porque no podemos permitir que se nos escape la vida. De eso se trata el “cielo nuevo y la tierra nueva”. Donde está la vida escapándose por los agujeros, está el desafió de ir tejiendo la vida para ser un contenedor de la vida, para que la vida no se vaya.

La misma experiencia bíblica dice “cómo le duele a Dios la muerte de sus amigos”. Como nos duele a nosotros, le duele a Dios la muerte antes de tiempo. No es que la muerte en sí sea dolorosa. Mi papa murió a los 94 años, lúcido hasta el último momento, y cuando el ya no pudo caminar me dijo: “ahora tengo que empezar a caminar de otra manera”. Yo sentí que él había decidido pasar el umbral para ver lo fascinante que hay detrás. Por eso es que la muerte no aparece en la experiencia profunda de Dios como negativa. Porque existe la muerte es que nosotros nos hacemos las más hermosas preguntas sobre la vida. ¿Qué le podría recriminar yo a Dios, a la vida, si mi viejo murió, como dice la experiencia bíblica, al final de sus días? La Biblia lo dice en esos términos, Dios no quiere una muerte antes de tiempo, como es la situación generalizada desgraciadamente en este mundo que estamos viviendo donde tenemos la sensación que la matra de la vida está tremendamente agujereada.

 

Dios no quiere una muerte antes de tiempo, como es la situación generalizada desgraciadamente en este mundo que estamos viviendo.

 

Cielo Nuevo y Tierra Nueva

No es casual que el relato de la experiencia de Dios comience en el paraíso y luego hable de “cielo nuevo y tierra nueva”. Esto supera lo primero porque el ser humano tiende a quedarse. La superación del paraíso es salir y hacerse cargo de la historia, de la vida que nos ha sido dada. Nadie dijo “Yo quiero ser”, sino que la vida se nos ha regalado.

Cuando me hago cargo de la vida me hago cargo de la realidad. La realidad nos indica que nadie que asume la historia pasa por la vida sin dejar jalones de si mismo. ¡Cuántas veces escuchamos en el Evangelio, en nuestras Eucaristías, en nuestras reuniones “El que guarda su vida, la pierde”! No hace historia, no se hace cargo de la propia ni de las demás y por lo tanto la pierde. Sin embargo, aquel que va dejando jalones de sí mismo en su andar, la encuentra. Es paradójico. Muchas veces creemos que cuando más nos sentimos seguros es cuando más tenemos segura la vida, pero es al revés. Cuando ellos salieron del paraíso se encontraron, por ejemplo, con Caín que mata, o sea, la realidad. El sueño de una tierra nueva y un cielo nuevo tiene sentido también porque no dice sólo tierra ni sólo cielo, sino que están íntimamente ligados.

A nuestros antiguos les gustaba hablar de símbolos. Cuando dicen que el mar antiguo ya pasó, uno se puede preguntar qué tiene que ver el mar acá. Para los semíticos, sobre todo, como veían tan grande el mar imaginaban que allí estaba todos los monstruos y por lo tanto andaban siempre por la tierra y tenían miedo de internarse en el mar.  Por ejemplo, en el Apocalipsis dice también “La segunda bestia vino del mar”. Esos miedos internos que nosotros tenemos a los monstruos han desaparecido y se presenta en su lugar una imagen materna de Dios, como el que va a limpiar nuestras lágrimas. ¿Quién no vivió alguna vez la experiencia de que tu madre venga con el delantal y te seque las lágrimas diciendo “ya pasó, hijo”?. Ese es el gesto materno de Dios.

Según este relato, se explica la imagen del cielo nuevo y de la tierra nueva donde a los monstruos ya los estamos como venciendo junto con Dios y podemos hacer una fiesta de bodas. El pecado, el verdadero y más profundo, es querer quedarse cada uno en su propio paraíso.

 

La mercancía humana

El segundo relato dice que los comerciantes empiezan a llorar porque ya no pueden comprar ni vender sus mercaderías. Si hacemos la lista de mercaderías, la primera que aparece es el oro, bien arriba, en el medio, bien grande, para que se vea. Lo segundo que aparece es plata, junto con perlas y piedras preciosas. Después vienen las telas y la seda y toda clase de maderas aromáticas. Sigue el marfil, el bronce, el hierro y todo lo que tiene que ver con los perfumes. Después el vino, aceite, harina y trigo. A continuación las bestias de carga y los animales. ¿Ya está todo? No, a lo último están los esclavos. En algunas traducciones dice “mercancía humana”, como es en realidad  en griego. Si lo queremos graficar nos queda una pirámide: El vértice es el oro y en la línea inferior el ser humano, como mercancía humana.

