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Circular del SEMINARIO DE FORMACIÓN TEOLÓGICA sft@nuevatierra.org.ar - www.sft.org.ar
Noviembre 2007 |
Piedras 575 PB (1070) Cap. Fed. (011) 4345-4774 (011) 4342-0869
Más justicia, más humanidad

Hacia el 23 SFT
Santiago del Estero - 3 al 9 de febrero 2008
En
nuestras Iglesias estamos acostumbrados a hablar de Justicia y de solidaridad,
pero invertimos los destinatarios. Al pobre le exigimos que haga la justicia y
al rico le pedimos la solidaridad.
Se cambian las cosas. Al rico se le pide el vaso de leche para el pobre, al
rico se le pide la limosna y al pobre se le pide que trabaje, que no robe, que
obedezca a las autoridades, que cumpla la ley…
La limosna no va a salvar al poderoso; el tiene que hacer la justicia.
No basta que él de un vaso de leche al pobre, el debe devolver la vaca que
robó. La Tierra que robó.
Sandro Gallazzi
Por una tierra sin mar, sin templo y sin lagrimas. Ed Tiempo. Latinoamericano
Contenido
El lema del 23º Seminario: Desde los pueblos crucificados, vamos por más humanidad – Ezequiel Silva
La dinámica de trabajo - Espacios de Vida
Para leer y reflexionar: Dejar de ser sobreviviente y empezar a vivir – Víctor de Gennaro
Para leer y reflexionar: La reconstrucción de lo humano – Lucas Spigariol
23º Seminario de Formación Teológica
Editor Responsable:
Coordinación de los Seminarios de Formación Teológica
Equipo de Producción:
Marta Manterola / Gerardo Duré / Lucas Spigariol
Lugar
Santiago del Estero (Capital. Sede a confirmar)
Viaje
Cada uno lo puede gestionar por su cuenta o participar de los viajes comunitarios que se hacen desde diferentes lugares [Ver referentes].
Alojamiento
Se organizan dormitorios comunitarios en escuelas y lugares similares, con sanitarios y duchas. No hay lugar para acampar
Horarios
· Apertura: Domingo 3 de febrero 17 hs. (Inscripción desde las 9 hs) No se incluye almuerzo.
· Finalización: Sábado 9 de febrero por la tarde. No se incluye cena.
Llevar:
· Colchoneta/ Bolsa de dormir
· Vaso, plato y cubiertos
· Biblia
· Instrumentos musicales
· Repelente
· Sombrero y protector solar
· Traje de baño
Costo
El costo de inscripción, que incluye el alojamiento, comida y materiales, depende de la distancia desde la que se viaja, privilegiando a los que viajan más.
· $110 (más de 1200 Km)
· $130 (menos de 1200 Km - Incluye Cap. Fed. y GBA)
Sabemos que es un aumento respecto del 22SFT, pero dado los mayores costos no podemos sostener el mismo precio. Sabemos que la situación económica es difícil para todos, pero este ajuste es imprescindible para que el Seminario pueda seguir adelante.
Preinscripción
Por razones
de infraestructura y financieras, pedimos una pre-inscripción donde se completa
la ficha de inscripción y se abonan $20. Cierre de preinscripción 25
de enero.
Se puede hacer:
De todas maneras, si no pudiste hacer la preinscripción, te inscribimos igual al inicio del Seminario.
Importante
No se
cuenta con infraestructura ni personal para atención de niños. Por cuestiones
de organización, evitar llegar antes del domingo.
Desde los pueblos crucificados,
vamos por más humanidad
Hay como dos grandes “puertas” por donde entrar en el Lema: los pueblos crucificados y la cuestión de la humanidad. Ezequiel Silva, uno de los teólogos animadores del Seminario, que estará en el espacio Culturas Juveniles, intenta desgranarlo un poco, acentuando fundamentalmente estos dos tópicos que proponemos para el próximo Seminario.
Por Ezequiel Silva
Desde...
En sintonía con la teología de la liberación, el “desde” viene, más bien, a comunicar algo sustantivo, algo que es determinante para nuestro quehacer teológico como sujeto colectivo. En este sentido, afirmamos que el “desde”, antes que ser un lugar geográfico, es un lugar teológico (locus theologicus). Desde el lema seguimos afirmando que los contenidos propios de la revelación son mejor comprendidos desde un lugar. Y también que ese lugar nos da luz nueva para releer los contenidos de la revelación. Ese lugar son los pobres.
La historia de Dios con su pueblo y su progresiva revelación nos manifiesta con claridad que la vida de los pobres es donde Él escoge revelarse y actuar. Dios opta por los pobres y el SFT quiere ser fiel a la opción de Dios. El “desde” nos evoca esta memoria del Dios de los pobres y su parcialidad hacia el sufrimiento de las mayorías excluidas de nuestra historia. Una opción a favor de la liberación de los pobres y contra la inhumana pobreza.
