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Aportes
para leer, pensar y discutir
Espacio
Expulsión Social - Martes 7
De
la exclusión a la libertad
Néstor
Míguez
Introducción
Me toca a mí a trabajar la parte teológica y lo voy
a hacer en dos partes. Una primera mitad para plantear algunos de
los problemas que surgen a partir de lo que ustedes mismos han traído
a través del trabajo en los grupos en los papelógrafos,
y también a través de las exposiciones que presentó
ayer y hoy Javier.
Con respecto a esto me propongo plantearles algunas preguntas a
lo que ustedes trajeron, como para ayudarnos a no quedarnos con
la respuesta que ya dimos sino a tratar de buscar y profundizar
en otras cuestiones que están detrás de esta primera
barrida. Y en la segunda parte voy a trabajar con un texto bíblico
como uno de los elementos que nos ayuden a pensar más en
profundidad estos temas, ya que la Palabra de Dios por un lado nos
confirma, pero por el otro nos cuestiona. Estamos acostumbrados
a usar la Biblia para mostrar que tenemos razón. Decimos
lo que nos parece a nosotros y le adjuntamos 3 ó 4 citas
bíblicas adecuadas (a veces ignorando un montón de
otras que a lo mejor dirían otra cosa). Entonces salimos
de frente con la autoridad de la Biblia, y no tenemos tanto la otra
idea de que la Biblia nos cuestiona también las ideas que
ya tenemos.
Les propongo trabajar en este doble aspecto de la Palabra, la palabra
que nos confirma, que nos es certeza, que es fortaleza, columna
en la fe, pero también la palabra que nos dice: "mira,
no te quedes tan tranquilo donde estás porque esto es camino,
y en el camino hay otras cosas, panoramas nuevos, obstáculos
que sortear, nuevos horizontes a los cuales mirar; y te impulsa
a eso también, a cambiar.
De manera que en la segunda parte voy a trabajar sobre un texto
bíblico que después voy a introducir ya más
directamente.
Primera
Parte: Diagnóstico. Expulsión y globalización
Lo primero que me llamo la atención de los carteles es que
no apareció la idea de globalización, ningún
cartel habla del problema de la globalización, a lo mejor
porque no lo vimos tan directamente. Pero el problema de expulsión
tiene que ver bastante con esta idea del avance de lo que llamamos
el capitalismo global, ¿por qué? Porque siempre existió
expulsión. A mi me toco hablar en una de estas comisiones
de consultas a las iglesias que tienen los parlamentos. Las iglesias
protestantes de Alemania fueron consultadas por los parlamentarios
de la Unión Europea, y en ese encuentro tuvieron la gentileza
de invitarme a ser uno de los expositores. Están preocupados
por el problema de las migraciones, todo el mundo musulmán
que se les viene y demás, y las fronteras de la emigración.
Yo les decía: ustedes expulsaron, si vamos a contar la cantidad
de migrantes que Europa mandó a América a fines del
siglo XIX y principios del siglo XX (y no solamente en proporción
a la población existente, sino aún en números
absolutos) es mucho mayor que la que está ahora volviendo
de América Latina a Europa. Mi abuelo vino de 16 años,
¡16 años!, de polizón en un barco, galgueado
por el hambre en su Galicia natal. Sin embargo, a mi hijo que tiene
el galleguisimo nombre de Santiago Míguez (más gallego
imposible) no lo dejaban emigrar a España, de la cual salió
mi abuelo para alimentarse...(aplausos)
Entonces expulsión hubo siempre, exclusión hubo siempre,
¿cuál es el problema? Que estaba América, que
era tierra vacía, vacía porque se encargaron de matar
a los indios antes ¿verdad? O Africa, tierra vacía,
porque para ellos los negros no existen, a menos que sea para esclavizarlos.
Entonces ahí enviaba Europa sus "excedentes" y
excluía. El problema con la globalización es que ya
no hay donde mandarlos porque ahora como el sistema pretende abarcarlo
todo habría que mandarlos fuera del planeta... la próxima
será emigrar a la Luna o a Marte, pero sale muy caro y no
se puede meter uno de polizón. El problema de la exclusión
tiene que ver tambien con que ahora se nos hace evidente porque
ahora no hay lugar a donde excluir a los excluidos, el basurero
quedo en el medio de la ciudad. Es como esas ciudades que tenían
el basurero y el cementerio afuera pero fueron creciendo y el cementerio
quedo en el centro ahora. ¿Por qué hablamos de expulsión,
y no solo de exclusión? Porque como el sistema avanza, este
sistema económico del mundo globalizado tiene, no solamente
que excluir, sino que expulsar. En uno de los carteles decía
que se procura expulsar al que ya esta adentro. Es cierto, pero
además están expulsando al que esta afuera. ¿Qué
quiero decir con esto? Que hay gente que nunca estuvo totalmente
integrada al sistema capitalista, el ejemplo más claro son
las poblaciones aborígenes de América, pero a medida
que el sistema crece, ¿qué pasa? Expulsa, porque necesita
ampliar su frontera, ahora las grandes industrias necesitan energía,
necesitan petróleo y gas. Por ejemplo, el problema es que
el gas esta debajo de los bolivianos, pero los bolivianos no nos
interesan, nos interesa el gas de los bolivianos, entonces el problema
que tienen es ¿cómo expulsar a los bolivianos de Bolivia
para poder sacar el gas? Expulsar a los iraquíes de Irak
para poder sacar el petróleo y si no los expulsamos, los
matamos. Entonces inventamos el problema de los cocaleros para meter
el ejercito que ocultamente expulsa a la gente del Chapare boliviano,
o inventamos el terrorismo internacional para afanarle el petróleo
a los iraquíes.