En otro relato bíblico (1 Juan 2, 14), dice: “Jóvenes, les escribo porque ustedes son fuertes, porque conocen la palabra de Dios. Les escribo porque son fuertes y han vencido al mal”. ¡Qué mirada totalmente distinta a la de los medios de comunicación de hoy! Esa es la mirada de Dios sobre los jóvenes, una mirada profundamente positiva. Y siguiendo la historia, se añade algo que no habíamos previsto y dice así: “no se dejen atrapar por el mundo”. En la Biblia, y sobre todo en el evangelio de Juan, el “mundo” no es el cosmos ni la creación, es todo este sistema que recién describimos. En un pasaje hermoso, Jesús, después de la ultima cena, reza de esta manera: “Padre, no te pido que los saques del mundo sino que los preserves del mundo. Por eso yo les voy a enviar el Espíritu para que tengan la fortaleza de no dejarse atrapar por el mundo…”, o sea, por esta ideología, por este sistema donde el oro es lo primero y lo último es hacer del ser humano una mera mercancía ¡Que bonito! Yo por lo menos lo siento más. Jesús rezaba por sus discípulos y discípulas y también por todos nosotros. El relato del Apocalipsis termina diciendo “lloran los comerciantes” ¿Y por qué lloran? Porque ya no pueden tener al ser humano como mercancía. Porque ya hay muchos seres humanos como nosotros que no le estamos siguiendo el juego. ¿Será cierto? ¿De verdad? ¿Con nosotros? Se lamentan porque la pirámide ya se comienza a tambalear, porque hay seres humanos que dejando jalones de sí mismos han tomado la posta de la vida, y no fuera del mundo ni fuera de la pirámide.

En las religiones en general, pero hablo de la cual yo formo parte, quiero, amo y en la cual estoy, hay una gran tendencia a los espiritualismos, a querer vivir una vida supuestamente espiritual, lejana de la realidad, y creo que es una tendencia fuerte. “No te pido que los saques del mundo, porque es el mundo lo que hay que convertir en cielo nuevo y en tierra nueva.” Cuando hablábamos de “bajo la línea de la pobreza”, estamos hablando de este mismo esquema. Los antiguos, contándonos así, con el oro primero y a lo último el ser humano como mercancía, hicieron un verdadero tratado sociológico. Esos pocos versitos es un libro enorme de sociología y teología. Lo simbolizaron así de sencillo. Uno lo mira y dice: si este no es el desafío… ¿el desafío dónde está? Esto es la ideología de todos lo imperios de ayer, del imperio de hoy, que lo conocemos bastante, y será de los imperios futuros. Por eso es que el desafío no es para un rato sino que es permanente: no dejarnos convertir en mercancía ni a mí, ni al prójimo, ni a mi cuerpo, ni al cuerpo de los demás.

 

El desafío es no dejarnos convertir en mercancía ni a mí, ni al prójimo, ni a mi cuerpo, ni al cuerpo de los demás.

 

5000 hombres

El texto de Marcos dice que Jesús se quiso retirar a orar con los discípulos pero vino la multitud y bajó para estar con ella. Si ustedes se fijan, termina diciendo “Los que comieron fueron 5.000 hombres sin contar las mujeres y los niños”. La primera reducción ya la hizo el evangelista ya que si cuenta sólo los hombres deben haber sido arriba de las 15.000 personas. La segunda reducción, más dramática todavía, la hacen los editores que le ponen de titulo a ese pasaje “La alimentación de los 5.000” o sea que directamente eliminaron a las mujeres y los niños. Ni los cuentan ni los alimentan.

¿Qué hubiera pasado si la historia fuera al revés y siguiendo a la multitud hambrienta Jesús se hubiera retirado con los doce a hacer la oración en la montaña? Desgraciadamente eso es lo que muchas veces nos aconsejan en nuestras iglesias. “Hay tanto hambre, hagamos un retiro espiritual”. La gente está necesitando ayuda solidaria y hacemos lo que hizo Herodes con Juan el bautista: le cortó la cabeza. Muchas veces separamos la cabeza del resto del cuerpo y pensamos que la rebelión es de la cabeza y nos olvidamos del resto del cuerpo. Somos los Herodes de la fe. Separamos la necesidad de comer con la boca del estomago que la reciba.