Estamos frente a una teología de la historia que la caracteriza centralmente en su dimensión sacramental. La historia, la realidad, tiene la capacidad de manifestar –u ocultar, reprimir, negar- a Dios. Tanto en su dimensión histórico-pastoral –como signo de identidad de una época histórica- como en su dimensión histórico-teologal –en tanto manifestación de Dios en la historia- “el” signo de los tiempos por antonomasia son hoy en día los pueblos crucificados.
La vida es lo que se le arrebata a los pueblos crucificados. La muerte, en forma rápida o lenta, es lo que se les impone. Por eso, en tantos Seminarios anteriores hemos puesto la Vida en el centro de nuestra construcción teológica. Tomar el “desde” como algo sustantivo para el quehacer teológico debe ser opción y compromiso del SFT.
La historia de Dios con su pueblo y su progresiva revelación nos
manifiesta con claridad que la vida de los pobres es donde Él escoge revelarse
y actuar.
Dios opta por los pobres y el SFT quiere ser fiel a la opción de Dios.
Los pueblos crucificados
Sin embargo, que el “desde” sea este año un “desde los pueblos crucificados” es distinto. Al decir pueblos crucificados ya estamos haciendo teología. Estamos elevando a categoría teológica la realidad.
La crueldad y la muerte que ha desatado el capitalismo en esta etapa de su historia –neoliberalismo- no tiene precedentes en la historia de nuestra civilización. Afirma Pedro Casaldáliga: “Esta situación que sume a los pueblos en un calvario histórico es fruto de la civilización del capital, que Ellacuría llamó también civilización de la riqueza. Ésta hace de ‘la acumulación del capital el motor de la historia y de su posesión y disfrute el principio de humanización’ ”. Jon Sobrino ha comprendido esta realidad masiva, cruel, injusta y estructural como “pueblos crucificados”. Se trata de la inmensa cantidad de pobres, víctimas e injusticiados de hoy que cargan con el pecado del mundo. Como dice el teólogo jesuita, un mundo que es cruel por el “sufrimiento que produce en los oprimidos”.
El pueblo crucificado tiene una dimensión negativa. Se trata de las inmensas mayorías sumidas en la pobreza y miseria inhumana cuyas vidas están permanentemente amenazadas por la muerte. No por una muerte natural, sino más bien histórica, que toma la forma de crucifixión, asesinato, activa privación histórica de la vida, lenta o rápidamente. A esa muerte, producto de la injusticia, acompaña la crueldad, el desprecio y, por otra parte, el encubrimiento.
Pero el pueblo crucificado también tiene una dimensión de positividad. Pero ¿cómo trae salvación? Por dos cosas fundamentalmente: Primero, el pueblo crucificado ofrece “luz” (cf. Is 42, 6; 49,6). En nuestros días, afirma Ellacuría, el Tercer Mundo ofrece luz al Primer Mundo para que éste se vea en su verdad, lo cual es elemento importante de salvación. El segundo elemento es la “esperanza”, que pasa por crisis y épocas de desencanto. Hay una fe que crece en la oscuridad y una esperanza que triunfa sobre el desencanto, como lo muestra su lucha histórica y su determinación por vivir.
Al decir pueblos crucificados ya estamos haciendo teología.
Estamos elevando a categoría teológica la realidad.
Más humanidad...
La pregunta por lo humano es una pregunta fundamental, que moviliza las fibras más íntimas de nuestro sentir y pensar. ¿Qué “más humanidad” estamos buscando?
Decía I. Ellacuría: “El estado del subdesarrollo es en sí mismo y en relación con estados de desarrollo una flagrante violación de la solidaridad humana, esto es, de la naturaleza misma del fundamento de los derechos humanos, y lleva consigo la permanente violación de esos derechos.”
La ruptura fundamental de la solidaridad humana que se verifica en la coexistencia de impúdica riqueza y pueblos crucificados es lisa y llanamente negación de humanidad. Desde el SFT buscamos otra humanidad. Estamos en contra del mercado neoliberal que se sostiene en base a relaciones “humanas” que deshumanizan. Cosificación, prescindencia, manipulación y sometimiento del otro son parte de esta lógica deshumanizante del mercado.
Ha llegado definitivamente la hora y la urgencia de ir por “más” humanidad. El supuesto “más” tan atractivo y seductor que nos ofrece el neoliberalismo homicida es un espejismo que encubre un “menos” cada vez más pronunciado: el “más” de unos pocos es consecuencia del “menos” de muchos.
Debemos ir por más humanidad, pero distinta a la se que nos quiere imponer. Queremos construir “otra humanidad posible”. ¿Cómo es esa “humanidad” por la que queremos ir? Jesús y el evangelio pueden orientarnos en ello
Ese plus o “más” de humanidad que esperamos es definitivamente algo “nuevo”.
