Circular del

SEMINARIO DE FORMACIÓN TEOLÓGICA

sft@nuevatierra.org.ar - http://www.sft.org.ar/

 

Diciembre 2008

Piedras 575 PB (1070) Cap. Fed. (011) 4345-4774 (011) 4342-0869

 

 

24º SFT – 1 al 7 de febrero 2009 – Mar del Plata

 

 

En el centro de la imagen de las personas caminando, multicolores, con banderas en alto, representa la vida de los pueblos. La silueta Argentina sumada al contorno continental de color verde, refuerza el sentido plural de pueblos, muestra la amplitud de la participación y refleja la impronta latinoamericana de los Seminarios.

La moneda partida de fondo alude sin rodeos ni eufemismos a la cuestión central de la distribución de la riqueza. Lejos de que el alcance temático se agote en lo económico, la imagen de las porciones de moneda es lo suficientemente contundente para representar todo tipo de riquezas que es necesario distribuir para favorecer la Vida. Como detalle, las porciones no son exactamente iguales.

Alrededor, las palabras del lema combinan colores permitiendo nuevas lecturas: “Pueblos” y “Distribución” son del mismo color, y también “Riqueza” y “Vida”. (en colores en www.sft.org.ar)

Autores: Sebastián Prevotel y Lucas Spigariol

 

 

Contenido

 

Inicio

El lema: ¡Distribución de la Riqueza! Para la Vida de los Pueblos

Para elegir dónde participar: Los talleres

Eje Histórico

Eje Culturas Populares y Medios

Eje Teológico

Hasta el 10 de diciembre: Inscripciones

 

Editor Responsable:

Coordinación de los Seminarios de Formación Teológica

 

Equipo de Producción:

Marta Manterola / Gerardo Duré / Lucas Spigariol

 

Seminario on line

La página web del Seminario www.sft.org.ar fue recientemente actualizada con avances y la información para inscribirse participar del próximo Seminario, que se suma a todo el material de los Seminarios anteriores.

 

BLOG para facilitar el intercambio

Ahora tenemos una nueva forma de comunicarnos: un Blog www.24sft.blogspot.com. Es una página web interactiva que permite que todos puedan escribir comentarios y que sean leídos por todos. Esperamos sus evaluaciones, opiniones y toda crítica que permita seguir construyendo el Seminario.

 

Memoria del 23 SFT

Ya se encuentra impresa la Memoria del 23 Seminario, realizado en Santiago del Estero en febrero del 2008. A los participantes y referentes se les está haciendo llegar un ejemplar en su domicilio. Para solicitar más ejemplares, comunicarse con la secretaría. También está disponible en la página web y se envió por mail de a partes.

 

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El Lema

LEBRACIÓN DE CIERRE //

¡Distribución de la Riqueza!
Para la vida de los Pueblos

Por Lucas Spigariol

 

Durante muchos años –más precisamente en 22 de los 23 Seminarios realizados- incluimos en la formulación del lema, que sintetiza y a la vez dispara la temática central a abordar, la categoría “pobres”, término de gran densidad teológica y sociológica, lamentablemente no pocas veces vaciado de contenido. En la mayoría de las oportunidades, sobre todo los primeros años, lo expresamos como “Opción por los pobres”, lo que nos ayudó a ir construyendo una identidad propia en sintonía con el caminar de la Iglesia Latinoamericana. En los últimos años, comenzamos el lema con “Desde los pobres…”, planteando el punto de partida, el lugar teológico y el sujeto constructor de la historia. En el anterior Seminario, por primera vez sin la palabra “pobres”, afirmamos un contundente “Desde los pueblos crucificados…” lo que le dio un giro semántico a la expresión, por un lado evidenciando con mayor crudeza las situaciones de injusticia y a la vez como signo teológico, haciendo referencia a la esperanza, la lucha y la determinación por vivir. En esta oportunidad, hablamos de “riqueza”, más precisamente de su distribución, y le damos mayor sentido poniendo como horizonte la vida de los pueblos. Esta formulación plantea una serie de tensiones muy interesantes para abordar y que despiertan preguntas y respuestas movilizadoras para la acción.