Si no tocamos ese aspecto de la materialidad, lo que aprendemos acerca de la espiritualidad es el antimensaje. El texto bíblico es una afirmación a tomar en serio de que no hay posibilidad de espiritualidad alguna si al final del camino no vemos un banquete con un rico asado y un buen vino.

 

Para sacarle el jugo al texto y poder compartir

·         ¿En qué agujeros debemos volver a tejer tramas de inclusión?

·         ¿Qué implica “hacernos cargo de la historia”? ¿Qué jalones nos deja?

·         ¿Cuáles de nuestras prácticas apuntan a “salir del mundo” y cuáles a “preservarse del mundo”?

·         ¿Qué relaciones establecemos entre espiritualidad y vida?

 

 

Para proyectar, multiplicar, incidir

Hacia una construcción colectiva

1.       Dar una mirada a los trabajos realizados hasta el momento y relacionar con la propuesta general del lema del seminario.

·         ¿Cómo se presenta la materialidad de la vida en las culturas juveniles?

·         ¿De qué manera quedó plamada en los diferentes trabajos y síntesis?

 

2.       A partir de lo anterior, conversar sobre los desafíos principales a abordar y las luchas que implican. Las palabras de León Gieco en su visita al espacio de Culturas Juveniles durante el Seminario puede dar algunas pistas.

 

Este es un país que está en pelea permanente por los Derechos Humanos, concretamente las fábricas recuperadas, los sin tierra, las corrientes indigenistas. Quiero rescatar la que llevan adelante desde hace muchos años las madres del dolor, que tienen a sus hijos muertos por la represión policial, a los que luchan en sus hogares y también a los maestros, que están permanentemente de pie, enseñando a esta nueva juventud. Vengo luchando con mis canciones desde que tengo 18 años, como los hijos que desaparecieron, que son de mi edad, que también lo hacían por una Argentina mejor, por una juventud sin hambre, con trabajo, con más cultura, más educación y con más libertad. Mi primera canción se llama Hombres de Hierro y está dedicada al mendozazo, esa revuelta popular por el aumento del gas, la luz y el teléfono en un 100%.

Desde el año ‘81 más o menos, que empecé a mencionar en los escenarios a las Madres de Plaza de Mayo, y veía que la gente por poco se escondía debajo de la silla porque todavía eran las madres subversivas, las viejas locas, lo que quieran llamarle. Y después de tantos años de lucha, ahora, en este momento y ya hace muchos años, menciono a las Madres de Plaza de Mayo y en todos los estadios se ponen de pie para aplaudirlas. Eso significa que la defensa de los Derechos Humanos es positiva, es creativa y debemos continuarla.

En este momento, estamos en un tiempo, no se si perfecto, pero bastante bueno para poder luchar, porque tenemos un gobierno que en realidad tiene muchas deficiencias, pero al menos mínimamente preocupado por los Derechos Humanos. Yo creo que en definitiva, debemos de alguna forma también apoyar esa actitud, pero debemos hacerle entender a los políticos que la lucha por los Derechos Humanos es también contra la pobreza, es la de los Sin Tierra, de la gente que están matando en Santiago del Estero... Tenemos que pelear por el no al desmonte en Salta; por el no a las minas… Este es un tiempo bastante propicio; debemos aprovechar los momentos que tenemos libertad para poder luchar.

León Gieco

 

3.       Buscar las ideas fuerzas que creen convenientes, necesarias o importantes para instalar su discusión con otros jóvenes más allá de los límites de la comunidad u organización.

 

Como puesta en común del espacio hacia todo el seminario, en la “Expo-Espacio” se realizó un juego de la oca con casilleros pintados, cada uno con un sentido y un mensaje en particular que se descubría a medida que se lo iba recorriendo con los pies descalzos. También expresiones teatrales y gráficas, una de las cuales representaba la “esquina de los sueños”.

 

4.       Diseñar estrategias e iniciativas concretas de apertura hacia la sociedad que sensibilicen a los jóvenes y a la población en general y que ayuden a impulsar procesos de construcción colectiva.

 

 

Camino del espacio

 

Lunes 6

¿Desinteresados, exitosos, peligrosos?

·         Presentación del espacio y equipo de animación.