El "Mercado Total"
El proceso de la expulsión proviene, no solamente porque
el sistema es malo, sino porque cada vez es más voraz, y
ahí aparece la idea del mercado total. Todo es mercado, no
solamente avanza en la frontera geográfica, Como el mercado
debe cubrirlo todo, empieza a avanzar sobre cosas que antes no eran
negocio, o lo eran muy tangencialmente. Ahora hay un mercado de
la salud, hay un mercado de la educación; la frontera del
mercado no solamente es global en extensión, es global en
profundidad, empieza a incorporar y transformar cosas que antes
no eran del mercado. La educación estaba o en manos del estado
o en manos de las iglesias. Ninguna de las dos entidades que en
el mundo occidental se ocuparon de la educación, bien o mal,
no estoy discutiendo eso, pero se ocupaban, la veían como
un mercado, en los términos actuales de mercado. Las iglesias
no educaban para hacer plata sino para hacer feligreses, para asegurar
su vigencia social, dicho más finamente. El Estado porque
necesitaba una base de ciudadanía uniformada culturalmen-te
para su desarrollo y control.
Pero cuando la educación se integra al mercado, entonces
la educación es un negocio, entonces ya cambia el objeto
de la educación, no es incorporar a alguien a la sociedad
o formar las bases de la iglesia, es hacer dinero. Lo mismo pasa
con la salud. Y uno podría seguir enunciando otros servicios
y otras cosas; por eso hablamos de mercado total, ¿qué
pasa? Que si la educación y la salud son para hacer negocio,
el que no tiene dinero es expulsado, excluido, aunque no hay frontera
geográfica, aunque ni siquiera tiene que ver en forma directa,
aunque si indirectamente, con el mundo del trabajo. Tiene que ver
con la concepción del mercado total. El mercado total se
cree a si mismo Dios, y ahí empieza el problema teológico.
Digo una frase para no extenderme más de lo imprescindible:
se acuerdan de nuestra celebre dama de hierro de la cual nos hablaba
con tanto "cariño" ayer Javier... "este es
el único camino de salvación", solía decir.
Las privatizaciones y el mercado... y lo repetía acá
el "damo de hojalata", que no vamos a mencionar ¿no
es cierto? "Este es el único camino, no hay otra posibilidad
que ir por la privatización y demás, este es el único
camino de salvación".. Desde mi niñez aprendí
que "único camino de salvación", eran palabras
religiosas. Era el lenguaje teológico, ahora devenido en
lenguaje económico y político. Por eso la economía,
el mercado, asume la función de un Dios, decidir quien vive
y quien muere, quien queda adentro y quien queda afuera, qué
esperanzas podés tener y a que esperanzas tenés que
renunciar, todo eso te lo quiere decir el nuevo señor de
este mundo. Por eso en la medida en que el mercado es total, que
no queda espacio fuera del mercado como se pretende, que el mercado
debe regular todas las cosas, se va transformando en una deidad.
Mercado e Imperio
No me voy a extender mucho en esto, pero esto también tiene
que ver con la idea de imperio. Para asegurar el mercado total tienen
que juntarse las fuerzas militares, las políticas y las económicas
en un mismo proyecto de dominación, tiene que imponer una
cultura dominante, y cuando tenemos una combinación única
de fuerzas que no se equilibran entre sí, sino que se refuerzan,
es la situación que llamamos "Imperio". Donde lo
político es cautivo del poder económico, donde lo
militar obedece las mismas consignas formadas por los lobbies económicos
militares, cuando las industrias de la cultura justifican ideológicamente
una y otra vez esta dominación, ahí estamos en una
situación de imperio. La diferencia con la República
es que en la republica los poderes se equilibran, se controlan,
no solo el poder legislativo, el judicial y demás, sino también
el poder económico, el poder popular, el poder cultural se
controlan mutuamente. En una situación de imperio, en lugar
de controlarse se apoyan mutuamente bajo un único esquema
dominante. La idea de mercado total o mercado global esta asociada
indisolublemente a la idea de imperio, tiene que haber una sola
forma de gestionar la economía, una sola forma de vivir,
una sola forma de obedecer a quien gobierna este mercado.
Por otro lado, a la vez que excluye va formando zonas de reclusión,
y aquí yo esto no lo tenia pensado decir porque apareció
muy poquito en los carteles pero ahora me entusiasme y lo digo,
zonas de reclusión donde el que se excluye, y ya vamos a
ver porque, es el rico. Pero no se excluye, se "recluye",
llevándose los bienes acumulados. Entonces aparecen los countries,
las zonas de seguridad, para que los excluidos no les toquen y que
sigan siendo excluidos porque ahí acumulan. Aparece así
el bendito tema de la seguridad con todos sus parafernalias. Fíjense
que la proporción de las noticias policiales en los noticieros
ha crecido desmesuradamente. No es casualidad, no es porque hay
más crímenes, es porque todos los crímenes
salen. Entonces cualquier cosa que ocurra en cualquier lugar del
mundo aparece para justificar la idea de seguridad
¿Por qué es necesaria esta idea de seguridad? Porque
es necesario dar lo que ya no se puede dar. Antes el Estado daba
salud, hoy ya la da mucho menos; daba educación, la da mucho
menos. Reconozcamos, por cierto, que nuestro país, con todas
sus contradicciones, hay intentos de recuperar la función
del Estado en la salud y en la educación, intentos tibios,
ambiguos y demás, pero algunas cosas se han hecho. Pero considerando
a nivel global. en la idea de los grandes capitostes del mundo,
es que el Estado no tiene que dar esas cosas para que las pueda
dar el mercado. Entonces ¿qué es lo que es Estado
tiene que dar? Seguridad. Pero la seguridad es un bien al revés,
la seguridad es que algo no ocurra. El Estado seguro es el que hace
que no ocurra el crimen, por eso hablan de guerra preventiva. Entonces
es muy fácil el tema, cada 3 ó 4 meses aparece en
las noticias, "nueva escalada terrorista promete Bin Laden,
va a haber bombas en todos lados". Después no ocurre,
entonces salen a decir: "vieron que eficientes que somos, no
ocurrió". No ocurrió porque a lo mejor nunca
iba a ocurrir, pero te crearon la idea de que podía ocurrir,
la inseguridad es un efecto de propaganda para poder vender la seguridad
que sale mucho más barata porque hay que prever lo que no
va a ocurrir. Se dan cuenta, entonces así va funcionando
esto, bueno ya me fui por las ramas.