La misericordia es fundamental para “definir” lo humano. Por ello uno de los textos inspiradores del lema que nos convocará este año es: “misericordia quiero, no sacrificios” (Mt 9, 9-13; Mt 12, 1-8; Os 6, 6). La misericordia “es una actitud fundamental ante el sufrimiento ajeno, en virtud de la cual se reacciona para erradicarlo, por la única razón de que existe tal sufrimiento”. Por eso la misericordia evangélica es interpelante, cuestionante y conflictiva. Sin embargo a Jesús no lo crucificaron por ser simplemente “bueno”. Lo crucificaron porque con su praxis de misericordia cuestionó las estructuras opresoras al servicio de la religión y del estado.
En la persona de Jesús la misericordia alcanza una dimensión contundentemente práxica, política y profética. Al mismo tiempo la misericordia, junto con la entrega, la fidelidad y la solidaridad son las notas características que sirven para determinar la humanidad de Jesús. ¿Cómo se revela lo humano en Jesús? Contrasta ciertamente con nuestra tradición cultural greco-romana el hecho de que la humanidad de Jesús no se revele en la racionalidad, sino en la misericordia, la entrega, la fidelidad y la solidaridad. La humanidad verdadera pasa por ahí. Son características de lo humano que hay que recuperar, por las que debemos ir: “vamos por más humanidad”, dice nuestro próximo lema.
Hoy día bien podemos decir que la praxis de misericordia debe traducirse en proyectos políticos, estructuras humanizadoras, y acciones a favor de la justicia y la liberación. En definitiva en diversas praxis resucitadoras que bajen de la cruz a los pueblos crucificados. Esa tarea y compromiso humanizante debe concentrar nuestras energías y lo mejor de nuestra creatividad. ¡Ojalá el próximo SFT nos anime en ello!
La misericordia debe traducirse en proyectos políticos, estructuras humanizadoras y acciones a favor de la justicia y la liberación. En definitiva en diversas praxis resucitadoras que bajen de la cruz a los pueblos crucificados
La dinámica de trabajo
Espacios de Vida
Desde hace unos años, manteniendo la opción por una metodología participativa de construcción teológica y a la vez renovando las formas y estilos de implementarla, la organización general del trabajo es en torno a los llamados “Espacios de Vida”, cada uno con una temática específica desde la que se aborda el tema general.
En este 23 Seminario, algunos espacios tienen cierta continuidad con el año anterior pero también hay nuevas propuestas. “Culturas Juveniles” y “Corporeidad” están nuevamente, se plantea con un nombre y perspectiva diferente un espacio de “Construcción Política” y se suma uno de “Pluralidad del pensamiento religioso”, con una fuerte impronta desde lo interreligioso y las diferentes perspectivas.
Cada persona participa en un espacio, con su propio proceso de producción y construcción, pero que no queda como un bloque aislado, sino que se articula en la dinámica general del Seminario, atravesada y “entramada” por una espiritualidad cuya esencia es la vida y el pobre.
Cada espacio es un taller, donde participantes y animadores abordan la problemática correspondiente de varios lados y arman, discuten, elaboran y construyen el saber fruto de ese encuentro fecundo de la vida, las luchas y las prácticas que traemos con lo desafiante de estos temas específicos propuestos que tocan fuertemente la realidad.
Construcción Política: De objetos a sujetos constructores de Proyectos Políticos
Sujetos políticos. Frente a situaciones donde la persona es considerada un objeto de la política, donde ha dejado de ser ciudadano para ser un objeto clientelar que sostiene y legitima a la clase política, ponemos el acento en humanizar la política, de manera que la persona se reconozca y sea reconocida como sujeto político, como sujeto constructor de proyectos políticos. El único sujeto que está presente no es el sujeto hacedor de política, están también los sujetos interpelados por él, que son muchos. ¿Quién es el que sacrifica a quien? ¿De quién se espera que se practique la misericordia?
Perspectiva latinoamericana. Queremos un sujeto constructor de una política que convoque y contemple a todos los sectores marginados, que se referencie como parte de un pueblo con una identidad política definida en sintonía con una perspectiva latinoamericana.
Del reclamo al involucramiento. Para ello no basta con instalarse en el reclamo, tenemos que también ser parte de la gestión de la solución y eso implica involucrarse en un Estado con todas sus limitaciones, corrupciones y dificultades, y formar parte de los proyectos políticos. No se trata de pararse cómodamente en el reclamo desde fuera de todo, fuera de la iglesia, del estado, de la sociedad y juzgar a todos. ¿Cómo y desde dónde podemos protagonizar la construcción de un proyecto político que me represente y me referencie como sujeto activo de una política con dimensiones sociales, culturales y económicas justas y con oportunidades para todos y todas?
La pluralidad del pensamiento religioso
Pluralidad religiosa. Queremos acompañar un proceso de “más humanidad” desde la pluralidad del pensamiento religioso. La propuesta es poder discernir cómo influyen las diferentes ideologías, cuáles son las sutiles líneas que nutren los fenómenos religiosos y que de alguna manera los habilitan y sostienen. ¿Cómo recuperamos una visión que transforme la realidad humana?