·         Trabajo en grupos: “Mapas”

·         Aporte de Kevin Morawicki: “Jóvenes exitosos, desinteresados y peligrosos”.

·         Trabajo en grupos: “Así somos los jóvenes” (Mural).

 

Martes 7

Crónicas de periferia

·         Puesta en común.

·         Presentación de las crónicas.

·         Aporte de Diego Jaimes “Identidades múltiples” y Kevin Morawicki: “La politización de los procesos educativos”.

·         Trabajo en grupo “Crónicas de periferia”.

·         Aporte de Rubén Oyarzo “La teología de escribir cartas de amor”.

·         Trabajo en grupo “La liberación de las ataduras”.

 

Miércoles 8

La liberación de las ataduras

·         Celebración litúrgica.

·         Puesta en común.

·         Aporte de Rubén Oyarzo: “Desatarse y desatar las sandalias y “La salida del Paraíso”.

·         Trabajo en grupos: “Poniendo en cuerpo” (Marionetas).

·         Visita de León Gieco y de Madres de Plaza de Mayo.

 

Viernes 10

Producción Simbólica

·         Puesta en común.

·         Aporte de Rubén Oyarzo “La matra del Dios compañero” (Apocalipsis).

·         Trabajo en grupos: “Sujeto joven hacedor de política”.

·         Puesta en común.

·         Evaluación del espacio y del seminario.

·         Producción simbólica.

 

 

Camino del Seminario

 

Lunes 6

Presentación temática

Luego de compartir un texto de Isaías donde se plantea la felicidad, la plenitud y la abundancia como la gran meta pensada por Dios para el hombre, se realizó la presentación temática del Seminario sobre la Materialidad de la Vida, planteando la pobreza y la miseria material no sólo como una gran injusticia, sino como un problema profundamente religioso.

 

Miércoles 8

Conferencia de prensa

Previo a la “Marcha de la Memoria”, se realizó una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes León Gieco, César Isella, Hebe de Bonafini (Asociación de Madres de Plaza de Mayo), Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora), Marcela Ledo (Madres de Plaza de Mayo La Rioja) y Estela Britos (Madres del Dolor de La Rioja), junto a Gustavo Beltrán, de la Coordinación del Seminario.

 

Miércoles 8

Baldosa de Angelelli

Como inicio del acto en la plaza frente a la Catedral y la casa de gobierno, Maricel, sobrina del obispo Angelelli y Marta Manterola, de la Coordinación del Seminario, descubrieron una baldosa con su nombre, colocada en la vereda de la plaza, en un gesto que se irá haciendo en diferentes lugares, para recordar a los fallecidos y desaparecidos de la dictadura.

 

Artesanías y publicaciones

Acompañando el desarrollo del seminario, participaron varias personas, grupos y organizaciones ofreciendo sus productos típicos, artesanías, CDs, libros y materiales varios.

 

 

Contratapa

El ángel de la bicicleta 

 

Cambiamos ojos por cielo

sus palabras tan dulces, tan claras

cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas

y ahora vemos una bicicleta alada que viaja

por las esquinas del barrio, por calles

por las paredes de baños y cárceles

¡Bajen las armas

que aquí sólo hay pibes comiendo!

 

Cambiamos fe por lágrimas

con qué libro se educó esta bestia

con saña y sin alma

Dejamos ir a un ángel

y nos queda esta mierda

que nos mata sin importarle

de dónde venimos, qué hacemos, qué pensamos

si somos obreros, curas o médicos

¡Bajen las armas

que aquí sólo hay pibes comiendo!

 

Cambiamos buenas por malas

y al ángel de la bicicleta lo hicimos de lata

Felicidad por llanto

ni la vida ni la muerte se rinden

con sus cunas y sus cruces

Voy a cubrir tu lucha más que con flores

Voy a cuidar de tu bondad más que con plegarias

¡Bajen las armas

que aquí sólo hay pibes comiendo!

 

Cambiamos ojos por cielo

sus palabras tan dulces, tan claras

cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas

y ahora vemos una bicicleta alada que viaja

por las esquinas del barrio, por calles

por las paredes de baños y cárceles

¡Bajen las armas

que aquí sólo hay pibes comiendo!

 

(León Gieco - Luis Gurevich) 

 

Equipo de Redacción

 

Editor responsable: Coordinación del Seminario de Formación Teológica - Centro Nueva Tierra

Producción: Gerardo Duré / Marta Manterola / Lucas Spigariol  / Hugo Ziliani