Necesidad básica y necesidad humana
El otro tema que quería hablar es el de necesidad, y la relación,
que aparece en un cartel, entre necesidad y deseo, y la posibilidad
de elegir. La idea de necesidad aparece vinculada también
con algo incompleto. Trabajamos mucho con la idea de necesidades
básicas, alimentos, etc, etc. El problema que yo creo que
hay que plantearse no es solamente necesidades básicas "en
general, sino necesidades "humanas" básicas. Les
voy a desafiar a ir otro paso más allá, al problema
de necesidades humanas, porque la necesidad de comida, cierto nivel
de protección, cierto nivel de salud, la tiene toda la creación.
Un perro necesita alimento y guarida, y... también eh...
los veterinarios existen porque los animales necesitan salud, y
los adiestradores porque los perros necesitan educación,
de alguna forma u otra, el tema es que el ser humano no es humano
simplemente porque coma y encuentre un refugio donde guarecerse
del frió y de la lluvia. Cuando decimos vamos a hacer un
comedor para cubrir las necesidades básicas, entendemos que
la necesidad básica es la de comida, pero no siempre contemplamos
(algunos sí lo hacen) la necesidad básica de afecto,
la necesidad básica de elegir que quiero comer para considerarme
humano. Entonces esa otra "necesidad" desaparece, porque
el que elige qué se va a comer no es el que va a comer; es
el que provee la comida. Con buena intención, no estoy cuestionando,
sé que es necesario en la situación de crisis que
estamos. Pero no alcanza con satisfacer la necesidad humana que
es básica para que el ser humano exista en tanto ser humano;
el ser humano necesita no solamente comer sino elegir, necesita
comer en el espacio del afecto, necesita la dignidad.
El deseo "cautivo"
La idea de necesidad se vincula con la de satisfacción, y
aquí entre, entonces, el tema del deseo, y aquí vuelve
el tema del mercado. Porque no alcanza con la necesidad, es necesario
el deseo y el mercado lo que procura es que nunca esté satisfecho,
porque si estás satisfecho no comprás más.
Ustedes vieron todas esas propagandas que aparecen mucho ahora en
la cual no te venden aún el producto. La campaña empieza
tiempo antes de que salga el producto. Ni siquiera lo anuncian,
crean una sentido de que ahora va a ocurrir lo que nunca había
ocurrido, es decir, te crean la necesidad del producto para que
cuando salga vos creas que lo necesitas. De manera que estas cosas
que nos decía Javier, el mercado que vende para comprar y
el que compra para vender, ha sido modificado ahora por el mercado
que crea el deseo para poder operar en comprar y vender, entonces
ya el mercado no se mueve por la necesidad, apareció otro
factor que es el deseo y el deseo cautivo, el deseo inducido, el
deseo preparado para no ser satisfecho porque antes que vos estés
satisfecho ya apareció otro deseo, antes que vos te compres
el celular ya sabes que hay celular con foto y después vaya
a saber qué.
Todo se compra con fecha de vencimiento, no solamente el alimento
que la trae, sino porque uno ya sabe de antemano que en cuanto compre
algo le van a decir pero dentro de un mes aparece otro mejor. El
fabricante ya ha planeado que, dentro de un tiempo dejará
de producir los repuestos y complementos, lo que podría seguir
dándole utilidad a tu máquina, televisor, lo que fuera,
para que tengas que comprar uno nuevo, con otras innovaciones, que
a su vez también pronto quedará viejo. El "mercado"
te obliga a ir cambiando cosas que antes eran "bienes durables",
pero que ahora tienen plazo de consumo. Como además hay un
estímulo constante a tener lo más nuevo, el deseo
y la posibilidad de satisfacerlo quedan cautivos, colonizados.
Expulsión y sobrantes
Hablamos entonces de la expulsión, algunos carteles decían
"los sobrantes". En un cartel aparece expulsión
de sobrantes. Es un tema muy importante, el tema de los desperdicios.
Siendo fundamentalmente un tema humano, la "producción"
de "los desperdicios humanos", se está transformando
también en un tema ecológico de mayor importancia.
Incluso, aunque parezca broma es en serio, están pensando
en como juntar todos los pañales descartables ponerlos en
gigante container y mandarlo al espacio porque en la Tierra ya no
hay lugar para pañales descartables. Los niños siguen
haciendo caca, pero ninguna madre vuelve a lavar un pañal
(por lo menos ninguna madre del 1º mundo y muchas de las del
3º mundo, y menos aún los padres, que nunca lo hicimos...
algunos si, algunos si); entonces la acumulación de pañales
descartables de bebes y de viejos es un problema ecológico
Nº 1 en el mundo de hoy. Pero estamos acostumbrados a lo descartable,
nos hemos criado con la idea de lo descartable porque finalmente
el ser humano y sus relacio-nes humanas también van ser descartables.
Esto ya lo empezamos a hablar, para los que estuvieron y se acuerdan,
en el año '97 en Jujuy, cuando hablamos del Cristo descartado,
que los seres humanos no son descartables.
Ni exclusión ni inclusión:
Transformación
El ultimo puntito, la tensión entre exclusión e inclusión.
En muchos carteles aparece la contradicción inclusión
- exclusión. Me tocó estar en un panel con el que
era en ese momento Subsecretario de Desarrollo Humano de la Nación,
Daniel Arroyo, que justamente enunció todos los programas
que el gobierno tenia de inclusión social y a mi me tocó
reaccionar a esa ponencia. Yo le decía: me alegro mucho,
es tarea de un funcionario hacer programas y defenderlos, la tarea
mía que no soy funcionario es la de mostrarle al funcionario
donde están los problemas de los programas que propone, y
el problema es que la exclusión mata, mata de golpe, la exclusión
asesina, te priva de las cosas necesarias para ser persona. Pero
la inclusión envenena, porque te incluye en un sistema que
en si mismo esta envenenando al planeta, te incluye en un sistema
que en si mismo te esta envenenando la mente por las cosas que decían
esta mañana, de la despersonalización, de la competencia
feroz, de considerar al otro el enemigo. Entonces ¿para qué
quiero incluir al excluido, para que se transforme en una pieza
más de este rompecabezas que va a necesitar seguir excluyendo
para funcionar? Porque no es posible incluir a todo el mundo. Imagínense
ustedes que pasaría con el petróleo del mundo si en
la India la gente fuera poseedora de autos en la misma proporción
que en Australia, si por cada habitante y medio hubiera un auto,
en la India, no hay nafta que alcance en ningún lado del
mundo, para no hablar del efecto de contaminación que produciría,
de manera que es imposible que todos estén incluidos si incluido
es participar de los bienes y niveles del sistema que tiene el sistema
hoy.