Misericordia y Sacrificios. Es necesario revisar el concepto de misericordia y el modo de ver lo sacrificial, siendo concientes que hay muchos crucificados y grandes crucificadores, y que víctimas y victimarios conviven permanentemente. Existen diferentes formas de pensar y ser iglesia: iglesias que sacrifican o iglesias misericordiosas.
La práctica del Jesús histórico. ¿Cuál es el camino que hizo Jesús en su propia humanización, que impactó en los que lo rodeaban para que nosotros también digamos, “yo tengo que ser sujeto y también humanizarme”? Descubrámoslo, no para copiar exactamente lo mismo, porque vivimos en tiempos distintos, pero sí para rescatar el espíritu. Toda la práctica de Jesús es antisacrificial: cuando se pelea con el templo se está peleando con un sistema y un sacerdocio que responde a un culto basado en el sacrifico. Por eso lo matan, por eso lo asesinan.
Culturas juveniles: Proyecto de Vida
Jóvenes hacedores de teología y de pueblo. ¿Cómo podemos hacer para surgir a partir de los restos que deja la destrucción del mercado y las estructuras económicas políticas que imperan en este momento? ¿Cómo podemos reconstruir de la basura, de los desechos humanos? Esto da pie para pensar en el sujeto hacedor de teología y al mismo tiempo hacedor del pueblo.
Necesidad de herramientas. Los jóvenes, como sujetos hacedores de teología y de pueblo tienen esperanzas que les permite reconstruirse y reconstruir, pero se sienten carentes de herramientas. Tienen muchas ganas, pero necesitan instrumentos, recursos, oportunidades y espacios. La clave es ayudar a constituir sujetos que sean capaces de asumirse como tales y sean protagonistas en todos los ámbitos de la sociedad, especialmente en lo político. ¿De quiénes esperan acompañamiento para adquirir esas herramientas?
Bajar de la cruz. El desafío es pensar la crucifixión desde el punto de vista del mandato de bajar de la cruz. Si hay pueblos crucificados, ¿quiénes somos responsables? ¿En qué consiste bajar de la cruz? ¿De qué manera? ¿Nos bajamos solos o con otros? Cuando somos crucificados, ¿a quienes podemos reclamar? ¿Qué sucede intergeneracionalmente en relaciona a estas cuestiones?
Amor y proyecto de vida, desde la cruz. Mirar el tema del crucificado no desde el dolor o el sufrimiento, sino desde el amor, un amor político, un amor conflictivo, un amor que se traduce en justicia. Jesús no va a la cruz para sufrir sino por haber amado. El amor es una clave para la construcción del proyecto de vida, sobre todo con el acortamiento de horizontes.
Corporeidad: Redefinición de vínculos
Mandatos sociales. En el cuerpo se plasma la materialidad de la vida y sobre él las construcciones culturales liberan su batalla de mandatos sobre cómo ser varón o mujer, cómo expresarnos y cómo pensarnos. El cuerpo es la tierra donde deja huellas la vida que no tiene abundancia y la ausencia de ciudadanía. En este sentido, la propuesta es continuar revisando las prácticas, trabajar las resistencias, nuestros criterios de justicia, nuestro proyecto con Dios. ¿Qué construcciones nuevas estamos dispuestos a involucrarnos? ¿Cuáles mandatos sociales son necesarios redefinir?
Nuevas masculinidades. Nos queremos introducir en el tema de nuevas masculinidades, viendo cómo la forma en que se plantean los vínculos sociales en la actualidad genera nuevas problemáticas para los varones que implican una redefinición de roles, y en definitiva una nueva significación social del ser varón.
Misericordia y sacrificios. La crucifixión tiene que ver directamente con el sacrificio del cuerpo. Podemos resignificar muchos sentidos que tienen que ver con los sacrificios sobre los cuerpos y ver qué significaría misericordia y justicia en relación con esos sacrificios. Sobre todo pensar en el caso de las mujeres, porque claramente las mujeres son el cuerpo mientras los varones son la mente, lo que implica que se les demande mucho más sobre el cuerpo.
Bajar de la cruz. Desde un análisis de coyuntura social y política actual, la corporeidad plantea desafíos posibles para hacer realidad el poder bajar de la Cruz a tantos y tantas varones y mujeres desde la práctica del Jesús marginalizado y de la experiencia más profunda del Dios de la Vida.
Desde los espacios de vida intentaremos reflexionar, pensar y ver de qué manera podemos poner en práctica el hombre nuevo. El Jesús histórico nos plantea una manera de ser y vivir la vida, una vida donde el valor fundamental sea el respeto hacia el otro en toda su dimensión y en toda su humanidad. Por eso decimos desde el lema que desde nuestros pueblos crucificados queremos ir por más humanidad, porque sabemos que la hay, que todavía podemos rescatar, desde lo más profundo de lo que nos rodea y aplasta, el ser humano que Jesús quiere y nos anima que seamos.