 

Riqueza

En primer lugar, elegir el término “positivo” le da una perspectiva diferente a la tensión pobreza/riqueza. Sin lugar a dudas –y aunque parezca obvio afirmarlo- no queremos la pobreza, preferimos la riqueza. Frente a ciertos espiritualismos –bienintencionados en el mejor de los casos, promotores de resignación, generalmente - que idolatran una noción mística de pobreza, asociada a cierta bondad, desinterés y camino de calvario hacia la Vida Eterna, la propuesta del Seminario es claramente contra la pobreza. Como nos decía Gustavo Gutiérrez ya hace unos años, “Cuando hablamos de opción por el pobre, opción primera, prioritaria y preferencial, queremos decir: opción por el pobre y opción contra la pobreza. Se trata de una opción por las personas que sufren una situación inhumana y de muerte. La pobreza, en última instancia, significa muerte, muerte temprana, muerte injusta, muerte física y muerte cultural”[1]. Queremos hacer una opción por más riqueza para todos y todas. Al traducir las grandes consignas que hemos sostenido en los Seminarios -“más humanidad, más dignidad y más vida”- a situaciones concretas, hablamos de mejores ingresos, de luchas salariales y laborales, del acceso a vivienda, salud y educación, todos aspectos  para los cuales es fundamental ubicar en el centro de la discusión los recursos, los bienes, la economía, o sea, la riqueza –o como también lo formulamos en uno de los últimos lemas, la “materialidad” de la vida-. Frente a una pobreza que es impuesta como restricción, como límite, como negación de oportunidades, entendemos la riqueza como posibilidad de elegir, como herramienta para la libertad, en definitiva, el poder decidir qué hacer y cómo vivir. En una mirada más amplia, cuando nos referimos a la realidad latinoamericana, al neoliberalismo o a las políticas de Estado, la apuesta es también a que los mecanismos y estructuras de generación y distribución de la riqueza que se dan en ellos sean objeto de análisis y conflicto. No se trata de abandonar las consignas históricas sino de resignificarlas: No se puede resolver el problema de la pobreza sin abordar la cuestión de la riqueza. Si seguimos preocupándonos por las consecuencias sin atender a las causas, no hay proyecto posible para la vida de los pueblos.

 

Distribución

Y así surge la otra tensión fundamental: distribución/acumulación. El problema de la riqueza no es en sí su abundancia sino su carencia. O mejor dicho, el contraste entre ellas, la desigualdad en su distribución, en definitiva, la injusticia. El asunto es la acumulación y concentración de riqueza, los mecanismos sociales que promueven, legitiman y naturalizan la coexistencia de minorías enriquecidas y mayorías empobrecidas, y no como casualidad, efecto colateral o mal necesario en camino hacia algo mejor, sino como causalidad, como elemento constitutivo del orden económico mundial vigente. En los Seminarios, innumerables veces describimos las amenazas del Dios mercado, denunciamos los crímenes del capitalismo, analizamos las estructuras y procesos de marginalización, opresión, exclusión, expulsión, victimización, crucifixión, con estos y muchos otros términos, de acuerdo a los contextos del momento e identificándolos en situaciones concretas de nuestros pueblos. Este año la invitación es nuevamente a mirar las realidades de injusticia que nos rodean, pero prestando especial atención a los conflictos sociales, las luchas políticas, las disputas en la construcción de sentido y las diferentes interpretaciones religiosas en relación a la distribución de la riqueza. La lógica de la acumulación seguida del “derrame” es absolutamente falsa y sin demasiado esfuerzo se pueden encontrar abundantes ejemplos en nuestra historia: El que ya llenó su “copa”, siempre puede conseguir otra más grande para seguir llenándola y, si se le caen filantrópicamente algunas gotas cada tanto es generalmente para mantener la ilusión del posible derrame y para apaciguar los embates de quienes sedientos se la quieren arrebatar. Nuestros pueblos, de muchas maneras, reclaman una mayor y mejor distribución, más posibilidades de acceder, disfrutar y compartir lo que entre todos generamos y que algunos acaparan y ostentan impúdicamente. Desde donde se lo mire -lo teológico, lo sociológico, lo económico, lo cultural- la distribución es una cuestión pendiente e impostergable para la vida de todos y todas. Nuestro país, Latinoamérica y buena parte del planeta conservan las heridas provocadas por los proyectos depredatorios de acumulación a lo largo de la historia, favorecidos por complicidades y silencios, indiferencias y engaños que es necesario desentrañar y transformar. [2]

 