Mercado, Imperio y Deseo: resumen
Entonces para ir. terminando esta primera parte, voy a hacer un
resumen de alguna de las cosas que dijmos. En primer lugar, aparece
la falsa idea, que ya lo dijo varias veces Javier hoy, de que la
economía es una ciencia en sí misma neutra, avalorativa,
con sus propias leyes, ineludibles. No es así. Hay decisiones,
la economía es una ciencia humana porque depende de decisiones
humanas y si el mercado es el mecanismo privilegiado es porque los
seres humanos, aquellos que han tenido el poder de decisión
y los demás que lo han aceptado más o menos pasivamente
han decidido que el mercado sea el mecanismo. Me pareció
muy interesante el disparador, un momento del disparador que vimos
allá en la cancha el domingo. Se acuerdan que en el disparador
aparece un momento en el cual un hombre llega a su casa y la esposa
le dice que no le quieren fiar la garrafa. Va al almacén
a buscar la garrafa y el dueño del almacén le dice:
"mire lo lamento no hay más, no le puedo fiar más"
y el hombre se va con la garrafa. Después el almacenero sale
y lo llama y finalmente le da la garrafa y no queda claro si se
la fía, si se la regala, si se la da de lastima, la cuestión
que el hombre se va con la garrafa pero ahí se señala
también como se siente también indignado, en el sentido
de indigno por eso. Pero más allá de eso a mi me pareció
otro elemento interesante en ese cuadro. Cuando esta dentro del
almacén, cuando la transacción es: "yo estoy
detrás del mostrador y vos estas delante", cuando la
regla fue aquí estamos en un comercio y nos manejamos con
el comercio, le dijo no, no hay garrafa si no pagás. Cuando
salió y esa relación impersonal del mostrador que
marca el comercio se borró y los dos quedaron en el patio,
le dio la garrafa. Hay una economía dentro del mercado y
otra economía fuera del mercado. Me pareció muy interesante,
aunque quizá no fue la intención de los que lo pusieron,
como ese elemento mostró la posibilidad de una economía
impersonal mostrador de por medio y una economía donde el
sentimiento y la realidad humana del chico que se iba a quedar sin
comer fue capaz de conmover de tal manera que hubo posibilidad de
resolver el problema fuera del negocio. Entonces no hay una sola
forma de economía porque lo otro también fue economía
en sentido estricto, hay una economía del mercado y otra
fuera del mercado, una dentro del almacén y otra fuera del
almacén, una mostrador de por medio y otra afecto y sensibilidad
de por medio. Las formas de la economía cambian y lo que
nosotros somos llamados justamente es a modificar estas formas de
la economía. Por eso no basta con la contradicción
inclusión - exclusión, también es fundamental
la posibilidad de la alternativa. No es que para evitar la exclusión
hay que incluir, para evitar la exclusión hay que transformar.
El problema no es inclusión - exclusión, el problema
es la transformación de un único modelo económico
en modelos alternativos, en la posibilidad de que exista simultáneamente
más de una forma de economía que responda a más
de una forma de condición y manera de entender la necesidad
humana. Y este es un problema también teológico, porque
indirecta-mente nos desafía a algunas ortodoxias teológi-cas
que creemos que hay una sola forma de tener fe. Se acuerdan del
año pasado el tema de pluralidad religiosa y de dialogo interconfesional.
No solamente miremos el mercado económico, miremos como nos
manejamos en el mercado religioso también.
El otro elemento es lo que mencione con el tema del imperio. La
Biblia fue escrita bajo imperios, asirio, babilónico, helénico,
romano, de manera que el problema del imperio no es nuevo para el
pensamiento bíblico, no lo inventamos ahora y una importante
dimensión de la fe aparece justamente como una manera de
decir Cesar no es Dios. Hay un texto muy malinter-pretado tantas
veces que todos ustedes conocen. "Dar al César lo que
es del César y a Dios lo que es de Dios". Le dicen a
Jesús si hay que pagar impuestos y Jesús dice: "denme
la moneda", lo cual demuestra que él no la tenia. El
estaba fuera del sistema de la moneda. Le dan la moneda y dice ¿que
imagen y que inscripcio-nes esta? Y entonces le dicen del Cesar
y el dice "Dar al Cesar lo que es del Cesar" ¿no?
ya todos lo conocemos, el problema que aparece allí con muchos
de los que hemos estudiado este pasaje es que la moneda romana no
solamene tiene la figura del Cesar, no solamente dice "César"
dice "Divus Caesar": "Cesar es Dios", porque
ustedes saben que para los romanos el Cesar es Dios. Entonces, depende
el César reinante en ese momento, aparecía, por ejemplo,
"Augusto Cesar Divus", el Dios Augusto Cesar, Y esta es
la critica al imperio. Cuando el imperio cree que tiene todo el
poder, que está sobre todos y no necesita controles, que
es Dios (pero sin el autocontrol de Dios que es su amor). Entonces
lo que Jesús esta diciendo, el César es un gobernante
entre otros, no es Dios, que Dios sí es único, de
manera que el Cesar no puede reclamar lo que es de Dios y que es
de Dios.