Para leer y reflexionar
Dejar de ser sobreviviente y empezar a vivir
El dirigente de la CTA, quien está invitado a participar del próximo Seminario, estuvo en la semana de reflexión organizadas por Tiempo Latinoamericano en Córdoba, con motivo del aniversario de Enrique Angelelli. Reproducimos algunas de sus apreciaciones.
Por Víctor de Gennaro
Siento una angustia que me aprieta: la de ser consiente que somos miles y millones las experiencias populares que existimos y que todavía nos cuesta ser capaces de construirnos en un sujeto colectivo con un proyecto común. Sí lo podemos hacer de algunas formas, por ejemplo, somos capaces de salir todos a la calle para decir no a la impunidad del asesinato de Fuentealba, casi naturalmente. Somos capaces de decir no a la impunidad y ser el único pueblo en el siglo XX que fue capaz de hacer un juicio a los genocidas sin ser un ejército vencedor ni tener armas en la mano. Está Von Wernich como representante de esa jerarquía que mayoritariamente no se animó a comprometerse como lo hizo Angelelli, De Nevares, Ponce de León y tantos curas que tuvimos de compañeros. Nos falta todavía poner en el banquillo a los responsables últimos y primeros beneficiarios de ese genocidio, que son todos los grandes grupos económicos que financiaron, se beneficiaron y construyeron este modelo económico político social y cultural que hoy tenemos.
Somos capaces de unirnos por el “no”. Construir el “si” es un proceso que exige una voluntad consiente organizada, que quizás es el tiempo que ahora estamos empezando a vivir. Este transito de la defensiva a la ofensiva no es un proceso mágico, es el proceso en el que estamos. Hay cosas que nos traban y otras que nos potencian.
Uno de los peores aspectos del genocidio que desató la dictadura, es que nos metió el terror en las tripas, porque la política no se hace solamente con la cabeza. El terror lo tenemos metido bien adentro y hace que nos volvamos defensivos. Somos sobrevivientes, lo que es un motivo de orgullo porque solamente los pueblos que sobrevivieron pudieron vencer al genocidio alguna vez, pero hay que asumirlo en su total dimensión, también en lo malo.
Aprendimos a ser sobrevivientes y así estalló el 19 de diciembre de 2001. Cuando esa noche salimos todos a la calle, dijimos “¡Basta del estado de sitio como forma de hacer política! ¡Basta de terror! ¡Queremos ser protagonistas!”. Terminaba la resistencia de la sobrevivencia y volvíamos a colocar la historia en su lugar. Gritábamos “¡que se vayan todos!”, pero aprendimos que no se van ni de casualidad, hay que echarlos. Tenemos una crisis de representatividad que no se resuelve si no hay una voluntad política organizada y consiente. Para eso hay que cambiar, hay que dejar de ser sobreviviente y empezar a vivir, hay que animarse a creer.
En ese momento se dividieron los sectores populares de una manera espectacular; no aprendimos que el 24 de marzo nos pusieron a todos en la misma bolsa: comunistas, socialistas, radicales o peronistas. Lo importante era si éramos buenos tipos que queríamos la construcción del poder popular. Eso era lo imperdonable y eso es hoy lo que no quieren que asumamos con toda potencialidad, porque ahí esta nuestro poder. Es el momento de salir en serio a construir lo que queremos. No alcanza con sobrevivir, hay que vivir. A las grandes revoluciones y transformaciones no las genera la injusticia, porque si fuera así hoy ya tendríamos revolución en todo el planeta, las impulsa la esperanza de que vale la pena pelear para ser feliz.
¿Hasta cuando vamos a ser incapaces de construir la unidad del campo popular? Cada día que pasa se siguen muriendo nuestros pibes y no es algo que espera. Podemos tener angustia, preocupación o bronca, pero fundamentalmente necesitamos construir una voluntad política organizada para ser capaces, con esperanza, de convocar a los miles y miles de experiencias organizativas sindicales, partidarias, religiosas, comunicacionales y culturales que somos, para creer que se puede cambiar este sistema y definitivamente ser feliz en nuestra patria.
¿Hasta cuando vamos a ser incapaces de construir la unidad del campo popular?
Para leer y reflexionar
La reconstrucción de lo humano
Por Lucas Spigariol
“Desde los pueblos crucificados, vamos por más humanidad” plantea una dinámica que entiende a la persona, a los pobres y a los pueblos, como sujetos protagonistas de la construcción teológica y de la construcción política.