Pueblos

Otra variable fundamental que plantea el lema del Seminario es la relación individual/colectivo. Lo que da sentido a la riqueza como valor es su carácter colectivo, su destino para sujetos plurales en su multiplicidad de formas organizativas colectivas, y en definitiva como pueblos. En oposición, el proyecto capitalista entiende el interés individual como motor de la historia, sobreentiende que siempre que se habla de riqueza se lo hace en términos individualistas y plantea como fin último la acumulación infinita sin importar a los demás sujetos que queden fuera o sea necesario pasarle por encima para lograrlo. Bien lo caricaturiza Manolito, uno de los amigos de Mafalda, cuando en una de sus tiras cómicas (¿cómicas?) afirma que “nadie puede amasar una fortuna sin hacer harina a los demás”[3]. La vida de los pueblos –en su doble pluralidad, con pueblo como sustantivo colectivo y haciendo referencia a diferentes pueblos- le da sentido, orientación, profundidad y mística a la distribución de la riqueza. La  pregunta de para qué distribuir no puede evitarse. Por otra parte, pueblo es un término que necesita una fuerte resignificación. Buscando elementos en la historia reciente, primero la dictadura y luego el asalto neoliberal, junto por las cíclicas crisis económicas, favorecieron la dispersión del pueblo, la fragmentación de sus experiencias organizativas, la dificultad de encontrar identidades comunes. Este fenómeno no es nuevo; así lo expresaba Orlando Yorio cuando nos preparábamos para el 15 SFT: “La diversificación y el debilitamiento del sujeto "pueblo", por una parte, hacen más dificultoso el poder reconocer la unidad y las coherencias de la marcha de los pobres en la historia. Y por otra, ocasiona otra gran dificultad: la de hacer memoria. Hacer memoria parece una de las tareas más importantes para recuperarnos de la dispersión.”

 

Vida

Por último, la restante categoría expresada en el lema, vida, plantea su tensión con todos los signos de muerte que pueblan nuestra realidad. La contundencia del término, con su abundante fundamentación bíblica y teológica y su utilización en las ciencias sociales, permiten por un lado darle un sentido de intencionalidad a la distribución de la riqueza, como afirmábamos respecto del uso de la palabra pueblos, y también remite a las ideas de más humanidad, de vida abundante y de materialidad de la vida, abordadas en los últimos Seminarios,  y a innumerables menciones y reflexiones a lo largo de todo nuestro recorrido histórico como colectivo teológico.

 

¿Cómo hacemos?

El abordaje de estas problemáticas en el presente Seminario lo haremos primero viendo cómo estamos y cómo hicimos para llegar a dónde estamos y luego trabajando sobre cómo transformar la realidad con nuevas formas y estrategias. En este sentido, es oportuno retomar las preguntas del “cómo” que dejamos planteadas sobre el final del Seminario anterior: “Cuando nos preguntamos ‘¿cómo hacemos esto?’ es porque queremos pasar a la acción. Ya no nos conformamos con lo que venimos haciendo y queremos hacer alguna otra cosa. Preguntamos cómo ir mas allá de lo que estamos haciendo ahora, cómo entramos en una nueva etapa, un nuevo compromiso. Es peligrosa, porque demuestra nuestra disposición a actuar, a arriesgarse, a probar nuevas formas.” [4]

Toda transformación trae conflicto. No un dialogo que evita el conflicto, sino que lo pone sobre la mesa, que permite visualizar las tensiones e intereses diferentes, enfrentados o irreconciliables. Creemos en un Jesús que tuvo fuertes conflictos y no los esquivó, ni siquiera antes la amenaza cierta de su muerte violenta.

Estamos viviendo un momento histórico, una oportunidad de abordar las grandes problemáticas que pasan por tocar el nudo de la riqueza, que no es sólo dinero, sino la posibilidad de alimentación, educación, cultura, vida, lo que nos lleva necesariamente a pensar qué proyecto de país queremos y somos capaces de elaborar.

En numerosas comunidades y organizaciones sociales y políticas hace tiempo que hablamos directa o indirectamente de la distribución de la riqueza, a pesar de haber sido un tema sin mayor presencia y repercusión en la opinión pública y en los discursos mediáticos. Pese a ello, la insistencia y constancia en las afirmaciones ayudó sin dudas a que este discurso adquiriera creciente visibilidad. En la actualidad, debido en buena parte a los conflictos de intereses económicos que tuvieron en vilo a nuestro país durante el año, la distribución de la riqueza se convirtió en frase frecuente en boca de dirigentes de todo el espectro político, ya sea por convencimiento o por ser “políticamente correctos”, desde los sectores económicos más concentrados hasta los diferentes poderes del Estado, opositores y oficialistas, derechas e izquierdas. Más allá de matices y posibles posicionamientos particulares, celebramos la irrupción de este conflicto –y de tantos otros- por las posibilidades y preguntas que plantea:

 

v      ¿Dónde está instalada la riqueza? ¿Quiénes la atesoran y administran? ¿Cómo distribuir? ¿Cuánto? ¿A quién se le da y a quién se le quita? ¿Quiénes participan y deciden los mecanismos de distribución?

