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Desarrollo
del XXI SFT día por día
Miercoles
8 (feb/2006)
Marcha
de la Memoria y la Justicia, por la Vida
[Proclama
leída en la marcha]
El XXIº
Seminario de Formación Teológica vivió su momento
central ayer miércoles 8 por la noche, en la marcha y posterior
acto que se realizó por las calles y la plaza principal de
la ciudad.
La
Marcha
Una multitud
de participantes del seminario y vecinos de la ciudad que superó
el millar de personas se desplazó por las calles de la ciudad
reivindicando a monseñor Enrique Angelelli y otros mártires
de la Iglesia riojana, así como a los 30 mil desaparecidos
a 30 años del golpe militar de 1976.
A las 19:30 comenzó la marcha con un acto frente al complejo
Fenix, donde hablaron Alba Lanzillotto, de Abuelas de Plaza de Mayo
y hermana de las desaparecidas "mellizas" Lanzillotto
a quienes reivindicó, "Lucho" Gómez, en
nombre de los ex presos riojanos de la dictadura militar y Ramiro
Mena, hijo de desaparecidos.
Encabezaba la
marcha una pancarta con la leyenda "A 30 años del Golpe
de Estado de 1976 Memoria y Justicia por la Vida", que era
sostenida por Nora Cortiñas y Marcela Ledo, de Madres de
Plaza de Mayo, Cesar Isella, el padre Luis Sánchez, el obispo
de Viedma Esteban Laxague, exdetenidos por la dictadura, hijos y
familiares de desaparecidos, algunos de los animadores del seminario
y otros militantes en representación de todos los participantes.
Detrás, la multitud, con numerosos carteles, pancartas, fotos,
muñecos gigantes, una gran bandera argentina y de otros países
latinoamericanos, coreaba las consignas de la marcha entre cantos
y gritos.
Durante todo
el recorrido, los manifestantes, vestidos de blanco y portando globos
del mismo color como signo de vida, para contraponerlo con el color
negro del luto y de la muerte, recordaron el Golpe de Estado de
1976, reivindicaron la vida y la justicia, así como la lucha
de los 30 mil desaparecidos. Estuvo presente el reclamo de Justicia
por la muerte del obispo Angelelli, los padres Gabriel Longueville,
Carlos Murias y el laico Wenceslao Pedernera.
A lo largo de
la marcha se pronunciaron numerosos nombres de víctimas de
la injusticia y de la opresión, tanto en tiempo de dictadura
como de democracia, de mártires que entregaron su vida y
de compañeros de lucha que ya no están, haciendo memoria
de una misma causa compartida. También se realizaron breves
paradas frente a un Regimiento de Infantería, una comisaría
y la Jefatura de Policía, denunciando la violencia y la represión.
Esperando el arribo de la marcha
Mientras la tarde tendía su manto sobre los cerros y la temperatura
ese convertía en una compañera agradable los centenares
de vecinos y vecinas que circulaban por la plaza y sus alrededores
se encontraban con la enorme figura del Obispo Angelelli desplegada
perfectamente sobre el escenario dispuesto de tal manera que cubría
la casa de gobierno y a su costado la catedral, mientras sonaba
poderosa la música y las voces de los locutores en los micrófonos,
alentado a quedarse y compartir la llegada de la marche y el acto
central, fue un momento de saludos y reconocimiento a todas y todos
aquellos que colaboraron de distintas maneras en hacer posible este
acontecimiento, por ejemplo la FM local ciudadanos 92.3 que transmitió
todo el acto en vivo desde una cabina instalada en el lugar, que
incluía reportajes Con algunos de los participantes a la
convocatoria.
La marcha asomo
su cabecera colmada de banderas y consignas reclamando justicia,
siendo recibida por un aplauso cerrado de quienes estaban a esa
altura esperando ansiosos la llegada, entonces si retumbo la bienvenida
por los poderos parlantes para los marchantes y para tantos vecinos
que, de alguna manera inauguraban una escena que este año
numero 30 del golpe de estado genocida se repetirá a lo largo
y ancho de nuestra patria.
El
acto
Ya en la plaza,
tras la invitación de Ramiro Mena, hijo de padre y madre
desaparecidos, en representación de organizaciones barriales,
Maricel, sobrina de Angelelli y Marta Materola, de la coordinación
del Seminario, descubrieron una baldosa con el nombre de monseñor
Angelelli, colocada en la vereda de la plaza, frente a la Catedral
y la casa de gobierno, donde estaba ubicado el escenario. Esto se
irá haciendo en todo el país, para recordar a los
muertos y desaparecidos de la dictadura de 1976.
Las palabras
del padre Pocho Brizuela, orador principal del acto, socio-religioso,
reinvindicaron el pensamiento y compromiso del obispo Enrique Angelelli.
Quedaron flotando en el aire sus palabras, donde arremetió
con todo fervor para recordar el paso del obispo y su huella profunda
en estas tierras riojanas "hundir las alpargatas en el barro
y que la panza quede verde de mate de tanto charlar con la gente
así uno la va conociendo la va queriendo mas". También
la memoria soplo en el viento de esta noche trayendo el recuerdo
de Ernesto Che Guevara. La intervención definió de
forma contundente que "el capitalismo asesino solo le interesa
la ganancia y la rapiña"
La fiesta
El acto cerró
con un Festival por la Memoria y la Justicia, que congregó
a cerca de 4.000 personas, entre participantes del seminario y vecinos.
Cantó
en primer lugar Franco Jaime, de 10 años, y luego otros músicos
locales, como Cristina Velazco, Alejandra Herrera, Pica Juárez,
Miky Paéz, Grupo Vocal Norte, Carlos Ferreira y el Grupo
Vocal Cantares. También cantó varios temas Cesar Isella,
incluido su clásico "Canción con Todos"
junto con. El broche de oro de la noche fue la presentación
de León Gieco, quien durante más de una hora deleitó
al público con sus canciones.
Conferencia de prensa
En el marco
del Seminario de Formación Teológica, previo a la
"Marcha de la Memoria", se realizó una conferencia
de prensa en la que estuvieron presentes León Gieco, César
Isella, Hebe de Bonafini (Asociación de Madres de Plaza de
Mayo), Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo Línea
Fundadora), Marcela Ledo (Madres de Plaza de Mayo La Rioja) y Estela
Britos (Madres del Dolor de La Rioja), junto a Gustavo Beltrán,
de la coordinación del Seminario.
León
Gieco aseguró: "creo que es necesario, desde el punto
de vista nuestra componer canciones que vayan a reflejar la memoria
es muy importante para que no vuelva a ocurrir lo que ocurrió.
Sin memoria no se edifica nada. Mis canciones están para
reivindicar la memoria".
Ante una consulta,
Gieco recordó a Pocho Lepratti, fiel asistente de los Seminarios
asesinado por la policía en Rosario en los convulsionados
días del 19 y 20 de diciembre de 2001, en memoria de quien
compuso la canción "Angel de la bicicleta", donde
se reitera la frase que gritó desde los techos del comedor
del barrio Ludueña segundos antes que lo mataran "Bajen
las armas que acá hay chicos comiendo".
Junto a algunas
declaraciones referidas a otros temas de actualidad, como por ejemplo
acerca de la continuidad o interrupción de las marchas de
la resistencia, la memoria de Enrique Angelelli y la actualidad
de su mensaje estuvo presente en las palabras de los presentes.
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