Desde un conocimiento de la realidad actual, en la que conviven crucificados y crucificadores, víctimas y victimarios, el lema de este año es un grito que clama por más humanidad en sintonía con la vida en abundancia y la ciudadanía plena del anterior seminario. Pero no es un grito agonizante ni una frase hecha que se instala cómodamente en el reclamo, sino que es una invitación, una arenga para quienes asumen su rol protagónico en la sociedad, es una palabra de aliento para los que luchan día a día… Es una propuesta de cambio que implica abandonar prácticas anquilosadas por la inercia y asumir otras nuevas; una propuesta de reflexión para descubrir cuáles son las prácticas que es necesario revisar y cuáles reafirmar; una propuesta de transformación de la manera de entender la sociedad; una propuesta de construcción que requiere la destrucción de las cruces y de los mecanismos de crucifixión vigentes; en definitiva: una propuesta revolucionaria. Lo que en términos teológicos es una invitación a la resurrección, a la victoria de la vida sobre la muerte y a la recuperación de la misericordia por sobre los sacrificios, se traduce como una apuesta por más humanidad.
Es necesario revalorizar la persona humana en su integralidad y las personas humanas en su diversidad para elaborar y sostener un proyecto político. La clave es poner en el centro la reconstrucción de lo humano, de lo que está siendo destruido por este mundo globalizado. Tiene un sentido positivo de recuperar, reconstruir, revalorar lo humano frente a los mecanismos de deshumanización, de colonización de conciencias, de mercantilización de la vida, de fabricación de deshechos humanos.
Humanidad remite directamente al ser humano, a la dignidad de su condición de persona, a un sujeto de derechos. Decir humanidad nos interpela a cada uno y a cada una en lo más profundo de nuestra existencia. ¡Cuántas situaciones sufrimos en las que nuestros derechos son vapuleados! La lista sería interminable… Pero intentando evitar una sobredosis de diagnósticos que nos ubiquen permanentemente como víctimas inertes y a todos los demás como victimarios despiadados, queremos reconocernos como sujetos protagonistas, con capacidades y potencialidades, con vocación de poder, con ambiciones de superación, y a la vez con rasgos ambiguos, cómplices en alguna medida de las situaciones de crucifixión, conscientes de que no podemos trazar el mapa que orienta nuestras acciones etiquetando a los actores sociales como “héroes” o “villanos”.
Humanidad sugiere un sujeto colectivo, una existencia plural, múltiple, diversa y polifónica. Es un “yo” que se hace “nosotros”. Humanidad va más allá de lo pequeño y lo cercano, del radio de nuestros afectos, trasciende la idea de comunidad, incluso plenifica la categoría de pueblo. Hablar de humanidad incluye a los que nos caen simpáticos y a los que no, a los que opinan parecido u opuesto, a las víctimas y a los victimarios. Implica pensar en una lógica de fuerzas en tensión, de intereses contrapuestos que entran en conflicto, de alianzas, estrategias, articulaciones y confrontaciones. Requiere pensar en una escala más amplia y en otros horizontes.
A la opción por los pobres la entendemos como opción contra la pobreza; la elección de los “pueblos crucificados” la comprendemos desde el desafío de bajar de la cruz, de bajarnos y de bajarlos. A nosotros mismos, en la medida en que nos reconocemos como sujetos amenazados y a la vez responsables de dejar de estarlo, y a otros, en cuanto asumimos que los procesos de crucifixión son tan poderosos que a la víctima no le queda la fuerza para revertir por sí misma la situación y requiere de una intervención decidida de quien puede hacerlo. En realidad, el desafío de asumirnos como sujeto colectivo engloba y entrelaza ambas actitudes, entendiéndonos como mutuamente responsables de nuestro destino como humanidad. Es un desafío que nos ubica lejos de una opción asistencialista, pero reconociendo la necesidad de asistencia para garantizar la humanidad, y lejos de las afirmaciones seudo-progresistas que responsabilizan –culpabilizan- a los pobres de su propio destino –fracaso-, desconociendo las causas estructurales que van más allá del esfuerzo y la buena voluntad individual, pero ratificando que “el fuego pa’ calentar debe venir desde abajo”. Y no se trata sólo de bajar de la cruz, sino también de derribar las cruces que siguen en pie a la espera de nuevas víctimas, de desmantelar la maquinaria que produce nuevas cruces.
No se trata sólo de bajar de la cruz, sino también de derribar las cruces que siguen en pie a la espera de nuevas víctimas, de desmantelar la maquinaria que produce nuevas cruces.
23º Seminario de Formación Teológica
23º
Es parte de una historia más amplia que comienza a poco del retorno de la democracia y que desde entonces viene recorriendo la Argentina. Es una oportunidad que se renueva para quienes ya participaron de ediciones anteriores y quieren seguir formando a este colectivo, y una invitación a todos los que quieran sumarse. El espacio está pensado por y para miembros y militantes de grupos, comunidades, movimientos, organizaciones o cualquier tipo de espacio religioso, social o político, que desde su experiencia de fe, quieren tomarse un tiempo para pensar, conversar y discutir sobre las formas de intervenir en la realidad, para transformarla. No es necesario acreditar “antigüedad” ni “experiencia previa”, sino simplemente tener las ganas y la decisión de participar y compartir.