v      ¿Qué actores sociales intervienen en la reproducción y legitimación de los proyectos de acumulación?

v      ¿Qué papel juegan los medios masivos, los partidos políticos, los variados sectores económicos, los movimientos sociales, las iglesias, la opinión pública, etc?

v      ¿Qué elementos podemos recuperar de la praxis del Jesús histórico para suscitar dinamismos inclusivos que involucren a la diversidad de los pueblos en la gestación de un proyecto común?

v      ¿Cómo podemos conjugar pueblos, distribución, proyectos históricos y vida?[5]

 

Son preguntas que probablemente no respondamos completamente pero que seguro profundizaremos y nos animarán en el camino.

 

Ejes centrales

El tema central planteado en el lema lo abordaremos a lo largo de la semana focalizando la discusión en tres grandes ejes que nos aportan diferentes perspectivas:

 

v      Eje Histórico (sociopolítico y eclesial)

v      Eje de las Culturas Populares y Medios

v      Eje Teológico

 

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Para elegir dónde participar

 

Los talleres

 

La metodología de trabajo incluye la realización de talleres que tratan problemáticas particulares a lo largo de la semana. Cada participante debe elegir uno de ellos para inscribirse.

 

1.- Política Internacional

UNASUR y bloques de poder (América del Norte, Europa y China)

 

2.- Globalización y Economía

Mercados internacionales y Mercados locales.

Economía productiva y economía financiera

 

3.- Pluriculturalidad

Reconocimiento mutuo de las riquezas de los prójimos

 

4.- Políticas públicas

Relación entre políticas públicas y políticas estatales.

Políticas públicas y derechos políticos y sociales

 

5.- Recursos naturales

Sustentabilidad y soberanía.

Límite de crecimiento.

Apropiación y distribución.

 

6.- Camino de las Iglesias

Modificación en el campo religioso.

¿Dónde estuvieron y dónde están?

 

7.- Culturas juveniles

Creamos riqueza, hacemos cultura.

 

8.- Medios de comunicación

La ideología en los medios.

Los 21 puntos para una ley de Radiodifusión.

Los medios y la distribución de bienes culturales

 

9.- Práctica de Jesús

La práctica de Jesús y la distribución de los bienes.

Resignificación del proyecto y militancia.

Crisis de la fracción del pan: política y religiosa

 

10.- Ética del cuidado

Conflictos sociales y relaciones interpersonales.

Ejercicios autoritarios y distribución del poder

 

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Para trabajar en comunidad…

 

Eje Histórico

 

La mirada histórica busca descubrir cuáles son los procesos comunes que fueron transformando la realidad en los últimos años para llegar a la situación actual. Necesitamos hacer un diagnóstico, dibujar el mapa en el que nos movemos, identificar los territorios y los actores que se mueven en él, marcar límites y caminos, reconocer las construcciones realizadas y las nuevas oportunidades. Queremos ver lo qué está pasando en el país, ponerle nombre a lo que vemos y a lo que nos ocultan. Para ello, una herramienta teórica fundamental es la historia, la recuperación de una memoria colectiva que nos permita reconstruirnos como sujetos y ubicarnos en un trayecto más amplio dentro del largo camino de la liberación de los pueblos. En este Seminario queremos ser más incisivo en la realidad y la historia política, con miradas claras que ayuden al discernimiento.

La aproximación histórica nos ayuda a explicar algunas realidades que conocemos o intuimos y que por su complejidad se hace difícil abordar. Las crisis de los contratos sociales globales, el pisoteo de los derechos de los sujetos, el vaciamiento del sentido de pueblo, la falta de tolerancia y pluralismo, la fragmentación de las identidades y pertenencias y las fragilidades de las representaciones políticas son algunas de ellas.

En la mirada histórica queremos abordar también el papel que jugaron las iglesias en los distintos momentos del devenir nacional y latinoamericano y cómo favorecieron, participaron o se mostraron indiferentes a los diferentes proyectos políticos en tensión. Para ello, intentaremos releer las historias oficiales y recuperar otras que fueron acalladas u olvidadas.

El juego de distribuir tiene que ver con concepciones ideológicas y culturales que no surgen espontáneamente, sino que se fueron construyendo históricamente, con viejas cuestiones que reaparecen, miradas que necesitan nuevas formulaciones, proyectos que en determinadas circunstancias prevalecen y en otras parecen eclipsarse, continuidades y rupturas, avances y retrocesos. Por eso la importancia de una mirada retrospectiva que de cuenta de esta densidad.

