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Espacio Persona, Proyecto Político y Estado
Desarrollo General
El primer día del espacio, el lunes, estuvo la presentación general realizada a la mañana, en la que se recogieron las expectativas y motivos para anotarse en el espacio.
Por la tarde los animadores tuvieron un primer aporte: Néstor Míguez sobre la ética de la pureza y ética de la justicia, Néstor Borri con una mirada más del Estado y Luis Baroneto que habló de los proyectos políticos. Luego, un trabajo en grupo sobre la legitimación, los conflictos y el actual escenario.
El martes se presentó un relato de los protagonistas de la experiencia de Misiones: desde las bases de su visión de participación, desde el poder expresado en el Obispo Piña como constituyente y desde el encuentro de las diferencias mostradas en acuerdos y consensos logrados. Luego hubo nuevos aportes y plenarios con cada uno de ellos, simultáneamente, de acuerdo a los intereses y elección personal de los participantes.
Con Nestor Miguez, se trató sobre la distinción entre legitimidad y legalidad, los límites y posibilidades del estado, la pluralidad de entender y vivir el poder y cuál y cómo es la representatividad política.
Con Nestor Borri, se problematizó sobre la construcción y repolitización de las alternativas sociales, el descubrimiento de un estado limitado y atrapado por el neoliberalismo, el desafío de un gobierno popular y lo posibilidad de involucramiento.
Con Luis Baroneto hablaron de la conducta ética, de los límites de “lo pequeño”, de la necesidad de la eficacia para un verdadero proyecto político y la distinción entre política verdadera y corrupción.
El miércoles se continuó con la reflexión y la producción local.
Los comflictos
Los proyectos políticos, si no recogen los conflictos, probablemente no son proyectos políticos y casi seguramente no son democráticos. Requieren preguntarse: ¿En cuántos debates somos capaces de estar? ¿Cuáles son los conflictos que vamos a valorar? ¿Con cuántos diferentes vamos a ser capaces de juntarnos para pensar esto? Tener un proyecto político supone superar los proyectitos, tener un hilván que pueda pensar más allá y estrategias que no son de resistencia y de reclamo sino de creación, de propuesta. No sólo hacerle señalamientos al poder, sino, que tiene que haber capacidad, disposición, valentía y fuerza para ejercer el poder. Nos tenemos que preguntar: ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar, a ser buenos denunciadores? ¿Podemos tener capacidad también de ejecutar, de gestionar y por lo tanto también y necesariamente de negociar, de ceder? Otros van a decir de claudicar... En definitiva, cómo tener estrategias que no sólo que sean reactivas y resistenciales sino también propositivas y de largo plazo.
El estado, ¿instrumento para qué? ¿cómo relacionarlo con la vida abundante? Es fundamental poner en el centro de la agenda la cuestión de la distribución de la riqueza. Ver qué pasa si ponemos el conflicto distributivo, tanto de la riqueza como del poder, en el centro de nuestros debates políticos hoy y desde ahí interpelar la cuestión de los pobres y la lucha contra la pobreza.
Néstor Borri
¿Cómo elaborar un proyecto Político?
No desde arriba, tampoco sólo desde abajo…Ni vanguardismo ni basismo. Ni intelectualismo ni pragmatismo. No sólo buenas ideas e intenciones, sino con propuestas concretas y factibles. El proyecto político debe plasmarse en programas de ejecución.
¡Debe asentarse en la realidad. Importa mucho la probabilidad cierta de su concreción, en el corto, en el mediano y en el largo plazo, definiendo objetivos para cada etapa, evaluando su realización.
Si la política es el instrumento que tenemos para hacer posible la convivencia humana de la forma más armónica posible, un proyecto político inspirado en valores evangélicos (como imperativo ineludible) para una realidad caracterizada por un sistema estructuralmente injusto, debe colocar en el centro de sus preocupaciones la vida de los pobres.
Debemos acentuar la capacidad de gestión. No basta con tener un proyecto político bien elaborado, tampoco con programas bien definidos. Necesitamos de capacitación y experiencia para concretar la realización de los programas. Tenemos que ser eficientes y evaluar constantemente las acciones con el criterio de fidelidad al proyecto, concientes de las limitaciones impuestas por la cotidianeidad.
Luis Miguel Baronetto
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