Seminario
Tiene una dinámica de taller, de producción colectiva, de participación. No requiere de títulos previos, no hay calificaciones ni desaprobados. Cada uno y cada una, en la medida que se sacan la mochila que llevan en su espalada, la abren y comparten las experiencias que han ido recogiendo a lo largo de su vida, se vuelven a su casa con la mochila rebosante, llenas de nombres y de rostros nuevos. Hay personas invitadas que a lo largo de su vida fueron acumulando experiencias y conocimientos, fueron ordenándolos y sistematizándolos y que harán aportes que sirvan de punto de partida de la reflexión, con preguntas y cuestionamientos que ayuden a pensar. Hay también celebraciones, plenarios, marchas, gestos, producciones artísticas, baile, paseos, y un espacio de convivencia permanente que genera imprevisibles
de Formación
Se busca compartir, construir y por lo tanto adquirir herramientas conceptuales, metodológicas y políticas que sean útiles y eficaces para el trabajo concreto en cada lugar, cada grupo u organización. No se produce este aprendizaje por elucubraciones teóricas, por casualidad o inspiración mágica, sino porque animadores y participantes provienen de distintos grupos y organizaciones donde también se buscan permanentemente formas de solucionar los problemas concretos. Es de formación porque intenta descubrir potencialidades desvalorizadas, despertar conciencias adormecidas, desmitificar creencias inmovilizadoras, generar capacidades nuevas y abrir caminos insospechados. El seminario no da titulo, da experiencia; no da diplomas, te marca.
Teológica
Los participantes son personas creyentes, con experiencias religiosas muy diversas, más cercanas o más lejanas a lo institucional, con diferentes denominaciones eclesiales, pero todos con la certeza, la búsqueda o la intuición de que el Dios de la Vida actúa en la historia. Desde las convicciones religiosas más profundas del ser humano, las que dan sentido a la vida, se aborda lo social, lo político, lo económico, lo cultural y las diferentes temáticas que se entrelazan en el desarrollo del Seminario. Lejos de ser como un vidrio esmerilado que dificulta, borronea y distorsiona la mirada de la realidad, o peor aún, como una placa opaca que directamente impida ver lo que sucede -como lamentablemente pasa muchas veces- la dimensión teológica quiere ser como un lente de aumento que se puede graduar para ver de más cerca o más lejos, que permite centrar la atención en un detalle significativo, que puede pasar desapercibido para un observador distraído, o para vislumbrar el horizonte más allá de los obstáculos inmediatos. Más aún, es como un prisma que permite reconocer los diferentes colores que componen la realidad, que no uniforma sino que se plenifica en la diversidad.
Santiago del Estero
Como hace 10 años, la cálida gente santiagueña abre las puertas de su casa para permitirles a todos los participantes pisar la cálida tierra de Santiago del Estero. Con su música, su alegría y su hospitalidad, con sus sabrosas empanadas y su siesta contagiosa, con una arraigada religiosidad popular y una muy rica historia, la Madre de Ciudades recibirá a todos los que quieran acercarse a compartir este Seminario.
3 al 9 de febrero 2008
Es una semana entera, de domingo a sábado. El alojamiento es sencillo y acogedor, con dormitorios comunitarios generalmente armados en escuelas o salones similares, con sanitarios y duchas. Las comidas no sólo permiten recuperar las fuerzas para garantizar la propia materialidad del cuerpo, sino también son un espacio privilegiado para el intercambio informal.
Apellido y nombre: ……………………………………..………………………………………………………………………
Delegación: ……………………………………………….. Referente:……………………………………………………….
Datos personales
Domicilio: ………………………………………………………….………
CP:…….. Localidad: …………..……. Provincia:…………….…..……
Mail: ……………………………….….… Te: …………………………...
Tipo y Nº Doc:…………………………………………. Edad: ….…..….
Salud y emergencias
¿Tiene problemas de salud que necesite atención especial?
¨Si ¨No ¿cuál? …………………………………………………..
¿Necesita dieta? ¨Si ¨No
En caso de emergencia avisar a: ………………………………………
Datos de interés
Participaciones anteriores:
¨ Por primera vez
¨ 2007
¨ 2006
¨ Otros
Religión/Iglesia: ………….…………...
Diócesis: …………………………...….
¨ Laico
¨ Religioso/a
¨ Sacerdote/Pastor
Elección del Espacio
¨ Construcción política
¨ Corporeidad
¨ Culturas juveniles
¨ Pluralidad religiosa
Personas que prestan el servicio de ser referentes para organizar la participación como delegación, distribuir materiales, facilitar información del Seminario y acompañar al grupo durante el año.
Secretaría del Seminario de Formación Teológica
Lunes a viernes 10 a 17 hs.