Es una oportunidad para pensar las políticas públicas que dieron en nuestros países, y pensar cómo actuar e intervenir en ellas, revalorizando el rol del Estado como expresión y convergencia de las esperanzas y proyectos de los ciudadanos. Tenemos un contexto latinoamericano fecundo de experiencias que han puesto sobre la mesa el tema de la distribución y la vida de los pueblos.

La propuesta es hacer un análisis de lo que se está dando, los modelos que están en pugna, sus dinámicas, ver qué se discute y qué no, lo cual ya es profundamente político. Hacer emerger aquellas cosas ocultas –ocultadas- que el común de la población no tiene claro. Verlo desde lo cotidiano, desde el sujeto colectivo, las experiencias vividas, las memorias compartidas, en una construcción conjunta donde todos y todas aporten.

Por ultimo vale aclarar que no pretendemos una “clase” de historia, en el sentido más conductista de enseñanza, sino que cada uno de nosotros nos preguntemos qué nos pasó y por qué nos pasó lo que nos pasó y busquemos juntos las respuestas en un juego interpretativo en el que emerjan las experiencias, las miradas y nuevas preguntas.

 

 

1.       Cada participante en una hoja arma una línea de tiempo personal (recta, curva, espiralaza, enredada, múltiple, etc) indicando los que considere los principales acontecimientos de su vida en los últimos 25 años.

 

Ponerlas en común y comentar:

v      ¿Hay coincidencias?

v      ¿Cómo seleccionaron algunos hechos y descartaron otros?

v      ¿Qué “alcance” o amplitud tienen en general los momentos señalados: familia, barrio, ciudad, país?

 

Establecer cierto criterio común y armar una línea de tiempo compartida.

 

2.       Presentar una línea de tiempo del panorama nacional e internacional. Como es una mirada particular de la historia, comentarla, completarla o corregirla entre todos desde la perspectiva del grupo.

 

v      ¿Qué elementos faltan, sobran o se podrían expresar en otros términos?

v      ¿Qué actores intervienen en estos hechos?

v      ¿Qué elementos se podrían añadir para una historia de las iglesias?

v      ¿Qué relación hay con las líneas de tiempo personales? ¿Hay influencias recíprocas?

 

Algunos hechos históricos:

v      Retorno de la democracia.

v      Conadep - Nunca Más

v      Juicio a las juntas

v      Plan Austral

v      Levantamiento carapintada

v      Caída del muro de Berlín

v      Saqueos – Hiperinflación

v      Plan de convertibilidad

v      Santiagueñazo

v      Marcha Federal

v      Jujeñazo

v      Asesinato de José Luis Cabezas

v      Arresto de Videla

v      Corralito - FreNaPo - 19 y 20 de diciembre

v      Marcha de los Chicos del Pueblo

v      Recuperación de Nietos.

v      No a la reelección (Misiones, Formosa, Salta)

v      Fabricas recuperadas

v      Conflicto de la papeleras.

v      Marcha de la resistencia.

v      Condenas a Menendez, Bussi, Von Wernick y otros.

v      Constituyente Social

 

Presidentes

v      83 Alfonsín

v      89 Menem

v      95 Menem

v      99 De la Rúa

v      01 Rodríguez Saa – Puerta - Duhalde

v      03 Kirchner

v      07 Fernández de Kirchner

 

Latinoamérica

v      Chile: Retorno a la democracia

v      Bolivia: Evo Morales – Referéndum

v      Venezuela: Chávez

v      Brasil: Lula

v      Ecuador: Movimiento indigenista Pachakutik - Correa.

 

3.       Hacer un ejercicio de interpretación y análisis, buscando establecer procesos o caminos más amplios a partir de los hechos señalados:

 

v      ¿Se pueden encontrar “etapas”, periodizaciones o conjunto de hechos que reúnan características similares o que indiquen tendencias, cambios o acentuaciones de los modelos predominantes?

v      ¿Qué ideas, concepciones o situaciones se pueden ver como características de cada “etapa” para diferenciarlas o ponerlas a continuación de otras?

 

4.       Como cierre, elaborar una nueva línea histórica (u otra producción simbólica) que represente el camino de los últimos 25 años, pero de la localidad, provincia o región.

 

Es de esperar que dada su influencia estén presentes algunos de los principales hechos nacionales o internacionales, pero destacar principalmente los momentos y etapas históricas locales.

 

Comentarios y variantes:

Es una propuesta que se puede hacer rápidamente o que puede llevar mucho tiempo (días o años…) dependiendo de la profundidad y el detalle con que se lo haga y de la diversidad de aspectos que se tengan en cuenta. Se puede acotar o ampliar la recuperación de hechos de diferente índole: políticos, culturales, sociales, eclesiales, económicos, etc. Es interesante también elaborar y contextualizar la historia del propio grupo u organización.