La diferencia con aquellos imperios antiguos y este de hoy y lo
voy a enunciar muy rápidamente, es el modo de dominio. Marx
decía, uh... perdón se me escapó... aquel filósofo
alemán que vivió en Inglaterra decía: en los
sistemas precapitalistas el esclavo vivía al servicio de
su patrón por las cadenas de hierro, en el capitalismo el
obrero vive dominado por el patrón por la cadena invisible
del salario. Un poco lo que explicaba esta mañana Javier
acerca de que el salario aparece entonces como lo que uno recibe
a cambio de entregar su fuerza en el mercado de trabajo que uno
podría decidir no, pero si dice no, se muere de hambre. Pero,
y esta es una modificación en la economía de ahora,
es que la mayor parte de la población mundial ya no vive
de un salario. Y ¿cómo es que se sigue dominando,
entonces? Ahora apareció otro mecanismo de dominación
que es el control del consumo a través del deseo. La forma
de controlar hoy es a través del deseo; si antes era un mecanismo
físico como lo era la cadena que sostenía al esclavo
y el látigo visible del patrón, y después fue
un mecanismo económico, el salario, hoy es un mecanismo cultural,
simbólico, psicológico, como lo quieran llamar, que
es el deseo. Lo que yo quiero tener. Entonces aun la persona que
no vive de un salario, vive de un plan de jefes y jefas o de cualquier
otra situación, no por eso deja de desear lo que el mercado
tiene, y el anhelo es tener el ultimo modelo de celular, aunque
ni siquiera tiene señal. Entonces se ha cautivado no ya el
cuerpo físico, no ya la economía, sino lo que es mucho
más difícil, la mente. El deseo, lo que queremos y
anhelamos, lo que esperamos, lo que consideramos que nos hace humanos.
Si tenés un celular sos más humano que si no lo tenés.
Así, una propaganda nos dice que si millones de seres humanos
estarían comunica-dos ¿sabes lo que podríamos
hacer? En realidad, lo que pasaría (lo que pasa) es que Engordan
las arcas de Telefónica, ninguna otra cosa. Porque de hecho
millones de seres están comunicados, comunicados en esta
esclavitud del deseo. Entonces aquí aparece otro tema profundamente
teológico que es el tema de la esclavitud del deseo, el deseo
cautivo, el gobierno sobre las vidas que se consideran descartables.
El mercado reproduce una forma de ser humano mediante esta colonización
de la mente, porque no es mi deseo el que gobierna, sino el deseo
colonizado que prolonga el dominio, un deseo que siempre debe ser
instáis-fecho, no un deseo que debe ser satisfecho, sino
un deseo que siempre debe quedar insatisfecho para que el dominador
lo pueda seguir controlando. ¿Ven como es más complejo
el tema de la necesidad? Por eso he querido plantearles los problemas
teológicos que debe-mos considerar, porque el tema del deseo
y el tema de la libertad, el tema del dominio, el tema de quien
gobierna nuestras vidas, son temas profundamente teológicos
que la materialidad de la vida hoy gobernada por el mercado global
imperial nos pone delante como pueblo creyente. Por eso necesitamos
ir a la Palabra.
Segunda Parte: El estudio de la Palabra
El año pasado en el espacio donde me tocó estar que
fue el tema de ALCA, hice una referencia no muy extensa porque el
tiempo no nos daba (nunca nos dan los tiempos pa' los que somos
charlatanes, el problema no es del tiempo, el problema somos nosotros)
al capitulo 5 de la carta de Pablo a los Galatas. Me voy a dar el
lujo, ya que este año puedo estar aquí, muchos no
han estado y otros si, de volver sobre ese mismo capitulo. Algunas
cosas inevitablemente se repetirán, pero espero poder señalar
algunas otras también dentro de ese texto. Como ustedes saben,
la palabra de Dios es inagotable y uno vuelve una y otra vez sobre
el mismo texto y siempre es capaz de producir cosas nuevas ¿no
es cierto? Leo, entonces. (Sigue la lectura de Gálatas 5,1-17).
Las marcas excluyentes
No voy a extenderme demasiado, aunque es uno de los textos más
ricos de las cartas de Pablo, a mi manera de ver. Uno podría
escribir o hablar horas y hojas sobre este texto porque tiene una
cantidad de vericuetos, expresiones, vueltitas que cuando uno las
empieza a desandar son de una riqueza infinita. Así leído
parece muy llano, pero entra a tener muchísimas variantes
pero... me voy a detener sólo en 2 ó 3 cuestiones.
Un tema lo planteó de entrada Rubén Oyarzo en su exposición
del primer día. Es el tema de la libertad, que es el tema
que volvió a plantear de alguna manera en este espacio, la
libertad económica. El problema es que acá aparece
otra idea de libertad que la que normalmente nos dicen que es la
libertad económica, que es la llamada libertad "en Cristo",
que también afecta la economìa. "Ustedes han
sido hechos libres en Cristo" significa que es distinto esta
idea de libertad en Cristo de la idea común más vulgar
que tenemos de libertad. Otra idea de la libertad, lo que vamos
a explorar, lo que explora Pablo, acá es la libertad en Cristo.
Lo primero que señala es que el que quiere esta libertad
no puede volver al yugo de la esclavitud. La expresión de
Pablo señala este yugo de la esclavitud como las marcas.
En este caso se refiere a la marca que distinguía al pueblo
judío en los varones, que es la marca de la circuncisión.
Pero a mi me evoca mucho este tema porque justamente el tema de
exclusión y el tema de materialidad de la exclusión
hoy en día tiene que ver con las marcas, las marcas registradas.
Si uno usa determinadas marcas es señal de inclusión,
aunque en otros niveles esté excluido. Por eso se hace "ropa
trucha", la famosa ropa trucha que venden de Adidas, de Nike,
y demás que dicen es trucho. No es trucho, es ropa, ...pero
¿porque se llama trucha? Porque no respeta la marca. Entonces
aparece en nuestro mundo la idea de que la marca te incluye o te
excluye, te hace "posta" o "trucho". Las marcas
invaden el cuerpo. Obviamente la persona que anda con un celular
tiene una marca que lo incluye. La idea de que si uno es humano,
blanco, bien vestido de la ciudad, tiene celular, porque es la marca,
es la circuncisión del pueblo elegido. Entonces el "excluido"
se compra el celular, aunque le resulte inútil y postergando
otras cosas que en nuestro criterio serían más urgentes,
porque parece que si uno tiene el celular participa de ese mundo
de los incluidos. Si uno usa las zapatillas Nike eh... "simplemente
hazlo", porque tenés Nike, entonces la ley cayó
a pedazos, lo único que uno tiene que hacer no es cumplir
la ley, es usar esta camiseta, una de las marcas "físicas"
de la inclusión. Por eso Pablo dice "me interesa muy
poquito si tenés o no tenés celular. En Cristo celular
o no celular, Nike o Truchex, es lo mismo; lo que interesa es el
amor". Entonces en este mundo que estamos, en este espacio
que estamos hablando de exclusión y materialidad, considerar
este asunto de las marcas es muy importante, porque además
hay marcas que incluyen y hay marcas que excluyen, el color de la
piel, los tatujes, la ropa. Y una marca por la cual todos vamos
a pasar... si Dios nos lo permite, la marca de la edad, te excluye.