Piedras 575 PB - 1070 Buenos Aires
TE: (011) 4342-0869 - FAX: (011) 4345-4774
sft@nuevatierra.org.ar - www.sft.org.ar
Santiago del Estero
Walter ARANDA CEJAS
Mitre 317 PB "B"
(4200) Sgo. del Estero
(0385) 421-6190
(0385) 15-406-3209
walterarandacejas@argentina.com
Stella Maris DIAZ
Independencia 533
(4200) Sgo. del Estero
(0385) 421-1327
Córdoba
Alberto VANDEN
Obispo Trejo 459
(5000) Córdoba
(0351) 421-1018
Mendoza
Juan Pablo GAYA
Barcala Nº 2777
Bº Tres Estrellas
(5501) Godoy Cruz
(0261) 440-0871
San Juan
Inés OVALLES
Maipú 246 (oeste)
(5400) San Juan
(0264) 421-3341
La Rioja
Susana GOYOCHEA
San Nicolás O. 1275
(5300) La Rioja
(03822) 42-7835
Jujuy
Tochi BENÍTEZ
Triunvirato 514
(4600) S. S. de Jujuy
(0388) 423-8753
Salta
María Elena FERNANDEZ
Los Gladiolos 408 - V. Las Rosas
(4400) Salta
(0387) 428-0745
Formosa
Francisco VERA
C. Cap. Juan Pablo II - Ruta11 km1180
(3600) Formosa
(03717) 47-3602
Ponciano ACOSTA
Pquia. S. Antonio de Padua
(3624) Ibarreta
(03716) 43-2119
Chaco
José Alfredo FLEITAS
Mza15 P26 – Bº 100 Viv.
(3500) Resistencia
(03722) 15 69-6420
Silvia LESA
Belgrano 447
(3700) Roque S. Peña
Santa Fe
Ana María ISERN
Pje. Cuenca 3475
(2000) Rosario
(0341) 431-5521
Liliana BULGUBURE
Urquiza Nº 2215 - P. 4º “A”
(3000) Santa Fe
(0342) 452-9271
Isabel DEL CASTILLO
Jorge Newbery Nº 480
(3560) Reconquista
(03482) 42-3881
Entre Ríos
Patricia M. ZAPATA
Salta y A. Pazoz 3º B
(3100) Paraná
(0343) 431-8081
Misiones
Leonarda HOELER
Capilla Bº Santa Rosa
(3370) Iguazú
(03757) 42-4077
Lita VALENZUELA
C. Mariano Moreno s/n
(3384) Monte Carlo
(03751) 48-1562
Gladys BOBADILLA
San Marcos 2762
(3300) Posadas
(03752) 43-5259
Rubén
Darío ESTECHE
CH 237. C 111. Nº 5406
(3300) Posadas
(03752) 45-2889
Neuquén
Gustavo BELTRÁN
Bº Maronese. Mza 8 Casa 28
(8300) Neuquén
(0299) 446-7226
patagoniasolidaria@yahoo.com.ar
Río Negro
Edith LÓPEZ
Tucumán 1480
(8332) Gral. Roca
(02941) 42-6983
Norberto FERNÁNDEZ
25 de Mayo 870
(8324) Cipolletti
(02822) 42-3341
Gladys SUAREZ de VIDAL
San Luis 1039
(8500) Viedma
(02920) 42-4826
Buenos Aires
Luis Alberto REY
Sarmiento 2554 1º
(1045) Cap. Fed.
(011) 15-6302-5231
Gran Buenos Aires
Alberto RAMÍREZ
Torcaza 2882
(1847) Raf. Calzada
(011) 4211-3097
Juana DOMINGUEZ
Otamendi Nº 286
(1824) Lanús
(011) 4218-1913
Luis SÁNCHEZ
NS del Valle - Guaminí y M. Fierro
(1875) Wilde
(011) 4227-3393
Norma IBARRA
Rumania 4575
(1708) Morón
(011) 4697-7651
Ma. Cristina STADELMAN
Balcarce Nº 2602
(1744) Moreno
(0237) 463-1954
Nelly BORQUEZ
El Lazo 1059
(1765) I. Casanova
(011) 5233-1179
Amalia QUIÑONES
Tomkinson y Alvarado
(1643) Becar – San Isidro
(011) 4723-1841
Oscar PACHECO
San Isidro
(011) 4737-9517
(011) 15-5710-1515
Marta AGUIRRE
Zubiría 4683
(1665) José C. Paz
(02320) 43-0677
Provincia Buenos Aires
Pcia de María Silvia OROZCO
Güemes 4277
(2800) Zárate
(03487) 43-6297
Angélica BIANCARDI
Av. Savio 554
(2900) San Nicolás
(03461) 43-7794
Mabel GOLBURU
Maipú 7534
(7600) Mar del Plata
(0223) 477-1878
María Cristina PALEO
9 de julio 754
(6500) Trenque Lauquen
(02392) 42-3567