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Para trabajar en comunidad…

 

Eje de las culturas populares y medios

 

El eje está puesto en las culturas populares y su relación con los medios de comunicación. Plantea una búsqueda y un análisis sobre qué hay en lo cultural de nuestros pueblos que hace que las cosas sean como son y no de otra manera.

Para poder elaborar un proyecto sólido que se pueda enfrentar a otros es necesario prestar atención a lo ideológico y a todas las mediaciones culturales que crean y sostienen creencias, modos de pensar y criterios de valoración de las conductas sociales, que dinamizan o aquietan. Para ello, no se puede soslayar el impacto del discurso de los medios de comunicación y las formas de adhesión de la población en general. En este sentido, podemos, por ejemplo, preguntarnos por qué mucha gente apoya a quienes los oprimen, ver cómo se van construyendo las representaciones que hacen que los más perjudicados opten por los que tienen proyectos que a la larga los desfavorecen.

En la actualidad, los medios rápidamente toman posición de acuerdo a sus propios intereses –y de quienes los financian- y resulta difícil instalar otros discursos en la agenda pública sin su intervención. Frente a los fenómenos cada vez más difundidos de espectacularización de la pobreza, de superficialidad e inmediatez en los análisis, de idolatrización de lo espontáneo en detrimento de lo orgánico, de vaciamiento y descalificación de lo político, son cada vez más necesarios otros criterios y pautas. En este sentido, cobra validez la pelea por una nueva ley de radiodifusión.

Es oportuno ver cómo lejos de ser un reflejo inocuo los procesos de las representaciones mediáticas construyen realidades propias, poder despertar maneras críticas de interpretarlos e incidir de otra manera en la constitución de una simbólica popular.

En vistas a pensar juntos cómo promover, fortalecer y articular acciones concretas y proyectos realizables, creemos que es fundamental recuperar la militancia y despertar nuevamente el espíritu de formarse y comprometerse. Necesitamos redefinir qué implica hoy la militancia teniendo ejes claros para comprender el proceso que vivimos. Queremos analizar los canales de participación que existen, el uso que se hace de ellos, lo reales o ficticios que resultan en las prácticas concretas.

 

 

1.       Las siguientes frases se refieren a los medios de comunicación y su vinculación con la sociedad y la cultura. Son afirmaciones que se suelen escuchar, entre muchas otras.

 

v      Los medios te llenan la cabeza de porquerías, te hacen creer lo que ellos quieren y te venden lo que sea.

v      La gente mira tele para entretenerse, pasarla bien y olvidarse por un rato de los problemas que tiene

v      Los grandes medios están en contra del gobierno porque defienden los intereses de la gente común

v      Los medios muestran lo que le pasa a la gente, reflejan la realidad y así representan la opinión pública.

v      Los medios muestran lo que quieren, manipulan la realidad y así generan una opinión pública a su medida.

v      La cultura no le interesa a los medios, la educación tampoco… ¡así estamos!

v      Las costumbres, valores y la cultura propia del país son menospreciadas por los medios, que traen todo de afuera.

v      Los medios ponen en evidencia nuevas y diversas expresiones culturales, sobre todo de los jóvenes.

 

Discutirlas y analizar en grupo:

v      ¿Cuánto tienen de cierto y de falso?

v      ¿Qué consecuencias tiene para la vida de los pueblos que se las asuma como verdaderas?

v      ¿Qué otras agregarían?

 

2.       Comentar el “mapa de medios” que representa la propiedad de los principales medios de comunicación del país. 

 

v      ¿Qué consecuencias para la sociedad tiene la concentración mediática? ¿y para la distribución de la riqueza?

v      ¿Qué intereses persiguen los diferentes grupos multimedia?

v      ¿Qué grupos económicos e intereses están presentes en los medios locales?

v      ¿Qué lugar ocupan los medios alternativos? ¿Qué incidencia u oportunidades tienen?

 

Es interesante intentar armar un “mapa de medios” de la localidad o región.

 

3.       Leer los 21 puntos de la propuesta para una ley de radiodifusión. (www.coalicion.org.ar)

 

v      ¿Con qué cosas están o no de acuerdo?

v      ¿Qué otras propuestas o iniciativas se pueden elaborar una comunicación que favorezca la distribución y la vida?

v      ¿Qué aspectos de la cultura, la sociedad o la política cobrarían importancia si la comunicación fuera más democrática y participativa?