Para evitar este problema yo estoy en una campaña de decir
que no me estoy "quedando pelado", sino que soy "una
persona con una capacidad capilar diferente"... (Risas) así
quedo incluido ¿no es cierto? Ahora le ponemos nombre políticamente
correcto a las cosas. Persona en situación de disminución
de su capacidad capilar (Risas) ¿no es cierto? Digo más
allá de la broma, todos vamos a pasar por esta marca descalificadora
(por la cultura impuesta) que es ser viej. Y ser viejo hoy es, en
la lectura del mercado, ser descartable, lo viejo no sirve, hay
que tener siempre lo nuevo. De ahí lo que hablábamos
hoy, una de las trampas terribles es el corte generacional, ropa
para jóvenes, música para jóvenes, boliche
para jóvenes, esto para jóvenes, lo otro para que
el joven no escuche al abuelo y se pierda la memoria de ¿qué
es ser humano? en generaciones anteriores, y de las luchas por ser
humano. Es más fácil incluir la flexibilidad laboral
si yo no sé del pasado de luchador gremial de mi abuelo,
por ejemplo. Entonces es mejor que yo no le pueda contar a mi hijo
quien fue su bisabuelo, para que se borre esa memoria peligrosa,
quede borrada en el funky. Sin descartar que todo esto también...
y de paso que no se entere que todo esto del funky lo iniciaron
negros esclavos ¿no es cierto? Eh... como una forma de alegrarse
en medio del sufrimiento terrible, de transformar el blue, musica
de la tristeza, en el funky, música de la alegría.
Son marcas, y esas marcas nos desagregan, incluso del que la creó
(como en el caso de los esclavos que iniciaron el jazz) porque ahora
es una marca registrada y el dueño ya no es el ser humano
concreto, es el ser humano virtual, el dueño de la marca.
De tal manera que los derechos humanos ya no son los derechos de
las personas excepto que la persona tenga la marca que lo acredita
como poseedor de un derecho. Entonces el capital vía internet
se puede mover de Japón a Inglaterra, de Inglaterra a Nueva
York, de allí de vuelta a Hong Kong, eh... donde abra la
próxima bolsa de comercio vía internet. Pero en la
frontera entre México y EE.UU. se vuelve a levantar un muro
para detener la migración, así como en Melilla y otras
partes. El derecho que tiene el dinero a circular se le quita a
las personas, las realidades virtuales aparecen como poseedoras
de los derechos que se le quitan a los seres humanos reales. Por
eso tiene sentido volver a hablar de la materialidad de la vida.
Que el derecho humano sea del ser humano, no de la persona jurídica
que es una ficción inhumana.
Entonces Pablo no vivía esta época, pero estas son
las cosas que de alguna manera u otra esta diciendo: las marcas
no son lo fundamental, lo fundamental son las personas. Incluso
grosero, Pablo se enoja al decirlo: "quieren marca, la marca
es la circuncisión,... ta' bien, que no se corten solo un
cachito, que lleven la marca hasta el fondo... que se lo corten
todo ya que están, ojalá se mutilasen los que los
confunden". ¿Quieren marca?, entonces que vivan marcados
hasta que se mutilen, que se mutilen como personas porque quedan
reducidos a la condición de marca. Entonces ya no sos persona,
sos persona según tu marca.
De la justicia y el amor
Entonces Pablo dice: "Pero eso no es lo que yo estoy anunciando.
Yo estoy anunciando una libertad que te libera de las marcas, en
la cual Cristo te hizo persona por su amor, tengas o no tengas la
marca que corresponde".
Aquí aparece un segundo elemento, dos palabras que aparecen
juntas, que son las palabras justicia y amor: "porque nosotros
por el espíritu aguardamos la esperanza de la justicia porque
en Cristo ni la circuncisión vale algo ni la incircuncisión
sino la fe que obra por el amor". Aquí aparecen juntas
la idea de justicia y amor y yo quisiera distinguir un poquito el
tema de la justicia y el amor. La justicia y el amor son cosas diferentes,
necesarias y complementarias pero diferentes. La justicia nos iguala,
el amor nos distingue. El enamorado no se enamora de todas o de
todos. Su enamoramiento distingue al sujeto de su amor de otros,
se enamora de esa persona en particular, de entre la masa hay uno
o una en particular, alguno con quien establecemos una relación
especial y distintiva que no podemos establecer con todo el mundo
por igual. Por eso la idea de que hay que amar a todo el mundo,
que no aparece en la Biblia, no es posible. Pero si hay que ser
justo con todo el mundo, que es otra cosa distinta. La justicia
es ciega, por eso los profetas dicen tenés que ser justo
con el pobre y ser justo con el rico, pero después te dice
tenés que amar al pobre. La idea de que la justicia es lo
universal, lo que nos corresponde a todos por ser humanos y es necesario
que haya esta universalidad, es necesario que la condición
humana nos sea reconocida a todos los que somos humanos y que somos
humanos no por una definición de humanidad sino porque somos,
no porque alguien dice que es necesario para ser humano porque ahí
mezclaríamos la idea de necesidad. Somos humanos justamente
porque descubri-mos la necesidad de ser humanos. Todos como humanos
merecemos esa justicia, la esperanza es la esperanza de la justicia
para todos y ahí todos somos iguales. Pero la realidad es
que no todos somos iguales, unos somos más jóvenes
y otros somos más viejos, algunos usan lentes y otros no
lo usan, algunos descienden de esclavos arrancados de sus familias
y traídos desde el Africa y otros esclavos en sus propias
tierras y sometidos al trabajo de las minas. Y por el hecho de llevar
en su piel las marcas de su origen, ¿no es cierto? Son distintos
porque tuvieron que aprender a ser humanos, afirmar su condición
humana de una manera distinta. Entonces ¿es justo tratarlos
igual? y ahí es donde empiezo a tener el problema entre la
justicia y el amor...porque si miro desde la justicia tengo que
decir, es justo que todos sean iguales, si lo miro desde el amor
que particulariza, que recupero las historias y sus huellas en cada
uno, en cada pueblo, tengo que decir esa persona no es un universal,
es alguien con un rostro, una historia, una manera de ser particular,
una forma de vivir su condición humana propia y ahí
no me alcanza con ser justo, ahí necesito amarlo, reconocerlo
en su individualidad, enamorarme porque es diferente y porque necesito
esa diferencia para ser humano.
