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Aportes del 23 SFT - Febrero 2008
Bienvenida Entren a mi pago sin golpear
Y ya son diez años que el Seminario se realizó en Santiago del Estero y nuevamente en el 2008 abrimos nuestras puertas para recibir a tantos compañeros y amigos, y compartir una semana de aprendizaje, de reflexión, de celebración. Porque “el Seminario es una reunión, un encuentro, una convivencia de hombres y mujeres que quieren compartir todo lo que hacen, sienten, piensan y gozan en sus barrios, villas, capillas, cooperativas, escuelas, organizaciones, etc.” (Nicolás Alessio XIII SFT).
Este año, nuestra diócesis cumple 100 años de vida. Ante este escenario, los laicos de Santiago, hombres y mujeres comprometidos con la realidad, anhelan “Madurar una Iglesia santiagueña, comunitaria y misionera, pobre y solidaria, que se nutre de la Palabra y los Sacramentos, para servir a los que tienen la vida y la fe amenazadas” (objetivo diocesano de Santiago del Estero), afianzando la identidad eclesial a partir del trabajo compartido. Hemos caminado, y lo seguimos haciendo, a partir de una reflexión teológica que parte de la vida misma. Por todo esto, desde diferentes parroquias y organizaciones sociales de la diócesis hemos asumido con gran entusiasmo la decisión de realizar nuevamente en Santiago del Estero el Seminario de Formación Teológica. En el 2008 marcaremos el ciclo de 10 años caminados ininterrumpidamente en esta experiencia, y como en 1998 queremos ser nuevamente los anfitriones de los cientos de laicos y laicas, sacerdotes, religiosos y obispos de nuestro país y de países vecinos.
Cómo laicos nos congregamos a partir de diferentes prácticas sociales, políticas, religiosas, compartiendo nuestras alegrías, esperanzas y experiencias, las de organizaciones sociales que muchas veces sin tener una práctica religiosa han contribuido a la reflexión y a la acción, las de los hermanos de otros credos con los cuales compartimos la fe y el camino de la entrega a la vida, con quienes seguimos caminando y apostamos a continuar en esta historia. Con todos ellos estamos pensando el trabajo del próximo seminario anhelando poder compartir la experiencia con los hermanos de la vecina Diócesis de Añatuya, mirando y compartiendo también su realidad social, que es al mismo tiempo la nuestra, y su realidad eclesial. Este evento nos ayudará a reforzar el trabajo laical y la integración de ambas diócesis y sumar también a la región NOA.
Con todo el recurso humano con que cuenta nuestra diócesis y con la experiencia acumulada ya estamos pensando la conformación de los diferentes equipos, para llevar adelante el armado de la infraestructura necesaria para recibir, con los brazos abiertos y las comodidades que se merecen, a todos nuestros hermanos y hermanas que quieran participar de este Encuentro. Ya nos encontramos caminando, con reuniones en diferentes ciudades del interior, transmitiendo esta inquietud y nuestra experiencia.
Diez años… tantos caminos andados, tantas luchas, ganadas y/o perdidas, tantos recuerdos, tanta vida, un Santiago que camina, grita, lucha por la dignidad y justicia.
Diez años... y aún seguimos buscando, participando, luchando, pero por sobre todo seguimos soñando con ojos abiertos con la pasión por construir algo nuevo, un Santiago distinto.
Diez años… con más fuerza, con más protagonismo, con más compromiso, con responsabilidad, con la verdad… levantar una sociedad más justa y democrática.
Mates, empanadas y la alegría de nuestros gatos y chacareras harán de la semana de febrero un momento hermoso de encuentro y formación.
Desde Santiago del Estero, “Madre de Ciudades”, origen de la evangelización, los esperamos diciendo “Entren a mi pago sin golpear”.
Las comunidades de Santiago del Estero
El 23 Seminario
Este encuentro, para el que se espera alrededor de un millar de participantes de todo el país, intenta ser un aporte a la Iglesia y a la sociedad argentina ya que desde las distintas realidades que nos atraviesan como pueblo, busca construir herramientas que favorezcan e incentiven las prácticas sociales, comunitarias, políticas y religiosas. El Seminario tiene un anclaje en el Pueblo de Dios y desde ese mismo pueblo es que surge la reflexión, el debate y el intercambio de experiencias, con la ayuda de distintos invitados e invitadas provenientes de las ciencias sociales y teológicas que tienen como tarea animar los espacios y dinámicas de trabajo.
Están especialmente invitados a participar los miembros de las comunidades cristianas, integrantes de organizaciones sociales y políticas, tanto jóvenes como adultos, que quieran reflexionar y discutir sobre sus prácticas desde una mirada de fe.
Cada año, se realiza en algún lugar diferente del país, y en esta oportunidad, al igual que 10 años atrás, la sede es Santiago del Estero.
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