 

4.       Retomando la pregunta anterior, conversar sobre las identidades culturales del propio lugar y  la región y su vinculación con los medios de comunicación. Elaborar una producción propia que representa los principales elementos de la cultura local.

Como dinámica, se puede pensar en armar pequeños grupos y que cada uno elija un formato propio de los medios, por ejemplo, una actuación de 5 minutos como para TV, una tapa de diario o revista, un corto radial, etc.

 

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Para trabajar en comunidad…

 

Eje Teológico

 

La práctica de Jesús es fecunda en experiencias que nos muestran su mirada política, ideológica, económica y religiosa y nos ofrece herramientas fundamentales para nuestro posicionamiento como militantes para la vida de los pueblos. Podemos analizar en ellas sus interlocutores, a quiénes se acercó, con quienes comió o con quiénes discutió, quiénes lo seguían y quiénes lo descalificaban, y en última instancia, quiénes lo condenaron a la cruz y quiénes lo acompañaron junto a ella. Desde lo bíblico hay muchísimo material para analizar, tanto en relación a las simbólicas sociales de los pueblos, sus experiencias de fe y sus raíces, como en la presencia y el mensaje de Dios en las diversas situaciones de vida.

De aquél Paraíso del relato bíblico de la creación, frondoso, rebosante de vida, colmado de alegrías, placeres y recursos de todo tipo, no nos expulsó un Dios furioso y vengativo, sino quienes a lo largo de la historia se creyeron sus dueños, se atribuyeron su exclusividad y fueron levantando las murallas para expulsar a las multitudes a la pobreza. Esta imagen de vida abundante, de mundo ideal y posible presente en los pueblos antiguos, de la que habló y dio testimonio Jesús de Nazaret con los suyos y le provocó la muerte, es la que también hoy queremos recuperar para seguir diciendo que otro mundo es posible, que este mundo es posible de otro modo.

Resulta pertinente abordar una teología de la cultura que de cuenta del creyente como sujeto cultural, que analice desde una perspectiva multidisciplinar el imaginario del pobre católico, los anhelos y esperanzas vitales que se expresan en lenguaje religioso, las diferencias de género en la maneras de expresar la religiosidad y de participar en las organizaciones eclesiales, las relaciones de poder hacia el interior de las iglesias, también en torno al lugar de los laicos.

La invitación es a dar pasos para animarnos a emprender nuevos caminos, para continuar por los ya abiertos por quienes nos precedieron como testigos de la fe y para decidirnos también a abandonar aquellos que a pesar de tener larga tradición no conducen a buen puerto. ¿En qué andan nuestras Iglesias? ¿Dónde estamos parados? ¿Hacia dónde avanzamos (o retrocedemos) como comunidades creyentes? ¿Qué nos moviliza (o paraliza)?

 

1.       Para entrar en tema, recorrer hechos importantes recientes de la ciudad o país y buscar qué participación tuvieron en ella las iglesias y las ideas religiosas.

 

De acuerdo a cuáles sean las situaciones seguramente los aspectos interesantes a comentar varíen, pero la propuesta es partir de la participación (o no) de las iglesias (tanto como institución o como comunidad) y llegar a desentrañar las ideas, valores y concepciones teológicas que hay detrás.

v      ¿Ante algún conflicto, las iglesias “tomaron partido” por alguno de los sectores en pugna o mantuvieron cierta “neutralidad”?

v      ¿Qué diferencia hay entre tomar partido, participar, acompañar, apoyar o legitimar?

v      ¿Qué diferencia hay entre una actitud de neutralidad, indiferencia, mediación o diálogo?

v      ¿Qué elementos teológicos aparecen en los discursos que sostienen?

v      ¿Qué utilización se hace de los valores, signos y espacios religiosos?

v      ¿En que medida las posiciones asumidas favorecen o dificultan la distribución de la riqueza para la vida de los pueblos?

 

2.       En pequeños grupos, leer los siguientes textos bíblicos donde aparecen problemáticas en torno a los bienes y su distribución y comentarlos

 

v      Exodo 16-17  En el contexto del desierto, habiendo logrado salir de un sistema de esclavitud, el pueblo se pregunta: ¿y ahora qué? ¿Cómo? Simbólica del Pan-Agua-Carne. Binomio Distribuir-Acumular. En la distribución la vida fluye. Lo que se acapara o amontona se pudre, no sirve para sostener la vida del pueblo.

v      Isaías 5, 8-9 Apetito sin límites que se hace injusto por amontonar riquezas

v      Lc 19, 1-10 Como Zaqueo, el “saqueo” puede convertirse en favor de la Vida, personal y social.

v      Santiago 5,1-6 Santiago personifica al salario (¡grita!) El salario quitado es vida robada. La acumulación que tiene esa base tiene una condena humana y divina.

v      Apocalipsis 18 Toda construcción humana basada en el amontonar en manos de unos pocos, dejando afuera de la mesa de la vida a las mayorías, está construida sobre arena, se cae.