La libertad que está en mi prójimo
Aquí llega entonces lo que Pablo dice: "ustedes son
libres pero porque son libres tienen que someterse a los demás,
porque son libres háganse mutuamente esclavos por amor".
Terrible contradicción: vos sos libre para poder ser esclavo.
Pero ojo, si te haces esclavo de las marcas nunca vas a ser libre,
tenés que ser libre para amar a tu prójimo sin valerte
de las marcas, para, con el trasfondo de la justicia universal,
reconocer la particularidad del amor (me volví poeta de golpe).
Es la libertad para poder enamorarme de aquel que me desafía
con su diferencia. Según dicen los psicólogos hay
dos motivos por los cuales una persona se enamora, o porque el objeto
de su amor es el reflejo de si mismo, por que es quien me da placer
-y reemplaza otros objetos prohibidos del placer (que es el amor
narcisista), o porque es el complemento, el distinto que me atrae
desde su invitación al descubrimiento de lo diferente. Este
segundo, en el criterio paulino, es el amor maduro que busca en
el otro lo que a mi me falta para poder ser integro, integro y dual
a la vez, integro en mi diferencia. pero ese otro al que amo o a
la que amo es siempre un enigma... porque en el fondo yo también
soy un enigma para mi mismo...
Pablo lo dice en un texto de la carta a los Corintios: "ahora
conocemos turbiamente, como por espejo". El que conoce en el
espejo conoce la imagen invertida de si mismo, yo en el espejo no
me veo como me ve el otro porque el espejo me invierte...el otro
me ve distinto de cómo yo me veo en el espejo; yo nunca me
conozco como el otro me conoce, yo me conozco como me conozco yo
que es una forma bastante imperfecta de conocerme porque siempre
me conozco como me quiero conocer... mientras que el otro me conoce
como soy y no me gusta ser. Pero justamente esta es la idea del
amor, que somos 2 enigmas que se encuentran y en el encuentro se
enriquecen. Por eso es absoluta-mente mentira lo que nos vienen
diciendo, de que mi libertad termina donde empieza la libertad de
los demás, el dogma liberal y neoliberal. Mi libertad empieza
cuando me hago cargo del otro que es diferente. El otro no es el
limite de mi libertad, es la ocasión de mi libertad. Por
eso el liberalismo y el neoliberalismo inven-tan mecanismos de exclusión:
porque mi prójimo aparece como mi límite, mi enemigo,
mi competencia. Y en la medida en que quiero crecer en mi libertad,
tengo que retacear la de los otros, expulsarlos de mi espacio, extinguirlos
si es necesario.
El texto hace mención en contraposición de carne y
espíritu. La carne es ese amor narcisista, que cree que yo
soy el centro del universo, entonces todos los deseos giran entorno
de mi propia satisfacción, y así me creo, falsamente,
libre. Pero cuando Pablo habla del espíritu tiene en cuenta
el primer don del Espíritu. El primer don del Espíritu
es crear comunidad. Entonces los deseos del espíritu son
los deseos que crean comunidad, que me sacan a mi de ser el centro
de todo para permitirme a mi reconocerme en los demás y por
lo tanto crear comunidad.
Por eso el texto advierte: pero ojo que no usen la libertad para
satisfacer los deseos de la carne sino para ponerse al servicio
de los otros, porque toda la ley se cumple en esta "Amaras
a tu prójimo". Pero tengan cuidado porque si se comen
y se devoran van a terminar consumiéndose unos a otros. Pablo
ya sabia de la sociedad de consumo, la sociedad de consumo se completa
cuando vos te consumís a vos mismo porque ya no queda nada
para consumir, consumís al otro y te terminas consumiendo
a vos mismo porque vos estas en el otro quieras o no.
Hablemos de la competencia. Ya Pablo lo decía: sigan con
la competencia y en qué van a terminar... ¡devorándose
unos a otros! ¿Cómo salimos de esta construcción
del deseo de ser el centro, que es el deseo cautivo, el deseo que
te venden, el deseo de que la persona es por la marca, para empezar
a construir el deseo... del espíritu, que también
es un deseo muy material. El deseo del reconocimiento del otro en
su materialidad, no como marca sino como persona, como persona con
la cual creo comunidad. Por eso unos versículos más
adelante, que no alcanzamos a leer para no hacerlo demasiado largo,
Pablo termina diciendo que ni la circuncisión vale nada ni
la incircuncisión, lo que vale es la nueva creación
en Cristo... nueva creación, la nueva criatura, el hombre
nuevo.
La nueva creación y el hombre nuevo
Me permito reivindicar un poco la figura del hombre nuevo. Esta
mañana Javier decía que no somos totalmente el hombre
nuevo, estamos construidos de distintos estratos. Es cierto, pero
a la vez somos llamados a ser el hombre nuevo... como Guevara o
Angelelli... reconocien-do nuestras ambigüedades... porque
si no somos capaces de ser hombres nuevos, no nuevos en el sentido
de haber cortado con la memoria sino de haberla transformado positiva-mente,
¿qué sentido tendría la fe?