 

Buscar elementos que permitan establecer qué relaciones se dan entre los siguientes pares de palabras:

v      Acumular/Distribuir

v      Solidaridad/Justicia

v      Riqueza/Vida

v      Premio/Regalo

v      Necesidad/Deseo

 

3.       Desde las experiencias de fe cada uno y del grupo, pensar claves teológicas que den fundamento a las luchas por la distribución de la riqueza y que promuevan la vida de los pueblos.

 

Expresarlas mediante producciones escritas simbólicas. Como dinámica, en pequeños grupos se puede utilizar algún lenguaje o género literario bíblico, por ejemplo, elaborar una parábola que Jesús contaría hoyo con personajes actuales, contar un hecho como “milagro”, escribir los versos de un salmo (y ponerle música de rap, murga, etc.), redactar una carta dirigida a alguien de la actualidad, un texto profético, apocalíptico o sapiencial, etc.

 

4.       En clima de celebración, poner las expresiones en común y comentarlas. Se puede leer o releer alguna de las lecturas bíblicas anteriores y dejar un momento para compartir las impresiones personales sobre todo lo compartido.

 

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Hasta el 10 de diciembre

 

Inscripciones


 

Lugar y fecha

Del  1 al 7 de febrero de 2009 en el Hotel N° 4 del Complejo Turístico de Chapadmalal, a 23 km de Mar del Plata.

Viaje

Cada uno lo puede gestionar por su cuenta o participar de los viajes comunitarios que se hacen desde diferentes lugares. Consultar con los referentes.

 

Transporte

Desde Buenos Aires a Mar del Plata hay servicio de tren:

Hay dos alternativas para la ida:

v     Sale: sábado 23:10hs – Llega: domingo 5 hs

v     Sale: domingo 9:30hs – Llega: domingo 16 hs

Para el regreso:

v     Sale: sábado 22:40hs – Llega: domingo 5:20 hs

La tarifa en clase única es $35, en pullman $45 (consultar por precios de temporada)

En las estaciones de tren y ómnibus habrá servidores orientando a los participantes.

 

Alojamiento

El alojamiento para todos los participantes es en el mismo hotel. No hay lugar para acampar. Lamentablemente la estructura del hotel no está preparada para personas con otras capacidades motrices; no quiere decir que no puedan participar, sino que apelamos a la solidaridad de todos.

 

Horarios

·         Apertura: Domingo 1 de febrero 19:30 hs. (Inscripción desde las 9 hs).

·         Finalización: Sábado 7 de febrero por la tarde.

Llevar:

·         Sábanas y toallas

·         Instrumentos musicales

·         Traje de baño

·         ¡¡ Sombrero y protector solar !!

·         Biblia (¡Vamos a usarla mucho!)

 

Costos

El precio de inscripción se mantiene igual que el año pasado. Incluye alojamiento, comida y materiales

Participantes que viajen desde:

v      Más de 1000 kilómetros: $ 110

v      Menos de 1000 kilómetros: $130

 

Cierre de Inscripción

El cierre de inscripción es el 10 de diciembre de 2008.

Para entonces, se debe completar la planilla de inscripción y enviarla por mail a la secretaría. (Cada referente, con los datos de toda la delegación, o individualmente quienes no tienen referente)

Se debe pagar una preinscripción de $20. El resto al comenzar el Seminario.

Ver más detalles del mecanismo de inscripción en www.sft.org.ar

 

Importante
No se cuenta con infraestructura ni personal para atención de niños.

No hay alojamiento disponible para los días previos ni posteriores.


 

Para pensar en las delegaciones

Para la celebración de apertura, cada delegación deberá traer algo que represente la riqueza de su zona, que es saqueada por el mercado y de la cual queda poco en el lugar.

 

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[1] GUTIERREZ, Gustavo. Memoria del 20 Seminario de Formación Teológica. Iguazú 2005

[2] Cfr SILVA, Ezequiel. “Una pregunta pendiente” en Circular del Seminario de Formación Teológica. Septiembre 2008

[3] QUINO. Toda Mafalda.

[4] MIGUEZ, Néstor. Memoria del 23 Seminario de Formación Teológica. Santiago del Estero, 2008.

[5] SILVA, Ezequiel. op. cit.