Esta mañana cuando hablaba Javier me imaginaba la figura
del árbol. El árbol que echa raíces... no le
alcanza una sola capa geológica, necesita los nutrientes
que están en todas las capas geológicas. Por eso va
bajando y saca el nitrógeno de una y el potasio de otra y
el fósforo de otra, el calcio de otra. El árbol necesita
de una pluralidad de elementos que no se encuentran en una sola
capa geológica. Hace algunos años, se acuerdan, un
volcán en el sur llenó de cenizas toda la Patagonia
y algunos geólogos dijeron que esa zona iba a quedar yerma,
desierta por lo menos 10 años por la ceniza volcánica.
Al año siguiente todo creció el doble porque la ceniza
volcánica agregó nutrientes que faltaban, se mezcló
por el viento con la otra tierra y resultó mucho más
productiva que antes. El hombre nuevo es... no simplemente la acumulación
de capas en la tierra, es el árbol que crece, nuevo, nutriéndose
de todas esas memorias, de las buenas y de las dolorosas. Porque
lo que no le sirve son las marcas... lo que le sirve es la historia
del pueblo de Dios, las marcas de Cristo, que no diferencian sino
que invitan al reconocimiento, pero junto con ellas están
también la historia de los otros pueblos. Reconozcamos nuestras
ambigüedades, reconozcamos que no somos totalmente coherentes,
que tenemos esa especie de falta de transparencia hacia nosotros
mismos. Carguemos con ella para darnos cuenta cuánto necesitamos
de los demás para ser libres. Porque solo así se puede
ser el hombre nuevo. Por que no queremos comprar la falsa ilusión
de los cortes generacionales. No hay hombre nuevo sin la memoria
de los viejos hombres y de las viejas mujeres... uno es el hombre
nuevo sobre esa historia, porque esa historia genera el hombre nuevo.
El hombre nuevo es el hijo de David, que no salió de la nada,
que no bajo del cielo sin historia. Bien se encargan los evangelistas
Mateo y Lucas de traernos las genealogías, por aburridas
que sean. ¿Porque la genealogía? Si nació de
María Virgen, ¿por qué hay una historia y genealogía
del pueblo de Israel -o de la humanidad- para llegar a José?
Por que en la inteligencia de Dios, para que sea el hombre nuevo
tiene que tener en si todas las nutrientes de la historia humana...
y en eso nos construimos con nuestras ambigüedades como hombres
nuevos. No es que nacemos hombres nuevos de la noche a la mañana,
hay caminos que recorrer, historias que recuperar, puentes que atravesar,
dificultades que confrontar y vencer y no nos va a salir de primera...
hay muchas anécdotas tanto del Che como de Angelelli en los
cuales ellos mismos reconocen sus debilidades. El punto es que las
confrontaron y buscaron superarlas. No de que no las tuvieron, es
fácil ser hombre nuevo si uno no tiene ninguna dificultad,
pero aún Jesús tuvo que luchar consigo mismo y también
Pablo tuvo que luchar consigo mismo para buscar esa nueva creación
en Cristo.
Consigna para continuar la reflexión
Por eso el trabajo que les propongo en los grupos no van a ser preguntas.
Vamos a recorrer esos caminos para pasar del diagnostico a la esperanza.
El diagnostico dice, la exclusión me da bronca... y a todos
nos da bronca, ¿cómo pasamos de la bronca a la creatividad?
Porque el hombre nuevo no es el que tiene bronca, es el que es capaz
de nutrirse de la bronca para hacer crecer el árbol de la
creatividad, para ser creativo en sus relaciones con los demás.
Es necesario encontrar también el paso de lo impersonal al
reconocimiento del prójimo. Lo que decíamos hoy, la
necesidad de que la justicia sea universal pero el amor nos diferencie.
Otra travesía que emprender es la que nos lleva de la competencia
a la libertad. Y en esa búsqueda de libertad total, ue caminos
nos llevaran para que, en un nuevo éxodo de la fe, podamos
pasar del deseo cautivo a la capacidad transformadora. No de ser
incluidos en el imperio que nos explota, por que deseamos lo que
todos desean, sino lo de poder transformar y transformarnos.
Lo que les voy a pedir en los papeles es que me dibujen los caminos...,
no que me den recetas, sino que me dibujen los caminos, mucho más
desafiante. Salimos del puerto de la bronca y queremos llegar al
puerto de la creatividad... ¿qué dificultades, que
estaciones intermedias, qué tentaciones de desvio van apareciendo
en el camino...? queremos pasar de la competencia a la libertad,
¿cómo pasamos? ¿cómo hacemos ese camino?
Pero dibújenmelo, pónganle ¿cuáles son
las quebradas que hay que puentear? ¿cuáles son los
leones que nos amenazan en el camino? Eh... los monstruos que están
al acecho como el pobre Ulises que busca la camino que lo lleve
de la guerra al hogar.
La idea es que dibujemos el camino y veamos las dificultades que
hay que superar en ese camino, las estaciones que hay que atravesar.
No creer en el acto mágico que decimos "yo ya no creo
en la competencia, soy libre..." no te lo creo, me lo estas
diciendo para competir conmigo que todavía soy esclavo. Nos
invitamos a pensar creativamente estos caminos, pero como los caminos
tienen dificultades tenemos que proveernos de algunas cosas que
nos permitan superar esas dificultades. Entonces lo segundo que
les voy a pedir es que me armen la mochila... que me armen la mochila
para poder recorrer ese camino, que me digan que cosas necesito
ir llevando para pasar de la bronca a la creatividad ¿cuáles
van a ser los riesgos en el camino? ¿y que cosas tengo que
proveerme para poder afrontar esos riesgos o para poder disfrutar
cuando llegue? Porque si, yo voy a escalar a la montaña,
en mi mochila tengo que poner borcegos, pero si termino en la playa,
quisiera tener ojotas, no borcegos. Pero si voy a escalar la montaña
con ojotas no voy a llegar ningún lejos... entonces el tema
es ¿qué cosas necesito según el camino que
tengo que recorrer?
Luego nos reencontramos para tener una media horita de celebración
de cierre y síntesis de los que hemos elaborado en los grupos...
donde todos expongamos nuestros itinerarios, nos intercambiemos
mochilas y celebremos al Dios de la vida que nos desafía
a ser nuevas personas usando la libertad en Cristo.
Amen.
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